Ocio y Cultura

Ortega Cano: "Zaragoza necesita un torero que haga honor a su tierra"

El aragonés Paulita inicia una nueva etapa con José Ortega Cano como apoderado.

Paulita y Ortega Cano, durante la entrevista en el Gran Hotel de Zaragoza.
Paulita y Ortega Cano, durante la entrevista en el Gran Hotel de Zaragoza.
Toni Galán

Antonio Gaspar ‘Paulita’ (Alagón, 1978) y José Ortega Cano (Cartagena, 1953) caminarán juntos esta temporada. Una conversación telefónica bastó para cerrar su acuerdo de apoderamiento. El torero aragonés atravesaba horas bajas, acababa de romper con Manolo Hurtado y apenas tenía contratos a la vista, pero la llamada del maestro, a quien había admirado desde sus inicios, lo devolvió a la batalla.

El primer encuentro entre ambos, con el consiguiente apretón de manos, se produjo este viernes en Zaragoza, donde comenzaron a esbozar esta nueva etapa. “La llamada de José significó un subidón de moral. Me llenó de ánimo e ilusión”, confesaba, desde uno de los salones interiores del Gran Hotel, un Paulita “identificado” con la trayectoria que quien ha apostado por sus condiciones. “A él le costó mucho llegar arriba y a mí también me está costando. Por eso, por la seguridad que me puede aportar, su confianza va a ser fundamental”, valoraba, antes de escuchar los consejos de su flamante mentor.

“Antonio tiene que ir día a día y comprender que esta es una profesión para disfrutar; no para sufrir. Lleva 18 años de alternativa y la experiencia es positiva. Creo que va a ser un reto bonito para él y también para mí, porque, como no puedo seguir toreando, que es lo que me gustaría, me reflejaré en lo que haga”, relataba Ortega Cano, motivado por los recuerdos de las tardes en que enfiló desde ese mismo espacio hacia La Misericordia y la posibilidad de que Paulita vuelva a ganarse a los aficionados. “Zaragoza necesita un torero, alguien que represente la historia de esta plaza y haga honor a su tierra. Y por la lucha que ha librado y sus cualidades, merece volver a serlo”, añadía.

Tanto José como Antonio son toreros de arte e inspiración. Les une ese concepto de momentos, de destellos que levantan a los aficionados de sus asientos. Aunque en arresto, probablemente, se impondría el maestro. “Del toreo de José me quedo con ese valor que le permitía torear profundo y artístico. Admiro mucho esta cualidad porque yo tengo que hacer un esfuerzo grande. No tengo un valor descomunal y es uno de los aspectos que siempre me llamaron la atención de los mejores toreros”, indicaba Paulita, que a partir de ahora potenciará el toreo de salón.

Ortega Cano confía plenamente en unos ejercicios especiales, desconocidos para muchos, que sirven para acompañar el viaje del toro. “Funciona a la hora de mejorar la flexibilidad de muñecas, tobillos y cintura. Los resultados, con la capa y la muleta, son estupendos”, indicaba el cartaginés, que ya trabaja en la temporada que pretende ofrecer a su torero. “He mantenido contactos con Simón Casas, con quien mantengo una gran amistad, y es muy probable que estemos en los carteles de Madrid. Alberto García es otro empresario que tiene interés por ayudarnos en sus plazas y, evidentemente, esperamos entrar en Zaragoza”, revelaba, sobre un recorrido que deberán completar desde el esfuerzo diario, obrando “como hormiguitas”.

La situación actual del toreo y la del propio matador, de sobra conocedor de lo que curte el banquillo, les hace ser realistas. Es pronto para hablar de un número determinado de corridas. A corto plazo, importa más exhibir un cambio de actitud. “Lo principal es que la gente lo vea feliz. Si lo consigue, todo lo demás será relativamente sencillo. Dirán que este hombre, además de tener las condiciones que tiene, está cambiado. Se le tiene que notar la ilusión”, adelantaba Ortega Cano. “La confianza que ha depositado en mí este figurón del toreo va por delante de los contratos y estoy seguro de que, cuando me llegue el momento, se me notará”, refrendaba Paulita, convencido de que esta relación va a ser la que le lleve a “cumplir” sus sueños de niño.

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