
Cuando los edificios eficientes se convierten en un objetivo social
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.
Nada tienen que ver los inmuebles de ahora con los que se levantaban hace una década. El ahorro energético, la responsabilidad social y la innovación en el ámbito de la construcción marcan la diferencia de un nuevo modelo sobre el que se conversó en HERALDO en la jornada 'Industrialización y construcción sostenible', celebrada en el Espacio H y que contó con la presencia de varios expertos y profesionales del sector.
En la primera mesa redonda de este encuentro participaron Rafael García, presidente del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Zaragoza; Lorena Reula, directora gerente de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda, Raimundo García Figueras, director general de Ariño Duglass, y Susana Escorza, gerente de la inmobiliaria Aragón Siglo XXI. En la segunda, Marco Lahoz, director general de Gres Aragón; Juan Carlos Bandrés, presidente del Clúster Industrial de la Construcción en Aragón (CICA); Carlos Turégano, decano del Colegio Oficial de Arquitectos (COA) de Aragón, y Beatriz Jimeno, representante de la Confederación de Empresas de la Construcción (CEAC) de Aragón.
La directora general de Vivienda del Gobierno de Aragón, María Pía Canals, fue la encargada de clausurar la jornada: "Lo que hemos abordado no es un aspecto exclusivo y de los profesionales del sector de la construcción, sino que afecta a la administración pública, porque en el centro de todo lo que estamos haciendo, lo más importante es garantizar una vivienda digna, pero también asequible, eficiente y sostenible para los ciudadanos aragoneses. Se ha hablado de sostenibilidad y de industrialización, temas que forman parte de una única estrategia que debe transformar la manera en la que concebimos los espacios habitacionales en Aragón. Como gobierno nosotros lo tenemos claro. No basta con construir más viviendas, lo que tenemos que construir es mejor, de una forma más rápida, más responsable, con menor impacto ambiental y mayor impacto social. Y esa es una tarea que la administración pública tiene que liderar y que facilitar", destacó la directora.

‘Sostenibilidad e industrialización en la construcción’ fue el título de la jornada que se celebró en Espacio H para abordar las nuevas tendencias del sector. En el primero de los coloquios, expertos y agentes inmobiliarios refirieron los avances orientados a minimizar el impacto ambiental de los edificios y a apostar por viviendas más saludables para todos.

La segunda mesa de la jornada versó sobre la industrialización en la construcción, un cambio que todos los participantes valoraron como necesario, debatiendo sobre cómo puede concretarse este modelo constructivo y qué ventajas proporciona, así cómo sobre cuáles son los principales retos que afrontan las empresas para adaptarse al nuevo escenario
Sobre la sostenibilidad
Tomar en consideración la utilización de los recursos naturales para minimizar cualquier impacto ambiental en el levantamiento de edificios es la principal seña de identidad de la construcción sostenible, que cuenta con una serie de conceptos clave que tienen cada vez más peso en el sector.
Ejemplo de ello es la eficiencia energética, que juega un papel decisivo en esta actividad. Reducir las emisiones de carbono, al disminuir el consumo de energía en los edificios, es un objetivo fundamental en uno de los sectores que más materias primas consume del planeta, teniendo en cuenta además los graves efectos que se derivan del cambio climático.
Conceptos como la eficiencia energética, la extensión del ciclo de vida de las construcciones o la gestión eficiente de los recursos tienen un peso cada vez mayor en el sector
Con diseños de edificios más inteligentes, la integración de las renovables y un mejor aislamiento, estas construcciones ayudan a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, contribuyendo significativamente a la mitigación de este fenómeno.
Asimismo, el uso de materiales sostenibles es otro de los pilares. Se trata de aquellos que minimizan su impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida, lo que implica un uso eficiente de la energía, una reducción significativa de la contaminación y la preservación de los recursos naturales durante su extracción, procesamiento y aplicación. Unas cuestiones que están directamente ligadas con una gestión eficiente de los recursos, la cual permite optimizar los costos relacionados con las instalaciones eléctricas, mecánicas y estructurales, aplicando un diseño integrado.
La extensión del ciclo de vida del edificio es otro de los elementos más destacados, al mejorarse en este tipo de proyectos los procesos con los que se planifica. Esto, además, se traduce en el aumento del valor de la vivienda y su competitividad en el mercado.
Sobre la industrialización
Quedó claro en la mesa redonda sobre industrialización en la construcción celebrada en HERALDO que apostar por este modelo puede ser determinante para resolver una de las grandes problemáticas en torno al sector habitacional: en Aragón, se necesitan unas 20.000 nuevas viviendas para hacer frente a la demanda existente, cifra que supera las 600.000 si se atiende a todo el territorio nacional. La escasa oferta ha supuesto un aumento de precios, y el mercado de segunda mano, envejecido, con baja eficiencia energética y accesibilidad, no contribuye a compensar la situación.
Así, el reto no es otro que "construir más, más rápido y mejor, con mayores criterios de sostenibilidad y eficiencia, para que España disponga cuanto antes de un parque público de vivienda similar a la media europea". Así lo señala el documento estratégico del Perte de la industrialización de la vivienda del Gobierno de España, aprobado en Consejo de Ministros el pasado mes de mayo y dotado de 1.300 millones de euros de inversión pública en 10 años. Este proyecto estratégico pretende mejorar la capacidad industrial del sector dedicada a la fabricación de sistemas constructivos complejos y abiertos; así como la eficiencia, la sostenibilidad, la digitalización y la colaboración. Otra de las líneas de trabajo es impulsar el talento, el empleo y la formación, respondiendo así a otro de los retos del sector, como es la falta de mano de obra cualificada.
La mejora en la calidad de la edificación y la arquitectura, al minimizar el trabajo mecánico en la obra, más susceptible a imperfecciones que el desarrollo en fábrica, es una de las principales características de la construcción industrializada. También supone un aumento de la productividad y reduce el impacto medioambiental y los tiempos de edificación entre un 20 y un 60%. Además, tal y como se recoge en el Perte, este modelo constructivo "tiene un fuerte componente de digitalización y fomenta la colaboración entre agentes del sector", y supone una mejora de las condiciones laborales: "La incorporación de tecnología hace más atractivo el sector, sobre todo para las mujeres, y el trabajo en fábrica reduce el riesgo de accidentes laborales", detalla el documento.
¿Qué están haciendo las empresas y entidades aragonesas al respecto?
Toldos Lucas, Tecnyconta o Gres Aragón son algunas de las empresas aragonesas que ya han asumido los retos que plantea la sostenibilidad y la industrialización, así como el Colegio de Arquitectos de Aragón, la Agrupación de Contratistas Aragoneses de Obras Públicas, el Clúster Industrial de la Construcción de Aragón o el Colegio de Administradores de Fincas de Aragón, entidades que aúnan los intereses de todo el sector.

En Consolis Tecnyconta, empresa especializada en el prefabricado de hormigón, lo tienen claro: la sostenibilidad no es un valor añadido, es una necesidad si se quiere competir en el mercado.

Con solo cinco meses de trayectoria, el clúster cuenta ya con 67 socios y trabaja en cinco grupos estratégicos para mejorar la competitividad, la sostenibilidad y la digitalización del sector de la construcción en Aragón.

Su especialización en cerámica extrusionada ha convertido a Gres Aragón en una referencia internacional que da mucho peso a construir de forma más eficiente y respetuosa con el entorno.

En Toldos Lucas ayudan a combatir el calor del verano con soluciones que contribuyen a luchar contra el cambio climático.

La pregunta clave es ¿para qué la industrialización? La respuesta: para mejorar la arquitectura en beneficio de sus usuarios.

Desde su creación, en 1994, la entidad se ha reafirmado en su papel de mejorar la sociedad y de mantener el nivel de empleo y el tejido productivo del territorio en aras a seguir labrando una tierra de oportunidades.

Como prescriptores en los trabajos de rehabilitación y mantenimiento, junto con las comunidades de propietarios, estos profesionales juegan un papel importante en este nuevo reto.
