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Cómo vencer la pereza a la hora de ponerte a estudiar

Todos, en alguna ocasión, hemos dejado nuestras obligaciones para el último momento. Este hábito se llama ‘procrastinación’ y es tan común como peligroso para el estudio.

No le des tiempo a tu cerebro para encontrar excusas a la hora de ponerte a estudiar
No le des tiempo a tu cerebro para encontrar excusas a la hora de ponerte a estudiar
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Todos, en alguna ocasión, hemos dejado nuestras obligaciones para el último momento. Este hábito, se llama ‘procrastinación’ y es tan común como peligroso para el estudio. Para evitarlo, debemos prestar atención a cómo gestionamos nuestros hábitos a la hora de estudiar. A continuación, veremos una serie de consejos que podemos dar a nuestros hijos a evitarlo.

¡Levántate!

No le des tiempo a tu cerebro a encontrar excusas. Cuando llegue la hora de empezar a realizar tus tareas, ponte inmediatamente de pie y ve a la zona de estudio. Cuanto más tiempo pase hasta que te levantes, más excusas encontrarás para no hacerlo.

Ponte un objetivo y una fecha

Plantéate qué quieres tener terminado cuando finalice tu tiempo de estudio; así, cuando termines, sabrás si el tiempo dedicado ha merecido la pena o si aún puedes mejorar.

Divide ese objetivo en otros más pequeños y controlables

A veces, nos podemos sentir abrumados con tareas muy grandes, pero dedicándole un rato, podemos dividir lo que tenemos que hacer en tareas más pequeñas, que podamos abarcar.

Planifica el estudio hora por hora

Y presta especial atención a qué objetivo quieres conseguir cada hora. Y no te olvides de planificar los descansos. Poco a poco, aprenderás cuánto tiempo te hace falta para conseguir cada objetivo.

Lleva un registro de estudio

Es importante que registres cómo ha ido tu estudio para saber si lo estás haciendo bien y cuánto has avanzado en tu camino para llegar a tus objetivos.

Conócete a ti mismo

Identifica las horas en las que tienes más energía y cuánto tiempo aguantas concentrado. Sé realista con lo que puedes hacer; a medida que te acostumbres a dedicar tiempo al estudio, este se hará más productivo.

Modifica el contexto y el entorno

Estar concentrado no siempre depende solo de nosotros mismos, en el entorno se pueden producir muchas distracciones. Dedica un tiempo a pensar qué es lo que te distrae y a ver cómo puedes evitar que se produzcan esas distracciones.

Ten un sitio preparado para estudiar

Un espacio que esté siempre listo para empezar a estudiar sin necesidad de preparación, ya que preparar el sitio puede ser una fuente de distracción importante. Con el tiempo, sentarte en tu sitio de estudio te ayudará a concentrarte casi inmediatamente.

Descansa

Aunque no lo parezca, el descanso también forma parte del tiempo de estudio. Cuando descansamos, nuestro cerebro está asimilando todo lo que hemos aprendido o reflexionando sobre la tarea que tenemos entre manos.

Planifica esos descansos

Es importante planificar también los descansos y qué hacemos mientras descansamos. Una buena idea es descansar en un lugar diferente al que se trabaja y hacer alguna tarea que te guste.

No dejes de lado el resto de tus actividades

Darte atracones de estudiar y dejar otras cosas de lado no te va a ayudar y hará que el hábito de estudio desaparezca pronto. Es mejor acostumbrarte a que el tiempo que dedicas a tus actividades pueda formar parte de tu día a día.

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