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Alaska: "Nos decían que estábamos locos y que nos hacíamos mayores..."

Desembarca el miércoles en el Teatro Principal con ‘La última tourné’, donde comparte escenario con Bibiana Fernández y Mario Vaquerizo. 

Olvido Gara ‘Alaska’, caracterizada como la vedette Paca Castellón.
Olvido Gara ‘Alaska’, caracterizada como la vedette Paca Castellón.
Heraldo

Un año más, no falla a su cita con Zaragoza.

No es que no falle, es que Zaragoza no me falla a mí. Ha sido así toda mi carrera. Incluso en los primeros momentos de Fangoria, en los que éramos un grupo alternativo, underground y autoeditado, Zaragoza era uno de los sitios a los que íbamos a tocar o a pinchar como Djs. Siempre está presente.

Esta vez lo hará con otro formato: teatro.

Como sucede con otras muchos proyectos, las cosas en la vida llegan cuando tienen que llegar. Hace cuatro años, Félix Sabroso, el director y autor de la obra, nos invitó a hacer una intervención especial en Madrid durante las Navidades en ‘El amor sigue en el aire’, su anterior producción. Y lo que tenía que ser para un fin de semana, se convirtió en 70 funciones. Allí decidimos que queríamos formar una especie de compañía de teatro estándar y cada cierto tiempo estrenar material nuevo. Eso ha cristalizado en ‘La última tourné’. El teatro nos da mucha vidilla y no queremos dejarlo.

¿El teatro le llena más que el cine o la televisión?

No tiene nada que ver una cosa con otra. Me gusta muchísimo la televisión, no tengo ningún prejuicio. Ni me importa estar esperando horas en un plató para grabar o rodar durante unos minutos. Lo que sí es cierto, es que el teatro se parece mucho a los conciertos, tanto por actuar delante del público como por todo lo que le rodea: salir de casa, coger la furgoneta, llegar al hotel, ver dónde vas a comer… Hay gente que no le gusta esta rutina y deja de hacer conciertos o teatro. Pero a mí me encanta.

Han conformado con Bibiana Fernández, Manuel Bandera y Mario Vaquerizo una compañía a la antigua usanza, viajando cada fin de semana por España.

Somos amigos y podemos trabajar bien juntos, algo que no siempre va ligado. Encajamos bien y por eso la continuidad. Tenemos la excusa perfecta para juntarnos de miércoles a domingo para recorrer el país.

El éxito les está sonriendo. Van camino de agotar las cinco funciones en el Teatro Principal.

La respuesta del público está siendo maravillosa. Hemos ido dos fines de semana seguidos a Bilbao, en Valencia hicimos dos días de función doble, ahora venimos de Sevilla y, después de Zaragoza, iremos a Córdoba y haremos un parón hasta el otoño porque empiezo la gira con Fangoria.

¿Es muy distinta a una gira con Fangoria?

Las giras teatrales proporcionan un tiempo más sensato. Los horarios son más tempranos. Hay conciertos que comenzamos a la 1.00, los acabamos a las 3.00 y nos metemos en la cama a las 5.00 y el día siguiente te vas a las 10.00 a otra ciudad. Sería maravilloso hacer los conciertos al mismo ritmo que el teatro. Lo de poder estar en una ciudad, dar un paseo y quedarte leyendo en el hotel es algo impagable.

Presente a su personaje, Paca Castellón.

La pobre Paca es la vedette cómica de esta compañía. Bibiana Fernández encarna a la vedette guapa y alta. Paca cuenta los chistes picantes pero pierde la gracia, y todo ello a principios de los años 90, cuando este tipo de espectáculos de variedades han pasado de moda y les hacen ver que están anticuados y acabados. Así que lo de renovarse o morir les va como anillo al dedo.

Algo que a usted nunca le ha sucedido en lo musical, siempre ha sabido estar a la vanguardia de los tiempos.

Todos los que actuamos en la obra somos completamente distintos a los personajes que interpretamos. Nunca nos hemos plegado a los que nos han dicho. Por ejemplo, cuando comenzamos con Fangoria todo el mundo nos decía que estábamos locos. Y años más tarde nos han dicho que nos hacíamos mayores. Pero nunca hemos escuchado a nadie más que a nosotros mismos. A veces nos ha ido bien y otras veces nos ha ido muy mal, según la visión de los otros. Pero estábamos encantados. Tocábamos en la sala Oasis de Zaragoza e iban 150 personas. Pues fenomenal. Ningún problema.

El ocaso de las variedades es un ejemplo de cómo denostamos en España nuestro patrimonio lúdico-cultural.

En otros países este tipo de actividades pertenecen a la cultura popular, se mantienen de cierta forma o hay un legado. En España no hay nada. De ahí la idea de Bigas Luna de comprar El Plata para que no se perdiera. Somos cuatro o cinco personas a las que nos gusta esto.

¿Ha estado en El Plata?

Me encantó. Es una gran excepción. Es un sitio especial, como la Oasis, sala a la que le tenemos mucho cariño. Son los lugares que existían cuando yo era pequeña. Cuando comencé con Kaka de Luxe, estaba metida con 14 años en los sitios equivalentes en Madrid, como el Centauros (el club en el que se hacían espectáculos de transformismo imitando a la Jurado o a Lola Flores). Admiro a todos los que propiciaron esa época: empresarios, bailarines, cantantes...

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