en colaboración con tecnyconta
Así es la apuesta por una construcción más eficiente, rentable e inteligente
En Consolis Tecnyconta, empresa especializada en el prefabricado de hormigón, lo tienen claro: la sostenibilidad no es un valor añadido, es una necesidad si se quiere competir en el mercado.
Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

Cuando se habla de una construcción sostenible parece que solo se hace referencia a un proceso eficiente que reduce las emisiones de dióxido de carbono, no obstante el enfoque va mucho más allá. Así lo ponen de manifiesto desde Consolis Tecnyconta, empresa especializada en el sector en general y en el prefabricado de hormigón en particular: "Trabajamos en la optimización del diseño de las piezas para reducir el consumo de materias primas, optimizamos también el uso de recursos como el agua y la energía y planificamos nuestros prefabricados con tal precisión que reducimos considerablemente los residuos tanto en fábrica como en obra", explican desde la compañía. Igualmente, declaran hacer una firme apuesta por la economía circular, a través de la recuperación del acero, la reutilización de aguas industriales y la valorización de los residuos.
"En nuestro caso, el mayor esfuerzo en reducción de emisiones se concentra en la fase de producción de los prefabricados de hormigón. Ahí es donde realmente tenemos capacidad de transformación. En 2022 lanzamos Green Spine Line®, una línea de productos certificados que consigue reducir más de un 40% las emisiones de dióxido de carbono respecto a los prefabricados estándar del 2022", precisa Marcelo Miranda, CEO de Consolis Tecnyconta, quien asegura que este lanzamiento sirvió de punto de inflexión para promover una industria más sostenible.
La compañía, además, optimiza las fórmulas y dosificaciones, utiliza cementos especiales, trabaja con aditivos alternativos y materias primas innovadoras, y siempre busca producir y comprar a proveedores locales para disminuir la huella de carbono asociada al transporte. Destaca su planta de producción, que utiliza exclusivamente energía eléctrica de origen 100% renovable. Además, está avanzando en la electrificación de su flota de vehículos.

Mercado y ventajas
Desde la compañía se señala que "la regulación, los clientes y la sociedad en general exigen cada vez más responsabilidad ambiental y social. Ignorar esta realidad implica quedar fuera de un mercado cada vez más exigente y competitivo". En Consolis Tecnyconta lo tienen claro: "La sostenibilidad es una forma más eficiente, rentable e inteligente de construir". De esta forma se añade que apostar por procesos sostenibles no solo reduce el impacto ambiental, sino que también mejora la productividad, optimiza el uso de recursos y minimiza los residuos y los costes operativos a medio y largo plazo: "La sostenibilidad representa una ventaja estratégica que permite a las empresas del sector ser más competitivas, cumplir con la normativa vigente y responder a las demandas de un mercado en evolución", concluyen.
La construcción industrializada supone una transformación en la manera de edificar que aporta importantes beneficios, tal y como aseguran desde la compañía. "Esta metodología permite una notable reducción en la generación de residuos y en las emisiones de dióxido de carbono". Pero no solo eso, ya que gracias a la prefabricación en entornos controlados, se consigue "una ejecución más rápida, con menos imprevistos y sin depender tanto de factores externos como las condiciones climáticas. Lo que garantiza mayor precisión en los plazos de entrega, una optimización de los costes y permite garantizar estabilidad de precios" dicen desde Tecnyconta.
Otra gran ventaja es la mejora en las condiciones de seguridad y salud laboral. Al trasladar gran parte de los trabajos a entornos industriales controlados, se reducen significativamente los riesgos asociados a la obra.
Por último, la construcción industrializada garantiza un mayor control de calidad en la producción, asegurando el cumplimiento de prestaciones, gracias a la estandarización de procesos y a la supervisión constante.
En definitiva, "esta forma de construir impulsa una eficiencia integral en todas las fases del proyecto, desde el diseño hasta la ejecución, maximizando el uso de recursos y reduciendo impactos negativos sobre el entorno". Esto se traduce en una rentabilidad, que no solo optimiza la inversión inicial, sino que también reduce los costes de operación y mantenimiento, generando edificaciones más competitivas y responsables.