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Luz Casal: "Para mí lo importante es qué significas para la gente, estar en su memoria y no cuánta gente sabe quién eres"

En una entrevista para 20minutos, la artista española habla de su último trabajo grabado durante el concierto que ofreció junto a la Real Filharmonía de Galicia, entre otros aspectos de su larga trayectoria.

La cantante Luz Casal posa para 20minutos.es.
La cantante Luz Casal posa para 20minutos.es.
JORGE PARÍS

Para Luz Casal el ego, la fama o el éxito están muy abajo en su lista de prioridades. Sí está destacado en ese ranquin el qué representan ella y sus canciones para las personas que los escuchan. Emoción, seguramente. La artista lleva cuatro décadas tocando corazones con su música.

Ahora lanza 'Solo esta noche', un disco grabado durante el concierto que ofreció junto a la Real Filharmonía de Galicia el pasado verano en la Plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela y que recoge la mayoría de sus grandes temas. Luz Casal trabaja además en nuevas canciones que grabará este año para su decimosexto disco original y además actuará en el Teatro Real de Madrid el lunes 20 de junio.

¿Cómo fue grabar un concierto con una filarmónica?

Es muy diferente. Primero porque hay arreglos diferentes de las canciones, que tú tienes el repertorio con unas sonoridades determinadas. Ahora, por ejemplo, incorporan una introducción de la sección de metales que nunca has escuchado y no es lo mismo prepararte emocionalmente para cantar con ese tipo de sonidos que con los que estás acostumbrada. Es un planteamiento de entrada que como intérprete o cantante es diferente. No es lo mismo cantar con solo un piano que con sesenta músicos. No se altera la melodía ni la letra, pero estás preparada de otra manera.

¿Aún disfruta lo que canta?

¡Vamos a ver! Si tú no disfrutas… otra cosa son los trabajos previos, lo que te cueste llegar al disfrute, pero si tú no disfrutas con lo que estás haciendo es imposible que le llegues a los demás. No es una teoría personal, es lo que experimentado y aprendido, de los artistas de antes y de los actuales. No convences al otro si no eres honesta y más encima de un escenario. Si eres mentirosa a lo mejor duras cinco meses o cinco años, pero no durarás mucho tiempo porque la gente lo percibe. Hay que ser muy íntegra. Por eso es tan exhausto un concierto, sales para entregar todo lo que tienes. Yo cuando acabo un concierto soy como un objeto inanimado, soy nada, porque no me queda nada dentro, lo di todo. Luego ya si me tomo una cerveza o un poco de fruta a lo mejor voy siendo un poco yo. Hay que disfrutar y hay que echar las tripas.

¿Fue especialmente emocionante hacerlo en la plaza del Obradoiro? ¿Hay sitios con más energía?

Yo no hablo en esos términos, pero sí que hay sitios que marcan, sin ninguna duda. No es lo mismo actuar en la Sala Olimpia de París que en el teatro del Châtelet y están en la misma ciudad. Ambos tienen mucha historia, pero no es lo mismo. Hay sensaciones diferentes, la relación con el público es diferente. La sensación que tienes desde el escenario, aún estando alto, es de que el público te está abrazando. Y en el Obradoiro estás rodeada de piedra, con una catedral… y te viene todo lo que conoces de ese espacio, la historia… los lugares marcan.

¿Qué siente al salir al escenario?

Si pudiera expresarlo de manera concreta y sencilla me encantaría, pero es una mezcla de muchísimas cosas. Sobre todo con un repertorio tan variado, con el que pasas de la noche al día. Cuando canto 'Un año de amor' la siento, desde el primer día que escuché la canción. Y cuando canto esa canción soy una artista de otra época y nada tiene que ver con la que canta una canción más rock. Soy la misma persona, pero con dos imágenes y dos actitudes diferentes.

La cantante Luz Casal posa para 20minutos.es.
La cantante Luz Casal posa para 20minutos.es.
JORGE PARÍS

¿Luz Casal alguna vez se aburre de sus grandes éxitos?

No, porque yo tengo mucho respeto por el público. He trabajado y trabajo para comunicarme con los demás. Si a mí alguien me para por la calle no me mosqueo, porque para esa persona significo algo y tengo la responsabilidad de hacer feliz a la gente y cantar aquellas canciones que desean escuchar. Mientras la gente lo quiera cantaré 'Piensa en mí' por la noche, por la mañana o por la tarde. Cuesta mucho trabajo tener una canción que le guste a la gente y cuando la encuentras y la tienes no vas a decir ¡estoy de ella hasta el moño! Rufino no es un personaje actual, por ejemplo, pero me da mucho gusto ver cómo la gente te la pide y cuando la haces cómo se lo están pasando bien.

¿Y qué vamos a oír en el nuevo disco?

Lo tengo bastante avanzado, siempre con la incógnita de qué cosas pueden aparecer.

¿Cuál es el tono?

Hablando en términos de sonoridades probablemente me esté metiendo en un terreno diferente. Estoy muy segura de muchas letras que he escrito.

¿Qué temáticas hay en esas letras?

Hay deseos de recuperar cosas que se van perdiendo. Deseos que tienen que ver con el valor, con no dejar de ser de cierta manera como soy. Hay canciones que son historias de otros, no soy cronista, pero son historias de sentimientos, no necesariamente amorosos. Creo que de amor tengo pocas canciones en realidad…

¿Por qué?

Hay tantos sentimientos a los que cantar, para expresar… me parece que el sentimiento de la amistad, la amistad como protagonista ya me parece inabarcable, porque hay muchos tipos. El amor de 'te quiero', 'me dejaste', y tal, lo trato con cierto cuidado. Además, cuando tengo una canción que es como muy sentida lo que quiero hacer después es justo lo contrario, como si necesitara algo más frívolo o ligero, que también es necesario. Mucha intensidad acaba con una.

¿Canta por placer?

Canto por necesidad y por placer. Necesito expresarme. Cantar por placer puede llegar a conseguirse haciendo ejercicios.

¿Y canta haciendo la cena?

Cantar canto… pero ejercitando la voz, ensayando… no tanto como ponerme a cantar una de Billie Eilish.

¿Le piden que cante en reuniones de amigos?

No me gusta en absoluto. Tengo un ramalazo de pudor o de timidez que no corresponde en absoluto con como yo me veo, pero me sale. Soy capaz de escapar como si hubiera robado si me lo piden. Me siento incomodísima, como si estuviera quitándole importancia a lo que hago. Tampoco me gusta escucharme en los sitios. Hay gente que por delicadeza, si vas a un sitio de copas, te ponen una de tus canciones y yo pienso "por dios…" (risas). Es una extravagancia, pero es como me siento. He intentado manejar eso, pero no lo consigo.

¿La música es mágica, es poderosa?

De momento te hace emocionarte, te hace recordar, te excita, es un bálsamo, es una provocación… es una infinidad de cosas. A cada cual una misma pieza le produce cosas diferentes y cada cual contempla aspectos diferentes. A un familiar de un enfermo de alzhéimer le puedes preguntar si la música sirve para algo. ¿La música transforma el mundo? No, pero ¿por qué ponen Imagine de John Lennon en ciertos momentos? Porque tiene un significado para mucha gente.

Hace música, canta, tiene ese poder, ¿se siente un poco meiga al crearle emociones a la gente?

Las produzco porque antes me las produzco a mí misma. Eso es como nacer con los ojos azules, innato. De pequeña tenía muchas amigas con los ojos azules y quería tenerlos azules. Yo creo que la vocación me vino cuando me di cuenta de que pasaba algo al cantar. Me di cuenta muy pequeña de que yo no hacía nada para llegar a ese punto de emoción y de sorpresa. No es una cuestión de meiga, es más práctico, tengo una estructura craneal, una nariz determinada, una boca con unas cuerdas vocales determinadas, un bagaje, una mezcla de cosas…

Durante el confinamiento hice llamadas a particulares y, perdón por la expresión, me salvaba el culo muchísimas veces que la gente reconociera la voz. La gente me creía porque reconocía la voz, me decía "sí, tienes que ser tú". Mi voz es una característica física, naces con ella, lo que yo he aportado es el esfuerzo de mejorar y aprender.

¿Cuál es su primer recuerdo cantando?

Hay dos primeros momentos: uno cuando me doy cuenta de que al cantar me pasa algo por el cuerpo y otra cuando me doy cuenta de que eso se amplifica cuando estoy encima de un escenario. Los dos recuerdos pertenecen a mi etapa de cuando vivía en Asturias. Una con once años, que es cuando me subí a un escenario y la otra debía ser con siete u ocho años.

¿Qué cantaba por entonces?

Era muy seguidora de la radio de todo tipo, no solo musical. Había canciones españolas. Lo mismo la primera fue Tres cosas hay en la vida, o algo por el estilo. Luego estaban mis padres, que tenían mucha afición musical y mi padre en especial que le gustaba mucho el flamenco y la copla.

¿Guarda entradas, carteles, discos… suyos?

Muy de guardar no sé si soy, pero lo hago. Para mí, que no vivo con el pasado presente, es una manera de fijarme en él. A veces dices ¡anda, mira lo que ha aparecido! Tengo un espacio en casa un poco atiborrado que me hace tener memoria y recordar cuando lo necesito, que no es habitualmente. Tengo posters de lugares y ocasiones especiales, como la primera vez que vas a Las Vegas, por ejemplo.

¿Hay algún objeto especial en ese batiburrillo?

Me gustan mucho las prendas que uso en las giras, que suele ser ya ropa que no puedes hacer nada con ella, pero me gusta conservarla. Lo que más me puede llegar a la fibra, y lo digo porque acabo de recuperar las libretas previas de la grabación del disco de 'A Contraluz', es ver todas las letras, los tachones, las impresiones que yo misma escribía, qué se yo, sobre un ritmo de batería. Esas cosas que yo escribí me resulta lo más sobresaliente.

¿Cómo es su proceso al componer?

Yo antes de salir al exterior trabajo de una forma muy recogida y puedo pasar días sin ver nada más que a una, dos, tres personas máximo. Y vives una realidad que es tu realidad, sin saber qué pasa en el mundo exterior.

Hay 15 millones de copias vendidas de discos suyos, ¿piensa en eso alguna vez?

Afortunadamente las consecuencias de empezar muy jovencilla y de tener una vocación muy joven es que según vas descubriendo la vida vas descubriendo los aspectos de tu vocación. Así que aprendí pronto que hay que tener cuidado. Sé lo que hago y cuáles son los objetivos, pero a veces esos objetivos se te van de las manos, por lo tanto tienes que tener cuidado de no hacer peligrar tu equilibrio mental.

Así que no le impresionan sus propios números…

Tener un número importante de gente que sabe quién eres está bien, pero para mí lo importante es qué significas para ellos, qué representas. A lo mejor el tuyo fue el primer disco que se compró la señora con la que te cruzas. Estás en su memoria. Quizá hay una canción que le marcó. Eso es lo que me interesa.

¿Se reciben muchos halagos vacíos en su profesión?

Muchas veces te dicen que estás estupenda, que si tienes una mirada bonita… y claro, llevas rímel y maquillaje… hay que tener cuidado con creérselo.

¿Qué consejo le daría a alguien que quiere cantar o a su familia para que le apoye?

Consejos no me atrevo, no soy quién. Además, lo que a ti te ha ido bien a otro le puede ir mal. Pero con respecto a los padres les diría que nunca les fuercen. Cuando yo tomaba clases de ballet veía a familiares que presionaban a las niñas para que siguieran asistiendo y les regañaban si el profesor o profesora les pedía más atención. En cualquier expresión artística los padres nunca tienen que forzar, lo que tienen que hacer es ayudar. Si el niño o niña pide cuatro horas de clases de piano, entonces sí. Pero si no las pide o es más, no quiere ir a clases, nunca se debe de forzar. De alguna manera acabarán relacionándose con la música o con ese arte con el peso de ese pasado.

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