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Los responsables del Els Trocs recurren al micromecenazgo para acabar la investigación

El emblemático yacimiento oscense necesita tan solo 15.000 euros para revelar todos sus secretos

Fotografía de archivo de las excavaciones arqueológicas en la cueva de Els Trocs, en Huesca
Fotografía de archivo de las excavaciones arqueológicas en la cueva de Els Trocs, en Huesca
Héctor Arcusa

Un signo de los tiempos que corren para la cultura en general y para la arqueología en particular. Los responsables de la investigación arqueológica en el yacimiento oscense de Els Trocs se han visto obligados a recurrir al ‘crowdfunding’ o micromecenazgo para poder cerrar una investigación abierta hace ahora 10 años. Els Trocs es uno de los yacimientos emblemáticos del Neolítico en España pero los trabajos no avanzan a la velocidad idónea.

«La verdad es que no queremos que una investigación tan importante como esta se eternice –señala Manuel Rojo, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid y codirector de los trabajos junto a José Ignacio Royo–. Hace tres años que el Gobierno de Aragón no financia excavaciones, y aunque este año tenemos una ayuda de la Diputación de Huesca, no es suficiente». La cueva de Els Trocs (San Feliu de Veri, Bisaurri, Huesca) es una sala a 10 metros de profundidad, cuya superficie arqueológica fértil es de unos 90 metros cuadrados. El equipo científico que trabaja allí solo se plantea excavar el 60% de ella (unos 54 metros).

«Nos parece un error agotar al 100% la excavación de un yacimiento –subraya Manuel Rojo–, porque así se eliminaría la posibilidad de que dentro de unos años, con nuevas técnicas y procedimientos, se pudiera extraer más información a los restos. Y, de la superficie que nos hemos planteado analizar, nos queda ya muy poco de excavar, apenas bajar 10-12 centímetros en todo el área de trabajo. El problema es que para cerrar la investigación necesitamos a un equipo de 20 personas trabajando un mes. Y no hay dinero».

Y así se ha llegado a la campaña de micromecenazgo como única solución posible. Para ella se ha elegido la plataforma Precipita, desarrollada por la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y Tecnología) para impulsar todo tipo de proyectos científicos. El de la excavación en Els Trocs está en: https://www.precipita.es/proyecto/huellas-en-la-montana.html.

Los directores de la excavación aspiran a conseguir entre 7.500 y 15.000 euros (la campaña está abierta desde el 11 de abril y de momento han logrado poco más de 800), y las posibilidades de contribuir oscilan entre los 10 euros y los 500. Para cada escala de cooperación hay distintas compensaciones, y a quienes aporten 500 euros se les ofrece una experiencia singular: además de libros, audiovisuales y agradecimientos, la posibilidad de vivir durante dos días, a gastos pagados, junto al equipo de investigación y trabajando en el yacimiento.

«El lugar está tan apartado que llevar allí la infraestructura y el material necesario para trabajar es tan caro para un día como para un mes. Pero la estancia y manutención del equipo durante cuatro semanas nos exige una cantidad económica que no tenemos. Si conseguimos que 1.000 personas aporten 10 euros... el problema estará resuelto».

La cueva de Els Trocs fue descubierta por arqueólogos aragoneses en 2007. En 2009 se llevó a cabo una primera campaña de excavaciones, que puso de relieve su importancia. Hasta ahora se han desarrollado seis campañas, la última de ellas en 2016.

«Es la cueva europea en la que se ha descubierto un mayor número de restos de fauna, unos 25.000, más del doble que en cualquier otra del continente –señala Manuel Rojo–. La mayor parte de esos restos óseos pertenecen a ovejas, y sabemos ya que esos animales vivían en el valle del Ebro y los subían allí a pastar. Se conocían ya las virtudes de esos pastos. Son los testimonios más antiguos que se tienen hasta ahora (7.300 años de antigüedad) de la trashumancia en la Península Ibérica».

La importancia del yacimiento es excepcional en muchos sentidos. Un amplio equipo de especialistas está estudiando todo lo que ha aparecido hasta el momento. Los huesos de animales, sí, pero también los fragmentos de cerámica (más de 36.000). Y los huesos humanos. Hubo un momento en que se pensó que había en ellos evidencias de posibles rituales caníbales. Hoy los especialistas se muestran cautos. «De las cinco evidencias para afirmarlo nos falta de encontrar una, los cortes en los huesos, así que de momento no podemos defender la existencia de canibalismo. Pero los huesos presentan evidencias de una violencia extrema. Tenemos, por ejemplo, el cráneo de una mujer de edad avanzada con un flechazo mortal en el occipital, y que luego fue rematada aplástándole el temporal y la frente con algo parecido a un mazo. Y hemos hallado un cráneo que casi fue atravesado de parte a parte por una flecha». 

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