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Aragón

Los 11 museos más curiosos

El territorio aragonés alberga abundantes muestras de cultura popular de lo más peculiares.

Museo de las Miniaturas Militares de la Ciudadela de Jaca
Los 11 museos más curiosos
Cristina Sarriá

Aragón cuenta con decenas de museos y centros de interpretación, pero en ocasiones, los grandes centros de exposición de la Comunidad ensombrecen las sencillas colecciones, generalmente ubicadas en pueblos pequeños. Algunas de ellas han sido recogidas con empeño por las gentes del lugar para conservar una muestra de la cultura y la tradición popular y resultan de lo más curiosas. Museo del fuego

Pocas profesiones despiertan tanta fascinación como la de bombero. Por eso este museo ubicado en la céntrica calle Ramón y Cajal de Zaragoza es uno de los más curiosos de toda la ciudad. La muestra recorre la evolución del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza a través de los coches y los camiones, los uniformes, los objetos de salvamento y los métodos de extinción con los que estos profesionales se han enfrentado al fuego a lo largo de la historia.

Museo de los Juguetes

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Los visitantes que se acerquen a Albarracín no pueden irse sin sumergirse en el maravilloso mundo de los juguetes. Este museo, ubicado en una casa de la localidad, es un lugar mágico. Lo que comenzó como una afición del albarracinense Eustaquio Castellano ha dado lugar a una extensa y rica exposición en la que se pueden encontrar todo tipo de juguetes del pasado. Figuritas de plomo, mapas de escuela, cocinitas, barcos...todo un viaje a la niñez.

Museo de la Brujería

Las leyendas que han acompañado a muchos municipios aragoneses durante la historia han dado lugar a varios museos sobre la superstición y la magia. Como el de la brujería en Trasmoz, el de la tortura en Laspaúles o como el de Tella. Este último ofrece al visitante un espacio de misterio en el que se pueden contemplar recreaciones de brujas preparando pociones y elementos típicos de las culturas tradicionales de montaña en el que las plantas medicinales adquieren un especial protagonismo. La localidad oscense de Abizanda también alberga el Museo sobre las Creencias Populares con ejemplares sacados de ritos y amuletos de la antigüedad.

Museo de Miniaturas Medievales

Recorrer las batallas más conocidas de la historia y contemplar con minuciosidad cada uno de los detalles de los ejércitos es posible en el Museo de las miniaturas de la Ciudadela de Jaca. Unas 32.000 figuras de plomo recrean 24 escenarios históricos para mostrar al visitante la historia de las civilizaciones a través de sus ejércitos. Desde el antiguo Egipto al Imperio Romano, pasando por la época de las Cruzadas o la Corona de Aragón.

Museo de la Dolores

Según cuenta la historia, fue un embrollo amoroso el que hizo que la Dolores, una joven de Calatayud, fuera conocida más allá de las fronteras de la Comunidad. Este personaje, fuente de inspiración para largometrajes y óperas, es la protagonista de este museo. En él se exhibe una colección de documentos y soportes audiovisuales que narran la vida de esta mujer. La colección se ubica en las caballerizas y la bodega del mesón que lleva su nombre y que sirvió como posada hasta 1963. La misma Dolores, aunque de cartón piedra recibe a los visitantes que pueden fotografiarse junto a ella.

Museo del Porcino

La matanza del tocino era, hasta hace unos años, una práctica muy extendida en Aragón. El alimento que se obtenía de este animal abastecía a las familias durante largos periodos de tiempo. Para mostrar la tradición y el sentido de esta práctica, en el pueblo turolense de Peñarroya de Tastavins se encuentra el Museo del Porcino. Una exposición dedicada al cerdo en todas sus facetas. Desde la matanza al mondongo, con representaciones en cartón piedra. Un reflejo de la importancia del animal en la economía del siglo pasado.

Museo de la Escuela

En las aulas de Peñarroyas y Alcorisa el tiempo se ha detenido. Estas localidades turolenses albergan sendos museos sobre la escuela en el siglo pasado. Los pupitres de madera, la bola del mundo y el material escolar continúan intactos para que los visitantes puedan fotografiarse de nuevo con la famosa bata. Una visita muy agradable y recomendada. La Casa de los Títeres

Marionetas de todo el mundo y muchas culturas se exponen en el Museo de los Títeres de la localidad oscense de Abizanda. Una valiosa colección en la que se da a conocer la importancia de estas figuras en la cultura popular. Independientemente de la edad, este lugar enamora a todo aquel que lo visita, no solo porque se puede interactuar con los muñecos sino porque también hay funciones teatrales y otras actividades.

La Casa de las Mariposas

Los amantes de la entomología encontrarán en la localidad turolense de Griegos, en la comarca de la Sierra de Albarracín, un paraíso para los sentidos. Este municipio cuenta con una colección de 2.700 ejemplares de mariposas con su correspondiente identificativo. La colección también incluye un amplio número de insectos representativos de esta zona.

Museo de la Trashumancia

También en la Sierra de Albarracín se encuentra uno de los pequeños tesoros divulgativos de la Comunidad. La localidad de Guadalaviar aloja el museo de la Trashumancia. Una actividad, casi en desaparición, que ha marcado la vida de los habitantes de estas tierras y que hoy se reduce a unas pocas cabañas trashumantes. Las instalaciones del museo y la colección de materiales y herramientas con la que vivían el periodo de pastoreo en movimiento lo hacen de obligada visita.

Museo de la Pastelería

La pastelería, como arte culinario, también debía tener un museo en la Comunidad. Para reflejar el cuidadoso trabajo que lleva la elaboración del chocolate o del turrón los Manuel Segura decidieron abrir el Museo de la Pastelería, con el saber de seis generaciones, en la localidad de Daroca. Menos exquisito pero igual de interesante es el Museo del Pan de las Cuencas Mineras en el que se muestra la técnica de la elaboración de este elemento en todas sus vertientes.

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