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Sociedad

Claves para que los niños no pierdan la rutina en verano

Respetar algunas pautas y combinarlas con nuevas experiencias, esencial para que nuestros hijos disfruten de las vacaciones perfectas.

Combinar nuevas actividades dentro de un horario en el que se respete la rutina del curso es fundamental.
Combinar nuevas actividades dentro de un horario en el que se respete la rutina del curso es fundamental.
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Las vacaciones de verano infantiles son muy largas y es importante que los más pequeños de casa no abandonen los buenos hábitos que desde principio de curso marcan sus rutinas. Además, es importante que los niños sepan lo que va a pasar en cada momento para que se sientan seguros durante estos meses, al menos en temas tan importantes como el sueño, la comida o la higiene.

No hay que olvidar que la incertidumbre que les provoca no saber lo que va a pasar en cada momento puede llevarles a dormir mal, a estar nerviosos o irritables, a tener cambios de humor o a no ser capaces de gestionar correctamente las emociones. Por eso, combinar nuevas actividades dentro de un horario en el que se respete parte de la rutina es fundamental para conseguir que el fin de las vacaciones no se les haga cuesta arriba.

Cada actividad, a su tiempo. Está bien que durante los días de vacaciones los horarios sean más flexibles, y que haya más rato para los juegos y el descanso. No obstante, conviene que los niños inviertan parte del tiempo libre en colaborar, por ejemplo, en las tareas de casa que normalmente hacen los padres, pues les ayudará a su desarrollo dentro del hogar y a entender nuevas responsabilidades. Enseñarles a recoger sus juguetes puede ser una tarea muy divertida para los más pequeños. Además, repasar alguna materia del colegio de vez en cuando no les vendrá mal. Aprovechar para aprender cosas nuevas. Durante el curso –debido a los problemas de conciliación laboral y familiar de muchos padres–, se hace complicado que los niños puedan realizar más actividades una vez salen del centro infantil. Por eso, la época de vacaciones es fantástica para fomentar el hábito educativo y animarles a leer con nuestra ayuda, a practicar deportes, a visitar museos… Además, todas las actividades que podamos hacer con los pequeños ayudarán a reforzar el vínculo familiar, algo esencial para un correcto desarrollo emocional. Respetar sus horarios siempre. La hora de dormir y levantarse, las comidas o el momento del baño son las acciones que pautan la rutina de los más pequeños, pues los deberes o las extraescolares aún no forman parte de su día a día. Respetarlas es esencial, y les ayudará a estar más tranquilos y de mejor humor.

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