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Alejandro Alagón: “Me gusta la doble faceta de poeta e investigador”

El escritor oscense publica el poemario ‘Hijo de la Laguna Estigia’, participa en el programa ‘El Cazador’ y redacta textos de historia en revistas

Alejandro Alagón publica 'Hijos de la Laguna Estigia'.
Alejandro Alagón Remón acaba de pasar por el concurso 'El cazador' y ha ganado el premio de poesía Marcelino Quintana.
Archivo Alagón Remón.

¿Como podríamos explicar su poemario ‘Hijo de la Laguna Estigia’?

‘Hijos de la Laguna Estigia’ ha sido publicado por la editorial Tepemarquia tras recibir el primer premio en el certamen Marcelino Quintana, que se convoca anualmente en la localidad de Arucas (Gran Canaria). El certamen cumplía en esta ocasión su XXI edición y tiene carácter internacional. El galardón incluía la edición de la obra. ‘Hijos de la laguna Estigia’ reúne un conjunto de 50 poemas. Cada uno se compone de 12 versos de 14 sílabas. Pienso que este tipo de verso se adapta bien a mi estilo y permite lograr una mayor musicalidad. Junto al mensaje la sonoridad es importante, por ello procuro cuidar la acentuación.

Hablemos de su contenido y de los vínculos de este libro con su obra, premiada en otros concursos.

Este volumen sigue la senda iniciada en otros de mis libros anteriores como ‘Horas Serias’, ‘La invasión de los seres vencidos’ e ‘Himnos de la Amnesia’. Exploro la realidad cotidiana con una especial fijación por los pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos. El libro comienza con la imagen del sobre que participa en un concurso literario. La identidad del participante se oculta en otro sobre interior y se convierte en “el polizón que habita un camarote oscuro, que tal vez resucite en la voz del jurado”.

"Antes de la pandemia tenía un programa de radio en que daba a conocer curiosidades de la actualidad y del pasado oscense, como la visita de Massiel a Huesca y San Juan de la Peña, la estancia de Federico García Lorca en Ayerbe, el nacimiento en Rasal del gran amigo de Antonio Machado, José María Palacio"

¿Qué buscaba, qué conexiones establece con la mitologia?

Indago en la visión cotidiana a través del filtro de la mitología clásica. Así es posible buscar el legado de la Atlántida en la pecera de un restaurante o insinuar que “Poseidón despide a un barco de papel que baja por la acequia”. Asimismo procuro incorporar al poema frases presentes en la vida popular como “Ha elegido usted gasolina sin plomo”, hallar metáforas nuevas como en este fragmento ambientado en una gasolinera: “Al surtidor despierta y eyacula su líquido, su viejo semen negro que viene del océano”. El libro procura explorar distintos escenarios, de este modo un balcón puede convertirse en un pentagrama musical donde se produce “el concierto en sí bemol de la ropa tendida”. La realidad es contradictoria. De este modo la joven despedida en un hotel sigue presente en una grabación que suena si nadie coge el teléfono: “repite una disculpa ajena que despierta en mitad de la noche, aprendida sin duda en ese primer día de trabajo”.

"Tuve una aventura televisiva en TVE1 en el concurso ‘El cazador’, en el programa 133, donde coincidí como oponente con Erundino de los Lobos. Fue muy emocionante, sobre todo el final" 

Son las diversas lecturas de la realidad con sus azarosos misterios, ¿no?

Es una vida donde “el sillón reconoce las preocupaciones”, donde el “barbero libera la lluvia de cabellos, la bandada de cuervos al sacudir la capa”, donde en medio de la niebla “hoy los puentes se encogen como tantas mentiras”. El poemario recoge la actualidad como en este fragmento que alude a una ocupación: “el álbum familiar sonríe a los intrusos, la imagen de una boda en unas manos llenas de grasa”. Los seres humanos disimulan sus defectos: “Cada familia oculta en vano sus goteras y su propia intemperie”.

¿Dónde diría qué sucede en el libro 'Hijos de la Laguna Estigia'?

La ciudad es un espacio con registros distintos durante la noche donde el camión de la basura “confiesa sus miserias a todos los semáforos” o en la visión de unas reclusas que observan desde su patio unos fuegos de artificio. El tiempo pasa y en el interior de un armario “as perchas consuelan la ropa del difunto”. La obra incluye reflexiones sobre la burocracia como “Existen cartapacios que hacinan nuestras almas”, sobre el pasado que aparece de pronto de una manera incómoda al llevar a cabo unas obras: “los peones opinan, contemplan con sus picos, las ruinas hegemónicas que estorban su contrato, maldicen la ciudad que aparece a sus pies”. La ciudad también es un lugar que esconde secretos en su maleza: “lamenta la botella su reciente divorcio, su vida entre las zarzas”.

“El álbum familiar sonríe a los intrusos, la imagen de una boda en unas manos llenas de grasa”. Los seres humanos disimulan sus defectos: “Cada familia oculta en vano sus goteras y su propia intemperie”.

¿Por qué ha escrito el poemario, cuáles son las razones internas, los motivos que despertaron su inspiración?

Escribo porque creo en la utilidad del lenguaje para comunicar una visión personal del mundo, aunque a menudo las palabras se muestren insuficientes para captar el misterio de la existencia, los matices. Por ello recurro a la música, a las referencias artísticas, mitológicas.

¿Cuál es la importancia de la historia en su vida?

Me encanta escribir artículos de investigación. En mi página de investigador en Academia Edu reúno artículos publicados en revistas como ‘Descubrir el Arte’, ‘la Magia de viajar por Aragón’, ‘Rolde’ o ‘Historia National Geographic’. Me interesa rescatar personajes valiosos y olvidados de la historia oscense. Últimamente he dedicado atención al pintor Juan de la Abadía el Viejo y al caudillo andalusí Amrus ben Yusuf, que se declaró rebelde al poder cordobés e intentó una alianza con Carlogmano. Disfruté mucho en la Biblioteca Nacional estudiando el único manuscrito de una pieza teatral censurada por la Inquisición o estudiando y recopilando obras literarias que han tenido como argumento principal o secundario la leyenda de la Campana de Huesca.

Publica muchos asuntos, ¿qué temas le interesan más? ¿Cómo lleva esa condición de poeta e historiador?

La divulgación exige otro registro y me gusta esa doble faceta de poeta e investigador. Antes de la pandemia tenía un programa de radio en que daba a conocer curiosidades de la actualidad y del pasado oscense, como la visita de Massiel a Huesca y San Juan de la Peña para grabar un episodio de la serie ‘El juglar y la reina’, titulado 'El rey monje', la estancia de Federico García Lorca en Ayerbe, el nacimiento en Rasal del gran amigo de Antonio Machado, José María Palacio, destinatario de uno de sus poemas más célebres o el encuentro de Santiago Ramón y Cajal y Albert Einstein en Madrid en 1923, que también fue cuando estuvo en Zaragoza.

Alejandro, usted participó en el concurso ‘El cazador’...

Tuve una aventura televisiva en TVE1 en el concurso ‘El cazador’, en el programa 133, donde coincidí como oponente con Erundino de los Lobos. Fue muy emocionante.

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