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especial san jorge

Situación y perspectivas

Por
  • Miguel Cardoso
OPINIÓNACTUALIZADA 23/04/2021 A LAS 05:00
Opinión
'Situación y perspectivas'
Heraldo

La caída de la economía de Aragón habría sido histórica en 2020 y, sin embargo, algo menor en términos absolutos a la observada en el conjunto de España. 

En particular, en BBVA Research estimamos que el producto interior bruto (PIB) se habría reducido en alrededor de un 9,5% el año anterior, frente al 10,8% de la disminución observada en España. Este menor impacto de la crisis se explica principalmente por dos factores.

El primero tiene que ver con el tamaño y competitividad de un sector exportador que ha respondido favorablemente a la crisis. A este respecto, hay que destacar que las ventas de bienes al exterior habrían recuperado ya en el tercer trimestre de 2020 su nivel de partida anterior a la crisis. El buen comportamiento del sector agroalimentario explica una parte del crecimiento que se ha observado. De hecho, la afiliación a la Seguridad Social se habría comportado mejor en zonas más expuestas a esta industria, como la zona oriental de Aragón (+0,9%), el eje de Huesca (-0,3%) y las comarcas turolenses del sur (-1,0%). En todo caso, la mayor sorpresa fue el crecimiento que experimentaron las ventas del sector automotriz, que han sido un lastre en la mayor parte de España.

El segundo factor diferencial de la economía aragonesa es su menor dependencia en el turismo, sobre todo del extranjero. Esto habría permitido que la reducción del gasto en consumo no hubiera sido tan significativa como en otras comunidades autónomas.

Sin embargo, el año 2021 muestra un inicio incierto, donde diversos factores apuntan a que la economía se habría contraído durante el primer trimestre del año. En particular, el incremento de los contagios en la región y en el resto de la Unión Económica y Monetaria ha traído una reducción del consumo de los hogares y un impacto negativo en la campaña turística de invierno.

En todo caso, esperamos que durante el año la región vaya de menos a más y que el PIB aumente entre un 5,5 y un 6% en 2021 y casi un 7% en 2022. Primero, porque con el avance de la vacunación, se puede lograr una inmunidad de grupo durante los próximos meses. La reducción en la incertidumbre que esto traería, junto con la flexibilización de las restricciones a la apertura y movilidad, debería liberar una buena parte del ahorro acumulado el año anterior. En segundo lugar, la economía mundial recibirá un impulso importante como resultado del cambio en la política fiscal americana. Aunque la exposición de Aragón a los Estados Unidos no es elevada (las exportaciones a ese país representan menos del 1% del PIB regional), otras regiones dentro de la Eurozona, con más interdependencia, podrían tirar de la economía aragonesa. Finalmente, el programa Next Generation de la Unión Europea debería incrementar la inversión pública, lo que podría beneficiar a sectores en los que Aragón tiene una ventaja competitiva como el automotriz o el de la producción de energía renovable.

Los riesgos hacia delante pasan por la incertidumbre acerca de la disponibilidad de la vacuna o la confianza en su seguridad. Además, persisten las dudas sobre cuándo comenzarán a sentirse los efectos del Next Generation de la Unión Europea sobre la economía. Finalmente, será necesario trabajar en consensos transversales que permitan la aprobación de reformas en temas sensibles que tengan la aprobación de la Comisión Europea.

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