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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Rocky Kan en pleno fragor rocanrolero

Repasemos algunas piezas de Rocky Kan. En su segundo EP, de 1961, incluyó dos canciones de la banda sonora de 'King Creole', de Elvis. Exactamente, la citada 'King Creole' y 'Dixieland Rock', con su acento dixie de clarinete. Reproduzco también la entradilla del libro Zaragoza60's dedicada al rocker zaragozano. Una epopeya que daría para una peli.

"La prensa local de la época bautizó a Rocky Kan como el 'primer rockanrollista' español, una etiqueta que hoy suena rara y extravagante, pero con elementos intrínsecos muy notables en las entrañas para usarla o inventar otra similar en aquellos años. Argumento básico: el rockero zaragozano era una verdadera tromba de ritmo y vértigo en el escenario, un artista que había asimilado a la perfección los postulados estéticos y musicales de Elvis Presley y su traslación italiana, es decir, la de Adriano Celentano: cuando salía a escena, con su chocante vestimenta para la época, se dejaba la piel, cantando, dando gritos de aliento y bailando. Era, sin duda, un 'rockanrollista' pleno. Discográficamente no fue el primero. Por unos cuerpos, se le adelantó Chico Valento, que debutó unos meses antes que él, aunque ambos lo hicieron en 1961, lo que significa que los dos fueron los primeros 'solistas rockeros' en grabar un disco, no ya en Aragón, sino en todo el país. O sea, auténticos y genuinos pioneros del rock'n'roll en España, aunque en las enciclopedias se les silencie. Rocky saltó de una infancia muy dura a los oropeles del escenario. Le salieron los dientes rockeros en Zaragoza y le crecieron en Barcelona, donde se estableció para iniciar su carrera discográfica y su labor como profesional. Grabó siete EPs y un single y actuó en numerosos pueblos y ciudades. Participó en una película y salió al extranjero. Hubo un momento, allá por los primeros sesenta, en que tuvo todo a su favor para imponer su nombre en el firmamento del pop español, como hicieron otros contemporáneos suyos -Mike Ríos, Micky, Juan Pardo, el Dúo Dinámico...-, a los que conoció muy de cerca e incluso gozó de su amistad, pero le faltó control, o un buen manager, para administrar aquel bocado inicial de fama y suerte para que, al abrir la mano, no se le escapara todo aquello que había logrado tan rápidamente con sus canciones y su porte de ídolo rockero del momento. Su vida fue un zig-zag constante entre el rock'n'roll, los coches, el juego, la cárcel, su familia y el infortunio final de sus días, ingredientes de película clásica americana de cine negro y música, como aquel cine primitivo que él tanto amaba, el de Elvis en 'King Creole' y 'Jailhouse Rock'. Muchos ingredientes vitales y artísticos para derramarlos sobre la gran pantalla y construir hoy una magnética película. Con muchos menos, se han destilado estupendos 'biopics' en Hollywood".

https://youtu.be/C_7cauydIGU

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