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Ocio y Cultura

"La música es mi manera más profunda de compartir cosas"

La trompetista y vocalista oscense Milena Casado participa hoy en el Festival de Jazz de Zaragoza

Milena Casado, durante un concierto ofrecido el año pasado en el Dizzy's Club de Nueva York
Milena Casado, durante un concierto ofrecido el año pasado en el Dizzy's Club de Nueva York
Michael Borgida

Nacida en Huesca en 1997, y criada en Orillena, Lanaja y Castejón de Sos, entre otras localidades, Milena Casado es una de las pequeñas sorpresas del Festival de Jazz de Zaragoza (participa hoy, con Rick Margitza como cabeza de cartel).

Sí, hace un lustro se la pudo escuchar en un concierto en Teatro Arbolé, y tiempo atrás en La Bóveda del Albergue, pero muchas cosas han pasado desde entonces. La principal es que el pasado diciembre, justo antes de que la pandemia azotara al planeta, Milena Casado se licenció en la meca de los estudiantes de música todo el mundo, el Berklee College of Music de Boston. Y que su estancia en Estados Unidos le ha permitido actuar con músicos como Kenny Werner, John Patitucci, Melissa Aldana y Ralph Peterson, Jr., en santuarios como el Blue Note o el Dizzy’s Club de Nueva York, y en citas como los festivales de jazz de Washington y Toronto.

Su trayectoria se inició en la Escuela de Música de la Ball de Benasque y siguió en la de Castejón de Sos; luego tomó clases con Gerardo López en Huesca y acabó logrando una plaza en el Conservatorio del Liceo. En la ciudad condal solo estuvo un año, porque beca a beca, esfuerzo a esfuerzo, logró entrar en el Berklee.

«No sé si es la mejor escuela de música del mundo, pero sí una de las mejores. Puntera en diferentes estilos, en cualquier caso lo que la distingue es su profesorado. Allí, mis ídolos musicales han sido mis profesores. Tener de mentores a artistas como Terry Lyne Carrington, Danilo Pérez, Francisco Mela, Kris Davis o Neal Smith es un sueño».

Milena Casado descubrió la trompeta a los 10 años, instrumento que la ha acompañado hasta que poco a poco se ha ido decantando por el fliscorno, al que muchos músicos denominan aún con su nombre alemán original, ‘flügelhorn’. Es un pariente cercano de la trompeta, aunque su sonido es más suave y oscuro.

«En estos instrumentos he encontrado una manera de expresión muy profunda, que no sabría expresar con palabras. Creo que son instrumentos que, lejos de limitarte, te ofrecen una infinidad de posibilidades distintas y especialmente a mí, para lo que yo tengo que decir y quiero expresar. Sí, hay que entenderlos bien, te tiene que gustar mucho lo que haces, escuchar mucha música y saber de dónde viene. Pero la profundidad de la expresión no depende del instrumento sino de quien lo toca».

Tras terminar los estudios, el pasado enero se mudó a Nueva York («es el destino soñado por todo músico y la meca del jazz», señala) y, aunque tenía muchos proyectos, como la posible grabación de su primer disco, todo ha quedado segado por la pandemia. No solo interpreta música con sus instrumentos de viento, también canta y compone. Ha habido Milena Casado Trio, Quartett, Quintett... «Y sexteto, septeto, octeto... la verdad es que cuando compongo no pienso en una formación concreta, compongo para los músicos porque quiero que cada uno de ellos aporte su grano de arena al sonido del conjunto. Todos somos líderes en mi grupo».

¿Qué tipo de música hace Milena Casado?

«Es una pregunta que me resulta muy difícil de responder. La música en general es mi casa, mi hogar. Creo que es muy personal, que comprende varios estilos diferentes, que tiene elementos de jazz, de música avant-garde y contemporánea... Personalmente, siento que es mi manera más profunda de compartir cosas con la gente, de conectar con ella, y eso es lo que intento en realidad, explicar mis experiencias y conectar con los demás».

Música para sentir pero, a veces, también, un tanto intelectualizada, difícil de entender si no se ha entrenado previamente el oído. «Cuando compongo no pienso en el público. Si tienes un mensaje y algo que contar, creo que lo importante es ser sincero porque luego el público, sea entendido o no, va a dejarse llevar y conectará».

El concierto de hoy va a ser muy especial para Milena Casado. «Hace ya varios años, desde que me fui a Estados Unidos, que no actúo en Zaragoza, y me apetece mucho hacerlo. Y va a ser también la segunda vez en la vida en que voy a cantar en un concierto uno de mis temas propios. Se titula ‘Hope’ (esperanza) y lo compuse durante la pandemia. Es muy especial para mi y quiero compartirlo».

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