en colaboración con el colegio de administradores de fincas de aragón
El administrador de fincas colegiado: pieza clave en la sostenibilidad de la edificación
Como prescriptores en los trabajos de rehabilitación y mantenimiento, junto con las comunidades de propietarios, estos profesionales juegan un papel importante en este nuevo reto.
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La sostenibilidad en el sector inmobiliario es un factor clave para mejorar la calidad de vida de las personas y reducir el impacto ambiental de los edificios. En este sentido, los administradores de fincas pueden promover iniciativas que beneficien tanto a los residentes como al entorno. Su experiencia y conocimiento en la gestión de recursos y en el mantenimiento de las propiedades les permiten asesorar y guiar a las comunidades en la adopción de prácticas más sostenibles.
Implementar prácticas sostenibles no solo beneficia al medioambiente, sino que también puede generar ahorros económicos, mejorar la eficiencia en la gestión de los inmuebles y agregar valor a las propiedades.
La actuación del administrador de fincas, a través de cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, será fundamental para que los edificios residenciales, pero también de uso terciario y oficinas, puedan avanzar en la consecución de los mismos.
Criterios de eficiencia energética, prioritarios
El 80% de los ciudadanos residen en comunidades de propietarios y más del 80% de nuestro tiempo transcurre en el interior de los edificios, en donde vivimos, trabajamos o nos relacionamos con otras personas, por ello, desde el Colegio de Administradores de Fincas de Aragón, se señala que es prioritario rehabilitar con criterios de eficiencia energética para reducir las emisiones a lo largo de la vida útil del edificio y asegurar las condiciones de habitabilidad -condiciones de bienestar térmico y acústico, buena calidad del aire interior…- de las viviendas.
Reducir el consumo energético es una de las estrategias más efectivas para hacer que una comunidad de propietarios sea más sostenible. La instalación de placas fotovoltaicas, la sustitución de las calderas existentes por otras más eficientes, la aerotermia, los puntos de recarga de vehículos eléctricos, fomentar el uso de iluminación led en zonas comunes, instalar sensores de movimiento en pasillos, garajes o escaleras, son algunos ejemplos de las tecnologías que ya se están implantando en las comunidades de propietarios.
Es prioritario rehabilitar con criterios de eficiencia energética para reducir las emisiones a lo largo de la vida útil del edificio y asegurar las condiciones de habitabilidad
Gestionar eficientemente el agua, apostar por el consumo responsable, mejorar la gestión de residuos, fomentar el reciclaje, promover la movilidad sostenible, incorporar pavimentos drenantes… son acciones que fomentan la sostenibilidad en la gestión de las comunidades de propietarios.
Los espacios comunes pueden convertirse en aliados de la sostenibilidad si se gestionan adecuadamente. La instalación de cubiertas verdes o ajardinadas aportan soluciones al ecosistema a través de una gestión eficaz de las aguas pluviales y una reducción del efecto isla de calor en el centro de las grandes ciudades. La contribución del sector de la edificación será decisiva para la sostenibilidad y el desarrollo de las comunidades y ciudades en donde se prevé un crecimiento de la población por encima de los 5.500 millones de habitantes para el año 2030.
Objetivo: impulsar la rehabilitación
Además de la implantación de tecnología eficiente, el entorno regulatorio y el cumplimiento normativo tiende a conseguir edificios de consumo de energía casi nulo, de reciente construcción y ampliamente rehabilitados.
Con respecto a la rehabilitación y el marco normativo, el Consejo General de Administradores de Fincas de España presentó en abril el informe 'Definición del marco legal deseable para el adecuado impulso de los procesos de rehabilitación energética edificatoria en España'. que analiza los problemas más graves que afectan a la rehabilitación. Estos son algunos de ellos:
- En España se rehabilitan al año entre un 0,11% y un 0,15%, y en 2023 solo se han rehabilitado 30.000 viviendas.
- Con este ritmo de crecimiento anual, en 2030 se habrían rehabilitado en torno a 285.000 viviendas, muy lejos de las 1.200.000 viviendas previstas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana para 2030.
- Con el desarrollo de la rehabilitación energética se lograría una reducción del consumo en un 50% de los edificios, con una revalorización del precio de los inmuebles de hasta un 20%.
El informe analiza esta situación desde el punto de vista de los administradores y administradoras de fincas colegiados, cuya posición les permite un punto de vista global y en contacto directo con la realidad. Por ello proponen 33 medidas para que se consiga un mayor ritmo en la rehabilitación energética para poder cumplir con el objetivo europeo de la neutralidad de emisiones de los edificios para 2050.
La sostenibilidad va más allá de acciones como cambiar las ventanas o revestir la fachada para mejorar la ventilación y el aislamiento del edificio. Por ello, los administradores de fincas deben establecer alianzas o acuerdos con otros colectivos: arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros…, que contribuyan a asumir estos nuevos modelos de desarrollo en los edificios, y es también fundamental la colaboración público-privada.
Desde la entidad colegial, insisten en que no estamos ante una moda pasajera, sino ante una necesidad. Aunque se deban enfrentar desafíos, los beneficios ambientales, económicos y sociales hacen que la sostenibilidad sea una apuesta ganadora y los administradores de fincas una pieza fundamental en esta transición.