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El precio de dormir con ‘lucecitas’

Cuando termina el día y se apagan los aparatos electrónicos quedan algunos leds encendidos. Son pequeñas luces que, a la larga, pueden generar importantes repercusiones en la factura de la luz y consumo de energía, además de en la salud

Aunque se intenten apagar todas las luces, no siempre se consigue la oscuridad absoluta por las noches.
Aunque se intenten apagar todas las luces, no siempre se consigue la oscuridad absoluta por las noches.
UNSPLASH/Morgan Vander Hart

Hace unos años, cuando llegaba la hora de dormir, la vivienda se quedaba totalmente a oscuras, todas y cada una de las habitaciones. En todo caso podría entrar por la ventana la luz de las farolas de la calle. Sin embargo, en la actualidad en más de un hogar se puede caminar sin necesidad de encender ninguna lámpara. Son los conocidos 'stand by', que también se denominan consumo fantasma.

La televisión tiene su luz azul, el reloj del horno en rojo, la del 'router' es verde… y así se podría seguir, según los electrodomésticos y aparatos electrónicos que se tengan en cada casa. Esos leds dejan un rastro. Tal vez, donde más aparente sea esa repercusión es en la factura de la luz, también en la huella de carbono, además de en la salud.

Lo corrobora Julio González, psiquiatra y residente de Neurofisiología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. "Ya influye cuando una persona se expone a luces por la tarde. En especial las tonalidades azules tienen más impacto porque el reloj biológico las asemeja con la mañana". Este riesgo se incrementa por la noche: "Si a última hora del día utilizamos portátiles, móviles o tabletas deberíamos implantar un filtro de tonalidades más cálidas".

González es tajante: "Lo ideal es dormir con oscuridad total". "El motivo -explica el doctor- no es que influya en el descanso, sino también que desencadene otros problemas como metabólicos, cardiovasculares, de diabetes u obesidad". A pesar de la precaución que hay que recomiendan los profesionales, no es algo inmediato. "Tal vez los efectos no se acusan al momento, sino que tengan más impacto conforme pasen los días".

El alcance en otros ámbitos también se nota con el tiempo, por ejemplo en la factura de fin de mes. "El 'stand by' tiene una repercusión entre el 7 y el 10% en el consumo eléctrico", afirma Cecilia Foronda, directora de Energía y Personas de Ecodes. Ese tanto por ciento se refleja tanto en la factura como en la emisión de CO2. "Por cada kilovatio (kW) que se consume a la hora se emiten 0,41 kilos de CO2", añade Foronda.

Desde la entidad también recuerdan que el consumo del 'stand by' a nivel nacional supone la mitad de la producción de una central nuclear al año. Precisamente, según datos del Consejo de Seguridad Nuclear, la producción de electricidad es la utilidad más habitual que se le da a la energía nuclear.

Este problema tiene solución: "Es necesario cambiar los hábitos", enfatiza González. Por ejemplo, apagar completamente todos y cada uno de los electrodomésticos. "Para no hacerlo de forma individual, una opción sería conectar todos en una misma regleta que se apague cada vez que nos vamos a dormir", aportan desde Ecodes.

La duda de las ondas

¿El wifi repercute en la salud de los seres humanos? Es un debate que se abre de vez en cuando en conversaciones con amigos y familiares. Julio González da una respuesta, en principio, tranquilizadora: "El impacto de las ondas electromagnéticas, en especial de los móviles, de momento no se ha podido demostrar".

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