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aragón es extraordinario

Se buscan flores y plantas; razón, Viveros Baquedano, en Vierlas

El negocio familiar continúa citando a amantes de la huerta, la decoración y la jardinería a las afueras del pueblo, mugante con la ribera navarra

Lleva 22 años en Vierlas, y proviene de Tauste. La cincovillesa Rosana Arrieta se vino al área de Tarazona y el Moncayo por amor; de la localidad en la que reside es su marido, Jesús María Baquedano, cofundador del negocio que ambos regentan a las afueras del pueblo, en la carretera Malón-Cunchillos. “Mi suegro Santos empezó con esto hace casi 40 años, y mi marido comenzó a trabajar con él desde el principio. Empezaron con dos naves, mano a mano; en principio se dedicaban a planteros y poco más; vendían lechugas, escarolas, tomate… siempre producto de huerto, y de temporada. La cosa marchó bien, trabajaban mucho; cuando nos casamos empezamos a incursionar también en el tema de las flores y la jardinería, una decisión familiar de la que estamos muy satisfechos”.

Lo que más vienen a buscar en Baquedano es quizá la flor de temporada. “Una de las favoritas por aquí es la surfinia, que quizá no conozcas por el nombre pero que seguro la has visto en los balcones. Es una petunia colgante, muy bonita. También tiene mucha salida el geranio”.

La surfinia merece un poco de extensión en el análisis. Se suelen plantar el cestos para colgar o jardineras grandes; no hay que escatimar la tierra para su crecimiento, que es rápido, y necesitan mucha luz solar. Igualmente conviene que tengan un buen drenaje para evitar el encharcamiento y, por consiguiente, la podredumbre de la raíz; sin en verano se aumenta la frecuencia del riego, debe hacerse en cantidades moderadas. En floración necesitan fertilizante líquido semanal. En cuanto a los cuidados adicionales, hay que eliminar flores y hojas marchitas, y tras la primera floración, poda; por último, hay que protegerlas contra el pulgón y la araña roja, sus amenazas más comunes.

En el plantero de Baquedano

Este verano ha sido productivo en los viveros. De entre las destacadas de los meses estivales hay que hablar de las lechugas lollo, de hoja roja; Rosana las califica de “tiernísimas, aunque no hacen cogollo, y parecidas a la escarola”. También que citar la lechuga maravilla de verano, de engañoso nombre, ya que si bien es verdad que está disponible de mayo a octubre en temporada, en el vivero puede conseguirse –lógicamente– todo el año. Rosana aclara que “gusta mucho en esta zona, la verdad; es más durita, así que entre los que prefieren esa consistencia triunfa por su sabor. La de tipo hoja de roble se parece algo a la lollo, aunque con hoja más larga”. Rosana, eso sí, confiesa su favorita y, por tanto, la que más se ve en sus ensaladas: la blanca.

La firma también ofrece servicios de sistemas de riego, mantenimiento de equipación y trabajos específicos de jardinería; de ahí lo heterogéneo de su clientela, que halla en este negocio de Vierlas una solución llave en mano a sus requerimientos.

“En esta casa tratamos a todo el mundo por igual, ya se gasten un euro o todo lo que quieran”

Santos Baquedano recuerda los inicios del negocio. "Soy de Vierlas, mis patronos son la Virgen del Rosario y San Miguel; me gusta todo de mi pueblo, de esta tierra. Los que hemos vivido de ella, por mucho que digan que ahora va peor, la queremos; yo empecé en el campo a los 11 años y ahí he seguido hasta que he podido. Los viveros empezaron porque vi una oportunidad; al estar mi hijo trabajando el campo, poníamos verdura y fruta, y pensamos en un lugar para dar salida a la verdura. Empezó a funcionar muy bien, y sigue funcionando, aunque requiere mucho trabajo. No yo, que ya no hago nada, éstos -sonríe- aunque es verdad que sí lo monté yo, con la ayuda de mi hijo".

Santos tiene muy clara la base del negocio. "Tratamos a todo el mundo por igual, ya se gasten un euro o todo lo que quieran, aunque por suerte viene gente de muchos sitios; el pueblo es pequeño y con los que estamos no se podría vivir de esto. De Malón, claro, y Borja, de todo el Moncayo, y de Navarra los de Cascante, Monteagudo, Barillas y Ablitas, que los tenemos muy cerca". Como dice su nuera, no van a ferias por falta de tiempo. "La feria la montamos aquí todos los días", dice Rosana. "A la gente le gusta, y a nosotros también".

En la actualidad, Baquedano mantiene las líneas originales. "Seguimos con planta de temporada, flores y jardinería. Tenemos mucha clientela local y de otros pueblos de la comarca, pero también de varios puntos de la ribera navarra, que está aquí mismo, y de Soria. La verdad es que la gente se ha acostumbrado a venir aquí para estos temas, y tratamos de corresponder a la confianza con buen producto y servicio, claro". Además de lo que viene de la tierra, en Baquedano tienen todo tipo de abonos, fertilizantes, compost y productos de apoyo al cuidado de las plantas. De lunes a viernes y hasta que acaba septiembre, el horario es de 8.00 a 13.00 y de 15.00 a 20.00, mientras que el sábado y el domingo se abre de 8.00 a 13.00. En invierno se recorta el horario vespertino y el cierre llega a las 18.30.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es Extraordinario'.

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