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Los catalanes de Franco

José María Fontana glosó en 1951 a los fascistas y derechistas de Cataluña que lucharon a favor del bando de Franco durante la contienda.

Personalidades de Cataluña que apoyaron a Franco.
Detalle de la portada del libro de José María Fontana.
Archivo Heraldo.

José M.ª Fontana Tarrats sabía de lo que hablaba cuando publicó en 1951 ‘Los catalanes en la guerra de España’ para glosar a los muchos catalanes fascistas y derechistas que lucharon a favor del bando de Franco durante la contienda. Y sabía de lo que hablaba porque el reusino Fontana fue uno de los fundadores de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y de Falange Española en su ciudad natal, combatiente en la guerra, máximo responsable de FET y de las JONS en Tarragona, gobernador civil, procurador en Cortes, miembro del Consejo Nacional de Falange Fontana perteneció, por tanto, a las más altas esferas del Régimen y su libro es un testimonio de primera mano de cómo una parte significativa de la sociedad catalana estuvo del lado de Franco.

Un antiguo político de la Lliga, José Bertrán y Musitu, organizó también un gran servicio de espionaje franquista en Cataluña, el Sifne, integrado luego en el SIPM, el Servicio de Información de Policía Militar.

Barcelona cayó en julio del 36 del lado del bando republicano, pero eso no impidió que funcionara en ella desde el primer momento la ‘quinta columna’, una organización emboscada y clandestina dirigida por partidarios del bando nacional que espiaban, saboteaban y pasaban información a éste. No fue nunca una sola organización sino un conjunto de grupos relacionados entre sí: ‘Socorro Blanco’, ‘Luis de Ocharán’ (al mando de Luis Canosa y Carlos Carranceja, entre otros, y del que formó parte el escritor Félix Ros), ‘Todos’ (a cuyo frente se hallaba Paco Sáenz Íñigo, uno de los hombres más conocidos de la Falange barcelonesa), el grupo de espionaje ‘Concepción’, integrado por carlistas…, y otros grupos dirigidos por José M.ª Matas Orriols (que había pertenecido como la mayoría de su organización a las juventudes de la Lliga de Cambó), Lorenzo Armillas García (antiguo miembro de Renovación Española), Fidel Osete Sanz (relacionado con estudiantes de Medicina, entre los que estaba Espriu, hermano del célebre poeta) o José Ferrer Recaséns. El grupo más numeroso, con más de mil miembros perfectamente controlados, respondía a las siglas J. M. B., iniciales del impresor Juan Manuel de Benito, jefe del mismo junto con el oficial de notarías José López Pastor.

Dice Fontana que la ‘quinta columna’ encuadró a las 45 banderas falangistas de la ciudad y que transmitía la información al Estado Mayor de Franco desde Barcelona bien en tres etapas (por Gerona, Figueras y Junquera-Perthus), bien en cinco (desde Manresa hasta Andorra), con distinto personal de relevo. Tal vez el grupo más importante de la ‘quinta columna’ fue ese ‘Luis de Ocharán’, que funcionaba dividido en 5 secciones: información, sabotaje, milicias, socorro blanco y pase de personas a la zona nacional. Carranceja y otros 19 miembros de la red ‘Ocharán’ fueron descubiertos y asesinados en las costas del Garraf el 4 de abril de 1938. Un antiguo político de la Lliga, José Bertrán y Musitu, organizó también un gran servicio de espionaje franquista en Cataluña, el Sifne, integrado luego en el SIPM, el Servicio de Información de Policía Militar. Y es que una buena parte de los catalanes, como se ve, no dio la espalda a Franco.

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