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Inés Plana: "La prostitución, como las drogas, se nutre de la complicidad con el sistema"

La escritora y periodista de Barbastro publica, apenas un año y medio después, su segunda novela: un descenso a los infiernos de la prostitución, las mafias y el crimen, 'Antes mueren los que no aman' (Espasa)

Inés Plana.
INés Plana presentó su novela en el Patio de la Infanta con Encarna Samitier.
Francisco Jiménez.

"Mi padre era un gran lector de poesía. Lo primero que escribí fueron poemas, y él me decía que para eso tenía talento. Estuvo toda la vida animándome. Estudié periodismo para aprender más de la escritura. Hice muchos ensayos de novelas que se quedaron en un cajón", explica Inés Plana (Barbastro, 1959).

¿Cómo evolucionó?

Amo el cine con locura y escribí algunos guiones para mí. No se rodaron jamás. Dicen que mis dos novelas son muy visuales y creo que tengo el ADN del cine y la literatura en mi piel. A partir de los 40 decidí que ya estaba preparada para iniciar la aventura de la novela. Y me enamoré de esta historia…

¿A cuál de las dos se refiere? A ‘Morir no es lo que más duele’ (Espasa, 2018)…

Sí. Creé un investigador judicial de la Guardia Civil, Julián Tresser. Podía haber hecho una novela, más literaria, pero había un crimen, y la novela negra me gusta mucho. Mi padre, que pertenecía a la Quinta del Biberón, y yo leíamos ‘El Caso’. Él era bastante truculento, y suavizaba los relatos para la niña que yo era.

¿Llegó a leer su novela?

No, murió hace 25 años. Mi madre, artista, una pintora maravillosa, Victoria Giner, sí que la leyó; murió cuatro meses antes de que se publicase. Fue un mazazo. La novela me salvó del pozo: la promoción, la ilusión de que me editaran. Es una novela-milagro.

Tresser aparece, de nuevo, en ‘Antes mueren los que no aman’, que presentó ayer con Encarna Samitier en el Patio de la Infanta. ¿Por qué la Guardia Civil?

Viví en Barbastro hasta los 18 años, relativamente cerca del cuartel. Mi padre tenía una tienda, Sederías Goya, que surtía a toda la comarca y al cuerpo. Iba al instituto con sus hijas, la Guardia Civil de montaña era muy importante. Los guardias civiles son muy complejos, tienen naturaleza militar, una actitud de clan muy interesante, son herméticos y poseen un espíritu de entrega enorme. Están ahí por vocación.

¿Va a hacer una serie sobre Tresser?

Sí, porque tiene mucha enjundia literaria. Ha evolucionado de la primera a la segunda novela porque se enfrenta a otro tipo de retos, emocionales y personales. Se pasa la novela buscando a una niña, Luba, que no conoce; si la topase, la desearía adoptar.

Esa, tras el crimen inicial, sería la historia secundaria que se vuelve capital.

Sí, Tresser está obsesionado con ella. No sabe con qué se va a encontrar, pero es la gran prueba de amor del libro. Un amor infinito. Narro cuatro historias que suceden en Madrid, la Costa de la Muerte, Cantabria y Palencia.

Inés Plana.
Inés Plana, en la calle Costa, al lado de Santa Engracia.
Francisco Jiménez

¿Por qué sus personajes son tan atormentados?

Son ricos en complejidad. La vida no es amable, y nosotros tampoco somos de una pieza, ni seres felices. Me atraen seres que se enfrentan a dilemas, a conflictos… Sufren mucha soledad. En cualquier caso, como escritora, me gusta crear personajes sólidos, con psicología,  y a la vez trabajar bien las tramas; la armazón del argumento.

¿Es desoladora o amarga su visión del mundo?

Entiendo la novela negra como denuncia absoluta, es el soporte ideal perfecto que te permite explorar los lados más oscuros, ayuda a explorar la maldad. Es una observación crítica de la realidad. Los mundos desolados que yo puedo mostrar también me los muestro a mí porque necesito entenderlos para tener esperanza.

Conmueve la historia de la niña de 14 años que huye de un infierno de maltrato, sexo, violencia...

En España la prostitución ingresa cada día seis millones de euros. Permitir la prostitución no deja de ser una actitud hipócrita, porque la prostitución, dicen los juristas, es alegal. Yo creo que es legal, actúa como un negocio legal, se tolera, se permite, y se consume. La prostitución, como las drogas, se nutre de la complicidad con el sistema.

LA FICHA

‘Antes mueren los que no aman’. Inés Plana. Espasa. Madrid, 2019. 510 páginas.

Segunda entrega del teniente Julián Tresser, que busca a una prostituta de 14 años y a la vez intenta esclarecer el crimen, no se sabe si accidental o provocado, de una funcionaria.

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