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Ocio y Cultura

Ramón y Cajal 'vuelve' a la Universidad de Zaragoza

El Paraninfo inaugura este lunes una exposición que recorre la biografía del científico y su legado, y subraya su intensa relación con Aragón

Cuando Santiago Ramón y Cajal, ya en el otoño de sus días, dedicó un ejemplar de una de sus obras a la biblioteca de la Universidad de Zaragoza, calificó a la institución académica como "mi venerada alma mater". Venía a reconocer que todo, en realidad, comenzó en la capital aragonesa, que le acogió con 17 años, le vio llegar al Arrabal, y posteriormente mudarse con su familia a viviendas en las calles Méndez Núñez y San Jorge. En Zaragoza abrió los ojos a la ciencia, y el 30 de septiembre de 1869 firmó su primera matricula universitaria.

Cuando se cumplen 150 años de su ingreso en las aulas, la Universidad de Zaragoza ha querido organizar una gran exposición que recorre la biografía del científico, explora su inmenso legado, aún insuficientemente conocido, y, sobre todo, trasluce una segunda intención, más allá de la de reivindicar su figura. "Con Cajal hay que hacer algo más allá del 11 de enero", aseguraba esta mañana Yolanda Polo, vicerrectora de Cultura y Proyección Social". Y es que la exposición no quiere extinguirse después de Reyes, tras su clausura. La Universidad quiere enarbolar la bandera de Cajal y tener algún espacio para recordar permanentemente su figura. De las conversaciones de las próximas semanas, o días, pueden salir los cimientos de algo que se ha venido reclamando durante décadas. Pero eso ya se verá. De momento, todo el espacio expositivo que tiene el Edificio Paraninfo se ha consagrado a la figura del investigador aragonés, que aún hoy sigue siendo el científico más citado en todo el mundo en publicaciones especializadas, y al que el ojo certero de Pardo Bazán calificó como "el primer sabio popular que ha habido en España".

La muestra 'Santiago Ramón y Cajal. 150 años en la Universidad de Zaragoza', reúne 324 piezas con la intención "de recoger toda su personalidad, que es muy amplia y variada -señalaba este lunes José María Serrano, comisario de la muestra junto a Alberto Jiménez Schuhmacher-. No solo era un gran científico, también un fotógrafo de primera línea, un estupendo dibujante y escritor. También tuvo una faceta social, porque desempeñó diversos cargos de importancia". Y, además, creó escuela. "El mundo hoy no sería igual sin Ramón y Cajal -subraya Alberto Jiménez Schuhmacher-. Muchas de sus intuiciones como investigador se han venido corroborando después, cuando hemos tenido la técnica adecuada para comprobarlas. Es el padre de la neurociencia moderna, y hemos querido poner el acento también en ello. Él decía que la mayor gloria de una maestro no es encontrar discípulos que sigan su estela, sino sabios que la superen".

El recorrido por la muestra se inicia en la Sala Goya, dedicada a reivindicar los orígenes familiares aragoneses y su vinculación con Larrés; la llegada a Zaragoza y la ciudad que conoció y la Universidad. Hay piezas muy llamativas, como el diploma de Hijo Ilustre y Predilecto de Zaragoza, diseñado por Félix Lafuente y recuperado del olvido. La concesión, el hecho de que se le considere hijo ilustre y no adoptivo, subraya el hecho de que el nacimiento del científico en Petilla de Aragón (Navarra) fue un accidente. En este apartado se exponen también materiales muy significativos, que la Universidad, que ha trabajado en la muestra durante más de año y medio, ha recuperado de sus archivos. Como su expediente académico (no era un estudiante superbrillante). Además, su primer cuaderno de laboratorio, comprado en la plaza de la Seo, su tesis doctoral, que ha cedido la Complutense, o el modelo de la famosa escultura de Benlliure instalada en las escaleras del Paraninfo. Ese año y medio de trabajo en la exposición ha sacado a la luz numerosos datos inéditos que harán las delicias de quienes la recorran o lean su catálogo. Así, según Jiménez Schuhmacher, se ha sabido que el primer encargo que se le hizo a Benlliure fue el de hacer una estatua de Cajal mirando por el microscopio, pero que fue el artista, tras solicitar que le dijeran cuál era el emplazamiento previsto, quien convenció a la Universidad de Zaragoza de que era mejor representarlo en una postura más académica. Se muestra, también, al atlas anatómico que dibujo en Zaragoza y cuya edición se frustró.

En el segundo espacio de la muestra, la sala Saura, se nos muestra el Cajal dibujante y fotógrafo, su faceta como hombre público y con distintas responsabilidades, y el Cajal científico. Se presentan al público 25 de los dibujos que atesora actualmente el CSIC madrileño y se dedica también un espacio a su muerte y entierro. "Murió en octubre del 34 y cuando aún no se había cerrado la crisis en Asturias -destaca José María Serrano-. Y, pese a ello, su entierro reunió a personas de espectro ideológico muy variado, desde Negrín a Ortega y Gasset, pasando por José Antonio. Fue, quizá uno de los últimos actos públicos en los que coincidieron personajes de derechas e izquierdas antes de la Guerra Civil.

La Sala Ibarra está dedicada a un aspecto poco estudiado aún, el de sus discípulos, científicos de la talla de Rafael Lorente de Nó, Fernando de Castro Rodríguez, Pío del Río Hortega, Nicolás Achúcarro, Jorge Francisco Tello y Pedro Ramón y Cajal. Destaca el hecho de que el propio científico, al hablar de su escuela, que agigantó su fama, incluía a dos mujeres, Laura Forster y Manuela Serra.

En la Biblioteca se han reunido todas las primeras ediciones de sus obras, literarias o científicas, dedicando especial atención a dos: 'Textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados' y '¿Neuronismo o reticularismo?', que está considerada su testamento científico. Además, se presenta una selección de ediciones que abordan su figura. Y la sala Joaquín Costa presenta el estado de la neurociencia en los albores del siglo XXI.

Coincidiendo con la muestra se ha diseñado un programa cultural complementario, que incluye desde visitas guiadas a una conferencia de Rafael Yuste, neurobiólogo español, ideólogo del proyecto BRAIN del gobierno Obama. 

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