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Homenaje sorpresa al publicista y exlocutor Jorge Cano

El fundador de Zaragón fue objeto de un reconocimiento por sus años en la radio, en la venta y promoción de discos y por su visión de las relaciones entre su agencia y sus clientes

Homenaje a Jorge Cano
La feliz sorpresa: Susana Cano, Jorge Cano, Nacho Moniente y Carmen Cano, el miércoles en el Aura.
Javier Cebollada

Hay veces en que uno es víctima de una conjura silenciosa que se extiende como una mancha de aceite o como una ola sobre la arena, entre un montón de amigos. Hay veces en que uno ya no puede ni fiarse de la familia. Algo así le acaba de suceder a Jorge Cano, publicista, locutor de radio, vendedor y productor discográfico y unas cuantas cosas más.

Sus hijas Susana y Carmen Cano, en connivencia y alevosía y complot de afecto, con otro profesional de la publicidad como Nacho Moniente, le prepararon un homenaje sorpresa: a orillas del Ebro, en el restaurante Aura, al son de Los Beatles y las palabras acogedoras de Adriana Oliveros, que siempre va un poco más allá de lo profesional: presentó la sorpresa, la feliz e inesperada sorpresa, y se contagió de la emoción de Susana –que lo llamó “papá” y no Jorge como suele hacer a diario y recordó que era desde hace años su héroe cotidiano-, y glosó, entre compañeros de la profesión del distinguido, su trayectoria. Una vida que, en su niñez, hace pensar en algunos aspectos en una novela de Charles Dickens que sucedía en la posguerra española y en El Tubo.

Hermano de uno de los pioneros del rock en España, Rocky Kan, al que ha editado, y de la diseñadora de moda Nuria Cano, Jorge inició su rica trayectoria profesional como jefe de ventas de Ariola Eurodisc en 1971, y fue entonces cuando conoció al cantante Camilo Sesto, que presentaba su primer single: ‘Algo de mí’. Ahí se inició una gran amistad entre el rey de los gorgoritos y él. No tardaría en dar el salto a la radio, y se incorporaría al programa musical ’46 RJ’ en Radio Juventud, que marcó un hito en la ciudad y fue líder de audiencias.

Emprendedor y curioso, partidario de la aventura y seguro de sí mismo, Jorge Cano dio el salto a Radio Popular, la actual COPE, y creó ‘Los 60 de la Popular’, una emisión de cuatro horas, siempre en directo, donde la propia Susana, recordó Adriana Oliveros, contaba con 15 minutos para los más pequeños y Carmen grabó las primeras cuñas para los anunciantes.

En vídeo se iban viendo grabaciones remitidas desde diversos lugares, llenas de afecto. Manolito Royo le felicitó desde Nueva York, desde los muelles, y el médico Gustavo Cimorra recordó otra faceta del homenajeado: su vehemencia en las retransmisiones deportivas; José Antonio Ramos lo saludaba con la Torre Eiffel a sus espaldas. Habría más voces: la del encuestador electoral y analista Javier Miravete, con su halo personaje de Italo Calvino, los bailarines Miguel Ángel Berna y Manuela Adamo, que acaban de celebrar los 40 de su compañía, la periodista Encarna Samitier, directora de ‘20 minutos’ y partidaria siempre de la felicidad, etc.

Adriana Oliveros recordaría más cosas de Jorge Cano, que había hecho una breve ronda para saludar y abrazar al casi centenar de personas que se habían conjurado en la sorpresa. Por ejemplo, y es un hecho decisivo, en 1983 fundó Zaragón, “la agencia de publicidad líder en el sector aragonés. Hoy Zaragón hubiera cumplido 36 años y es, sin duda, la agencia más emblemática de su época”. La presentadora recordó que Jorge había encarnado la honestidad, el respeto a los clientes, fue un defensor del trabajo en equipo y de la presencia de la mujer, y por ello lo calificó como “un visionario de su época ya que siempre apostó por la igualdad, y muestra de ellos fue que el 80 % de su equipo lo formaron siempre mujeres”.

Adriana hizo inventario de las muchas empresas que confiaron en Zaragón y Jorge Cano. Y él, como si fuera un personaje de Martin Scorsese, intentaba sujetar las emociones detrás de sus gafas negras y adormecía el peligro del llanto en la mesa que compartía con su hermana Nuria, con su esposa Inés, con sus hijas y con el Gerente de HERALDO José Andrés Nalda.

Hiomenaje a Jorge Cano.
Jorge Cano, emocionado, agradece la sorpresa y el reconocimiento a casi medio siglo de trabajo.
Javier Cebollada.

Las emociones se dispararon durante más de dos horas. Susana Cano, que se tomó el acto y la sorpresa como algo muy serio e importante, dijo que la frase favorita de su padre era: "En Zaragón hacemos campañas de publicidad que se ven, se oyen y se sienten". Era su frase y su lema. Agrega Susana: “Nos explicó que él la utilizaba mucho porque se ven (por la prensa, en medios digitales, en televisión), se oyen ( por la radio) y se sienten (por la emoción que transmiten)”. Y para emoción la que experimentó el propio Jorge Cano que quizá recordase que un día sin amigos y sin risas es un día perdido, una vida más pobre. Otro de sus lemas fue: “Nos necesitamos los unos a los otros”.

Periodistas, entre ellos Paco Giménez, José Miguel Tafalla y José Luis Solanilla de HERALDO, compañeros de infancia y juventud, y de trabajo, publicistas y familiares le hicieron el coro ideal de relaciones y afectos. La sorpresa le supo a Jorge Cano, o Jorge Zaragón, a  gloria. Fue una como una ráfaba de "vida inesperada", como habría escrito Soledad Puértolas.

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