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Sociedad

Verano y picaduras de insectos: una de las 'tradiciones' más molestas del año sigue en plena forma

Los mosquitos y las avispas son los más conocidos, pero en Aragón hay muchos bichos capaces de producir un molesto habón en la piel. Y no todos vuelan.

Casi 16.000 consultas por picadura de insectos, la mayoría de mosca negra, en Aragón
Casi 16.000 consultas por picadura de insectos, la mayoría de mosca negra, en Aragón

Verano e insectos, insectos y verano. Un tanto monta, monta tanto que se repite año tras año y se convierte en un clásico de la época estival, compartiendo estrellato con el calor, las playas y piscinas, el gazpacho y la canción de moda. Pandemia aparte, que ha trastocado nuestro día a día y añadido la mascarilla y el gel hidroalcohólico a esta improvisada lista de ‘hits’, las picaduras vuelven a hacerse presentes, y con ellas los molestos habones que producen en la piel. Sean por mosquitos, moscas negras, tábanos y otras especies de insectos voladores, como por otros bichos que no vuelan, pero también atacan: garrapatas, chinches, pulgas o piojos. Y todos ellos pueden encontrarse en Aragón.

Empezamos por los que vuelan. A excepción de las abejas y las avispas, que clavan su aguijón para defenderse cuando se sienten amenazadas, los principales insectos que pican en la comunidad aragonesa son hematófagos: pinchan o muerden para alimentarse de la sangre tanto de los animales como de los humanos. Por eso aunque intentemos pasar desapercibidos acuden a nosotros para cubrir una de sus necesidades básicas.

Los mosquitos autóctonos tienen hábitos nocturnos, por eso normalmente solo molestan al amanecer y al atardecer. No obstante, la situación se está complicando con la llegada del mosquito tigre ('Aedes albopictus'), una especie invasora que ya ha sido detectada en decenas de municipios aragoneses y que, además de tener hábitos diurnos, es bastante agresivo, tiene una picadura muy dolorosa y puede transmitir enfermedades como el dengue o la fiebre chikungunya.

Otra familia de insectos voladores 'picadores' cada vez más extendida es la de las moscas negras o simúlidos, de pequeño tamaño (de 3 a 5 milímetros), que también causan una picadura muy dolorosa porque en vez de clavar una especie de pequeña aguja rasgan la piel con su potente aparato bucal.

La saliva de todos los insectos hematófagos presenta más de 80 compuestos químicos, y en el caso de las moscas negras, esas sustancias suelen generar importantes reacciones que provocan una fuerte irritación, un edema e incluso procesos alérgicos severos que requieren atención médica.

Los flebotomos y los jejenes no son tan abundantes como los mosquitos y las moscas negras. Miden solo 2 o 3 milímetros y su picadura no suele provocar reacciones... salvo que la 'víctima' se rasque. No obstante, algunas especies de flebotomos transmiten la leishmaniasis, una enfermedad causada por un parásito que afecta tanto a las personas como a los animales.

Los jejenes crían en las orillas de los ríos y los estanques, mientras que los flebotomos prefieren hacerlo en parques, jardines... En total en Aragón pueden encontrarse alrededor de una decena de especies de ambos, y tienen hábitos diurnos.

En cuanto a los tábanos, tienen hábitos diurnos, pero no suelen estar presente en las ciudades porque normalmente viven donde hay ganadería. En la comunidad aragonesa hay unas 30 especies de tábanos de tres géneros distintos.

Las abejas y las avispas son himenópteros que no pican para alimentarse de sangre, sino para defenderse. En cuanto a las avispas, al tener el aguijón liso y retráctil, pueden picar muchas veces. En todos los casos la picadura de estos animales es muy dolorosa.

Mención aparte merece la avispa asiática, o ‘Vespa Velutina’. Aunque no es un problema para Aragón, en los últimos años esta avispa, originaria de China, ha sido avistada en puntos del prepirineo oscense y pese a que se ha extendido profusamente poc comunidades limítrofes, como la Rioja, Navarra o Cataluña, en Aragón no se ha asentado.

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