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Nacional

Anboto alega que es más valiosa libre para contribuir a que no se repita ETA

Soledad Iparraguirre ha pedido ser absuelta y su abogado ha recordado que "leyó la declaración del fin de ETA y es parte activa y responsable de que no se vuelva a repetir lo mismo".

Juicio, archivo.
Juicio, archivo.
Pixabay

La histórica dirigente de ETA Soledad Iparraguirre, Anboto, ha pedido en su primer juicio en España ser absuelta y su abogado ha alegado que "es más valiosa" en libertad y ha recordado que "leyó la declaración del fin de ETA y es parte activa y responsable de que no se vuelva a repetir lo mismo".

El fiscal José Perals ha mantenido su petición de que sea condenada a 122 años de prisión por ordenar el asesinato del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo en 1995 en León.

La Audiencia Nacional ha juzgado a Anboto por este asesinato cometido el 22 de diciembre de 1995 en pleno centro de León con una bomba lapa que el etarra Sergio Polo, condenado ya por esta acción a 110 años de cárcel, colocó bajo el asiento del conductor del coche del militar, un artefacto que contenía un material explosivo que le entregó la acusada, según el fiscal.

La explosión causó la muerte del militar, heridas graves a su hija y lesiones a otras tres personas que pasaban por el lugar, para quienes se piden diferentes indemnizaciones a cargo de la acusada por parte de la Fiscalía y la acusación ejercida por la viuda y los hijos del fallecido y la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT).

Tras cumplir varias condenas en Francia, donde fue detenida en 2004, Anboto fue extraditada en 2019 para responder de doce atentados de los que está acusada en España, entre ellos el asesinato del comandante Cortizo.

Su abogado ha pedido que sea absuelta al estimar que no ha quedado probado que participara en el asesinato del comandante Cortizo.

El letrado ha comentado que Soledad Iparraguirre "ha sido parte activa en el cambio de estrategia" de la banda terrorista, "fue la persona que leyó la declaración del fin de ETA y es parte activa y responsable de que no se vuelva a repetir lo mismo y de que las generaciones venideras no se vean atrapadas en las mismas circunstancias".

"Entendemos que para ese futuro que queremos todos es mucho más valiosa la figura de Soledad Iparraguirre en la calle que en prisión", ha añadido.

En su turno de última palabra Aboto se ha limitado a señalar que está de acuerdo con lo dicho por su abogado.

El fiscal ha manifestado que ha quedado probado que Anboto era entre 1993 y 1998 la jefa de los comandos legales de ETA, los formados por etarras que no estaban fichados aún por las fuerzas de seguridad como tales.

Ha relatado que Anboto ordenó a Polo cometer el asesinato del comandante Cortizo y después de que este estuviera unos días sin poder localizar a la víctima la acusada le insistió y le dijo: "Quien la sigue la consigue".

La abogada de la acusación, Carmen Ladrón de Guevara, ha señalado que la causa no se sigue contra Anboto como represalia porque fuera portavoz de los presos de ETA, como declaró la acusada.

En su declaración en la primera jornada del juicio Anboto negó su participación en el asesinado del comandante Cortizo y alegó que hasta 2014 no le comunicaron que estaba acusada por esta acción, cuando ella ya estaba en una cárcel de Francia, donde fue detenida en 2004.

La abogada de la AVT ha recordado que un informe que ella elaboró en 2011 sobre más de trescientos atentados de ETA sin resolver, entre ellos el asesinato del comandante Cortizo, dio lugar a una revisión de estos casos.

La letrada ha comentado que la acusada ha perdido una oportunidad para demostrar su "voluntad de contribuir a la paz y a la libertad" que manifestó en su declaración cuando fue extraditada a España desde Francia.

Al juicio ha asistido entre el público uno de los últimos jefes de la banda terrorista, Mikel Albisu, Mikel Antza, relacionado sentimentalmente a Anboto. Ambos fueron detenidos en Francia en 2004 y condenados a veinte años de cárcel. Él fue entregado a España en enero de 2019 y quedó en libertad ya que no tenía causas pendientes en España.

La exdirigente de ETA, junto con Josu Urrutikoetxea, Josu Tenera, fue la que leyó el comunicado en el que el 3 de mayo de 2018 la banda terrorista anunció su "disolución" definitiva. 

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