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Sociedad

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Claves para criar con serenidad a los hijos

Hay algunos ‘secretos’ que los padres que crían de manera consciente y con intención aplican en sus vidas.

Amar a los hijos incondicionalmente es su necesidad más profunda
Amar a los hijos incondicionalmente es su necesidad más profunda
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El mejor experto en crianza: tu hijo

Debemos permitirle mostrar sus necesidades y soltar patrones y creencias limitantes. Tenemos que estar dispuestos a crecer y, sobre todo, a disfrutar del proceso. La crianza gozosa no es un objetivo o un fin, es un camino.

¿Qué debemos recordar en situaciones difíciles?

Cualquier comportamiento que podamos considerar inadecuado tiene en sus orígenes una necesidad básica que no está siendo atendida, por lo tanto debemos pensar en: hambre, sueño, conexión, seguridad o aburrimiento (más o menos en este orden). Esta mentalidad es aplicable tanto a los niños, como para los adultos. Solemos pensar en los pequeños como los responsables de un conflicto, aunque los adultos también tenemos rabietas.

Evita las luchas de poder

No te lo tomes como algo personal. Evita las luchas de poder, nadie sale ganando. Cuando sientes que te alteras (o sea, que te lo estás tomando como algo personal) observa cuál es ‘tu problema’, qué es lo que ‘te duele’ y atiende y cura esa ‘herida’ antes de que te arrebate el control. Cultivar el humor suele ser de gran ayuda.

Para cuidar, primero hay que cuidarse

Una taza vacía no puede derramar nada. Para poder ofrecer amor hay que rebosar amor. Escuchar nuestras necesidades y atenderlas en lo máximo posible es vital. El autocuidado ayuda y lleva al autocontrol.

El secreto parental más valioso

El secreto parental más valioso. La disciplina, por sí sola, no funciona, a pesar de todos los libros que tratan sobre este tema. Los castigos y los premios confunden a los niños, y transmiten que nuestros comportamientos son más importantes que nosotros mismos como personas; no contribuyen a criar niños responsables y respetuosos. A cambio, podemos guiarlos con suavidad, poner límites con empatía, sobre todo, cuando los límites que establecemos despiertan emociones en los hijos. Tanto la empatía como los límites son esenciales y no funcionan de manera independiente.

El compromiso más importante

Apoyar incondicionalmente a los hijos es el compromiso más importante. A una flor que no crece no le gritamos, la regamos. Debemos identificar y escuchar sus necesidades en cada momento, no las que pensamos que deberían tener. Observemos esta máxima: "Quiéreles cuando parece que menos se lo merecen, será cuando más lo necesitan".

Lo que nunca podemos olvidar

Los hijos cooperan porque nos quieren (con locura) y quieren complacernos. Ante todo, debemos proteger la relación que tenemos con nuestros hijos, permanecer conectados con su ser y con sus necesidades, incluso, en los momentos más difíciles. Amarlos incondicionalmente es su necesidad más profunda.

Diana Fuior Ionica es miembro de la Asociación Aragonesa

de Psicopedagogía

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