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DINAMARCA

Un diputado ultraderechista danés reclama para su país parte del territorio sueco

"Escania para los daneses". Esta es la simple y llana reclamación de Soren Krarup, diputado de la extrema derecha danesa y pastor luterano en sus ratos libres.

Un diputado de la extrema derecha danesa, Soren Krarup, ha reclamado para su país la provincia más meridional de Suecia, Escania, que perdió el Reino de Dinamarca y Noruega tras el Tratado de Roskilde con el de Suecia, en 1658. Un asunto que despertaría sonrisas en uno y otro lado del Estrecho de Kattegat si el partido de extrema derecha danés no representara a más del 13% de los electores y si los habitantes de Escania no se sintieran más estrechamente ligados a Copenhague que a Estocolmo.

"Escania para los daneses". Esta es la simple y llana reclamación de Soren Krarup, diputado de la extrema derecha danesa y pastor luterano en sus ratos libres, que aunque podría no ser más que un brindis al sol, lo cierto es que podría suponer un escollo en las excelentes relaciones que mantienen hoy por hoy Suecia y Dinamarca. Según informaciones de 'Le Monde Diplomatique', los periódicos digitales de uno y otro país plantearon esta reivindicación a sus lectores y los resultados fueron sorprendentes: dos de cada tres daneses apoyaría la anexión, igual que uno de cada dos ciudadanos suecos.

El antiguo Reino de Dinamarca y Noruega perdió Escania, entre otras provincias, después de que las tropas suecas cruzaran el Estrecho de Kattegat a pie aprovechando la helada invernal y se apostaran peligrosamente cerca de Copenhague. En el Tratado de Roskilde y en el posterior Tratado de Copenhague se confirmó esta pérdida y se consolidó su pertenencia a Suecia. Sin embargo, en los últimos años, el acercamiento de esta provincia y su capital Malm, a Copenhague es mayor que a Estocolmo.

De hecho, desde el año 2000, un puente y un túnel acortan los 16 kilómetros que separan a la capital de Escania de la de Dinamarca y muchos estudiantes de esta región han cruzado el Estrecho para estudiar medicina en las facultades danesas, pues la capital sueca, Estocolmo, está a más de 600 kilómetros de distancia. Este hecho ha provocado más de una queja entre los estudiantes daneses, que creen que este desplazamiento les deja sin puestos de trabajo, aunque algunos de sus conciudadanos ven con buenos ojos poder cruzar en poco tiempo hasta una región donde la vivienda, entre otras cosas, es más barata.

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