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Música

Leonard Cohen muere tras escribir su propio réquiem

El cantante de las profundidades tenía 82 años y acababa de publicar su último álbum. Su voz grave se escuchó en Aragón en tres ocasione

Matías Uribe/Agencias. Zaragoza 12/11/2016 a las 06:00
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Tres veces cantó Leonard Cohen en Aragón. La última ocasión tuvo lugar en octubre de 2009, en el pabellón Príncipe Felipe de ZaragozaOliver Duch

Era el mejor refugio para purgar las penas del alma y del amor. Las canciones de Leonard Cohen servían de paliativo anímico, pese a la severidad de su tono y a la umbría en la que habitaban sus letras y sus melodías, para aliviar e incluso curar momentos delicados del corazón y de la mente. Se nos ha ido. Ochenta y dos años. Una vida dedicada a la novela, la poesía y la música. Nos quedan catorce discos de estudio y varios directos para encender más aún ese fuego de la melancolía y la tristeza, que él encendía con luminosidad congeladora, cual pirómano de las emociones.

No ha sido repentina su desaparición. Él mismo confesó públicamente, hace un mes aproximadamente, que estaba dispuesto para irse y eso nos sumió a sus seguidores en el desasosiego y la incertidumbre, conscientes de que su último suspiro podía producirse de un momento a otro.

Personalmente, el martes pasado, quien suscribe insertaba en el blog de este periódico, ‘La voz de mi amo’, una entrada premonitoria con el título de ‘El Réquiem de Leonard Cohen’, poniendo en paralelo las últimas obras de Mozart y la suya. Un gemelismo artístico palmario, los dos casos más insólitos y dramáticos de la historia de la música en general, al que habría que sumar el de Bowie y su ‘Black Star’. Mozart recibió el encargo de escribir una misa de difuntos por parte de un personaje misterioso, que más tarde se supo que era el enviado del conde Franz von Walsegg, pero el compositor de Salzburgo enseguida entendió que lo que estaba componiendo, y no llegó a terminar, era su propia misa de difuntos, el majestuoso y sobrecogedor ‘Réquiem’, de 1791. Exactamente lo que ha hecho Leonard Cohen escribiendo su último trabajo, ‘You Want It Darker’.

Su confesión, a principios de octubre, de que estaba "preparado para morir", en la entrevista concedida a David Remnick para el ‘New Yorker’, no fue, como ahora se certifica, un ‘pronto’ ante sus problemáticos achaques de salud, y tampoco un juego provocador como luego dio a entender en la presentación oficial del disco ("estoy dispuesto a vivir hasta los 120 años"), tampoco un puñetazo de autosalvación, como en algún momento algunos creímos. Era consciente de la nube negra en la que había entrado su vida. Cohen, como Mozart, estaba luchando con la muerte, le había visto las antenas y derramó sus lágrimas y su pena en su último trabajo. Terrible.

Profunda tristeza

El fallecimiento lo hizo público su familia en la madrugada de ayer viernes (tarde del jueves en Los Ángeles) a través de Facebook: "Con profunda tristeza informamos que el legendario poeta, cantautor y artista Leonard Cohen ha fallecido. Hemos perdido a uno de los visionarios más prolíficos y reverenciados de la música. Se celebrará un funeral en Los Ángeles en próximas fechas. La familia pide privacidad durante este momento de dolor".

Inmediatamente empezaron a producirse las primeras reacciones. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, opinó en su cuenta de Twitter que "la música de ningún otro artista se sintió o sonó como la de Leonard Cohen. Y aun así, su trabajo resonó a través de generaciones. Canadá y el mundo le echarán de menos". La directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo, que galardonó al poeta en 2011, señaló que la muerte de Cohen se siente mucho porque "no sólo era un cantautor internacionalmente reconocido, un ídolo para millones de personas, un maestro y un genio de la música, sino porque se convirtió también en su amigo". Tras recordar al hombre "agradecido, sencillo y tranquilo", señaló que espera que "sus hermosas y agradecidas palabras sigan siendo para nosotros un ejemplo de talento, de creatividad, de honradez y de bondad".

Aquel inolvidable discurso con el que Cohen recibió uno de los grandes premios del arte y la ciencia de España fue más que un discurso un concierto. La voz simple y pura de Cohen, pese a su gravedad, era un arrullo de notas, una canción. Allí recordó que empezó a tocar la guitarra gracias a un español que conoció en un parque de Nueva York y, cómo no, evocó a su amado Lorca, de quien su hija lleva su nombre.

"Mi padre murió tranquilamente en su casa de Los Ángeles con la certeza de que había completado lo que sentía", indicó ayer su hijo Adam Cohen, al referirse a su último álbum, el citado ‘You Want It Darker’, que él mismo produjo. "Es uno de sus mejores discos", señaló.

Desde Los Ángeles, el aragonés Enrique Bunbury, en un mensaje publicado en sus redes sociales, manifestó su tristeza por la muerte del poeta y músico. "No puedo expresar con palabras lo que ha significado Leonard Cohen en mi vida. Tuve el honor de conocerle, de estrechar su mano y hablar con él", añadiendo que sus canciones y poemas le acompañarán siempre, mostrando también su "profundo agradecimiento" y "amor absoluto" por la figura de Cohen, que, dicho sea de paso, le descubrió quien suscribe en sus tiempos de Héroes del Silencio, prestándole libros que nunca volvieron a su sitio original. "Mi más sincero pésame a sus familiares y seguidores en todo el mundo", concluyó Bunbury.

La música del cantautor de las profundidades se ha escuchado en directo en tierras aragonesas en tres ocasiones. A mediados de los ochenta, cuando su nombre estaba apagado por la nueva ola y otras hierbas y él mismo algo apartado de los discos cantó en el desaparecido anfiteatro del Rincón de Goya. Varios años más tarde, en junio 1988, lo hizo en Binéfar y en 2009 llegó al pabellón Príncipe Felipe en pleno fulgor de su nombre y de su carrera, con el álbum ‘Live In London’ y una gira mundial, junto a la posiblemente mejor banda que ha tenido nunca, que le sirvió para rubricar una serie de conciertos masivos y emocionantes y a la vez enjuagar la ruina económica en la que le dejó su manager, al esquilmarle todas sus cuentas.

En una fecha todavía por determinar, según el comunicado familiar, se celebrará en Los Ángeles un acto de homenaje.




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