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Sociedad

Los consejos definitivos para decir adiós al olor a sudor de la ropa

Algunas prendas tienden a absorber olores difíciles de quitar que pueden llegar, incluso, a traducirse en manchas amarillas debajo de la axila.

Es mejor no utilizar la secadora, ya que el calor ayuda a fijar los olores.
Es mejor no utilizar la secadora, ya que el calor ayuda a fijar los olores.

El verano viene, sin remedio posible, de la mano del sudor, pues las altas temperaturas y las ganas de disfrutar de cualquier plan al aire libre nos hacen estar muchas horas en la calle, por lo que es mucho más fácil que, pasadas un par de horas, empecemos a oler. Si bien es cierto que una buena higiene suele ser suficiente para alejar durante un rato el incómodo momento en el que se empieza a sudar, hay veces que es inevitable dejar ese característico tufillo allá a donde vayamos. Nada que no cure una buena ducha y medio litro de desodorante.

El problema verdadero está en la ropa,  ya que hay veces que, a pesar de haberla lavado, se puede detectar un olor a sudor enmascarado por el perfume del suavizante y un terrible cerco macilento alrededor de la axila. Pero, aunque parezca que  la única solución es deshacerse de esas prendas, con la ayuda de ingredientes caseros, y sin contar con la de la secadora (pues el calor ayuda a fijar más los olores), se puede decir adiós a la incómoda peste a sudor de la ropa.

Bicarbonato de sodio. Solo hay que hacer una pasta con bicarbonato y agua tibia, y extenderla en la zona de las axilas de la prenda con ayuda de un cepillo de dientes. Hay que dejar que haga efecto durante media hora y, después, meter la prenda en la lavadora con normalidad. Vinagre. Mezclar en un recipiente la misma cantidad de vinagre blanco que de agua y sumergir la prenda en cuestión durante quince minutos (ni uno solo más o conseguiremos apestar a vinagre en vez de a sudor). Después, meter en la lavadora con una buena cantidad de suavizante y tender en un espacio abierto y al sol.  Aspirina. Además de ser el aliado perfecto para acabar con el dolor de cabeza, la aspirina ayuda a terminar con la peste a sudor de cualquier prenda. Con ayuda de un mortero, machacar tres aspirinas y mezclar con un poquito de ayuda; después, extender en la zona de debajo de las axilas con un cepillo de dientes y frotar. Dejar actuar quince minutos y meter a la lavadora.

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