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Ruta por los tesoros mudéjares protegidos por la Unesco en Aragón

Desde 1986 Aragón cuenta con el reconocimiento de la arquitectura mudéjar como Patrimonio Mundial Protegido. Proponemos una ruta por sus emblemáticos edificios.

Torre de la Colegiata de Santa María de Calatayud.
Torre de la Colegiata de Santa María de Calatayud.
Ayuntamiento de Calatayud

Hace unos días, la Unesco declaraba Patrimonio Mundial el paisaje cultural del Risco Caído y las montañas sagradas de Gran Canaria. De esta manera, se engrosaba la lista de enclaves protegidos en España hasta los 48.

En Aragón existen varios ejemplos declarados Patrimonio Mundial: el arte mudéjar de Teruel, declarado en 1986 y ampliado al mudéjar aragonés en 2001; el camino de Santiago (1993), los parques de Ordesa y Monte Perdido (1997) y el arte rupestre del arco mediterráneo (1998).

El mudéjar turolense fue el primero en recibir este reconocimiento. En 1986 se incorporaron a esta ilustre lista varios elementos arquitectónicos de la capital que te invitamos a conocer en una ruta que parte de Teruel y termina en Zaragoza.

Comienza la ruta en Teruel

Junto a la plaza que lleva su nombre se levanta la Catedral de Santa María de Mediavilla. Es el templo más importante de la ciudad y uno de los más significativos edificios aragoneses de construcción mudéjar. Conserva elementos tan importantes de este estilo artístico como la torre, el cimborrio y la techumbre. Esta última, data del siglo XIII y combina la estructura y los motivos ornamentales musulmanes con la expresiva decoración figurada gótico-lineal cristiana. Completaremos la ruta con las torres que componen el rico paisaje urbano de Teruel: la torre de San Pedro, la de San Salvador y la de San Martín.

Si emprendemos camino hacia el norte, en dirección a las comarcas del Jalón y Calatayud, nos tropezaremos con más monumentos que forman parte de la ampliación que la Unesco hizo en 2001 a todo el mudéjar aragonés. En Tobed, la iglesia-fortaleza de Santa María. Un ejemplo, de la influencia de las órdenes militares en la región, en concreto de la orden del Santo Sepulcro cuya matriz se situaba en Calatayud. Es en esta ciudad donde encontraremos la imponente torre octogonal de la Colegiata de Santa María, también conocida como Santa María la Mayor, que junto a su claustro, compone uno de los exponentes arquitectónicos más importantes del arte mudéjar aragonés.

Muy cerca, en Cervera de la Cañada tenemos la otra iglesia fortificada, la de Santa Tecla o la Asunción. Sus valores son que posee un estilo único en el mundo, se mantiene en buen estado de conservación y es de gran belleza.

Terminamos nuestra ruta en Zaragoza. La capital aragonesa alberga tres joyas del patrimonio mundial: el palacio de la Aljafería, residencia taifal amurallada de gran valor artístico; la Seo de San Salvador y su rica fusión de estilos; y la iglesia de San Pablo, cuya torre destaca en la silueta de la ciudad.

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