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aragón es extraordinario

Diezdedos eleva el listón en el universo del aceite de oliva virgen extra

La firma oleícola lleva algo más de una década funcionando desde Cretas, en el Matarraña turolense, con cinco variedades aceiteras de éxito entre los paladares locales y mucho eco en los premios internacionales

El Bajo Aragón y el Matarraña siempre han sido tierras olivareras, y en las últimas décadas han consolidado su producción bajo la denominación de origen del Bajo Aragón. Por si fuera poco, algunos adendos de impulso romántico y hechuras exquisitas han redondeado el panorama en la zona;es el caso de la firma Diezdedos, finca, almazara y bodega instaladas a las afueras de la localidad de Cretas (camino de Lledó, el pueblo limítrofe con Tarragona en ese lado) y cada vez más famosa en la contornada, la comarca, Aragón, España y el mundo.

Todo era un sueño, decían en ‘Los Serrano’ usando el pretérito imperfecto. José María Rodas, el emprendedor que armó Diezdedos, prefiere el pretérito perfecto simple en armonía con el presente; todo fue y es un sueño, que ahora tiene galones de realidad. Ramón Querol, de Cretas, es el responsable agrario de la finca, y se vanagloria de la fama que viene cimentando en los últimos años la producción oleícola de Diezdedos. Sus variedades de aceite virgen extra premium entraron en el mercado con solidez, los premios llueven y, sobre todo, no falta el reconocimiento de la clientela, dispuesta a pagar un poquito más por una calidad fuera de duda.

"El trabajo no cesa –apunta Ramón– porque la poda concluye con el invierno, más o menos, luego llega el momento de labrar entre filas, porque es una plantación ecológica… se cuidan los detalles todo el año".

Diezdedos trabaja con cinco tipos de olivos, y cada fruto aporta sus matices. La arbequina y la empeltre son las más populares de las presentes en la finca; abundan mucho menos la arróniz, la corbella (solamente 200 hectáreas en toda España, 10 de ellas en esta finca Cretas) y el frantoio, que viene del norte de Italia. "Combina de maravilla con la pasta –señala Ramón con una sonrisa– pero no es la única posibilidad; parece pariente lejano de la empeltre, que es la de aquí. Estas dos están tenemos en la parte superior de la finca; el frantoio tiene mucho vigor, y le encanta el frío, como a la empeltre. Tenemos empeltres viejos, que compró José María junto con la finca, y otros más jóvenes, de apenas una década. Hay dos sectores de arbequina, la más abundante en nuestra producción y las demás están en las inmediaciones de la bodega".

Vídeo de Diezdedos de Cretas en 'Aragón es extraordinario'

Ramón lleva poco tiempo en Diezdedos, pero se siente como pez en el agua. "Ahora mismo, todo marcha perfectamente. Los pedidos fluyen bien, la distribución va creciendo, la gente prueba nuestro aceite en la hostelería de la zona y viene luego a comprar, cocineros y chefs de prestigio nos manifiestan su gusto por nuestras variedades… la verdad es que lo que hacemos aquí es muy especial, premios aparte, que son unos cuantos". Los más señalados: Prix Epicures 2018 en París, Oro en el Joop de Japón 2019 y tres oros en Dubai este mismo año.

"El aceite no se almacena mucho tiempo en la bodega, filtramos y embotellamos sobre pedido"

Cuando Diezdedos empezó a plantar, buscó el asesoramiento del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA) para elegir las cinco variedades de olivos: arbequina, empeltre, arróniz, frantoio y corbella. Curiosamente, ninguna otra finca de pago del mundo las cultiva juntas. La primera cosecha llegó en 2012, después de que pasara el tiempo suficiente para reacondicionar el suelo y dejarlo óptimo para el nivel buscado; en ese año, lógicamente, también llegó el debut de la producción aceitera.

Hay 60 hectáreas cultivadas en la finca. "Se ha ido ampliando poco a poco –explica Ramón Querol– y quiero señalar que todo el terreno cultivado está en el término municipal de Cretas. No lo digo –sonríe– por ser yo de ahí, ¿eh? Es que es la verdad, y me parece un dato relevante.

Gabriel Ramón es el responsable de la bodega y el embotellado, aunque precisa que "aquí todos echamos una mano en lo que haga falta. Cuidamos los procesos al máximo. Por ejemplo, es importante precisar que el aceite no se almacena mucho tiempo en la bodega, filtramos y embotellamos sobre pedido, con los procesos en frío para potenciar el aroma; además, la temperatura se mantiene fija tras el embotellado, para que el contenido no sufra alteraciones relevantes".

Este año el aceite de arbequina temprana ha funcionado de maravilla en Diezdedos. "Sí ha destacado, pero también ha sido un año excelente para el frantoio y la corbella… bueno, el hecho es que todos han ido bien, la verdad. Además de la autoexigencia en los procesos hay pautas que ayudan a que el resultado sea excelente; por ejemplo, la oliva se coge muy verde, con todas las vitaminas intactas; la primera de todas en la recolecta es la corbella, y luego vamos pasando a las demás".

Una curiosidad: aunque Diezdedos no comercializa productos de cuidado personal basados en el aceite de la firma, sí hay marcas cosméticas que lo emplean como base para sus preparados y cremas.

Artículo incluido en la serie 'Aragón es Extraordinario'. 

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