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Nacional

El Gobierno evita prohibir por ley la venta de coches diésel en 2040

Hoy se aprueba la norma para que se reduzcan "de forma paulatina" estas matriculaciones y fomentar los eléctricos.

Las matriculaciones de coches de gasolina aumentan frente a la caída del diésel.
Las matriculaciones de coches de gasolina aumentan frente a la caída del diésel.
Guillermo Mestre

El Ministerio para la Transición Ecológica ha suavizado la redacción del texto que hoy aprobará el Consejo de Ministros al evitar hacer cualquier referencia a la prohibición de matricular vehículos que no sean eléctricos a partir de 2040: el amago de veto a los diésel –y en menor medida a los gasolina–, planteado en los primeros borradores que manejaba el Gobierno pasa a convertirse en una adaptación a la realidad del momento. El proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética que validará el Ejecutivo para que inicie su tramitación parlamentaria indica que "se adoptarán las medidas necesarias para que reduzcan paulatinamente sus emisiones" hasta caer a 0 gramos de CO2 por kilómetro.

El objetivo sigue siendo el mismo: que las nuevas matriculaciones sean de eléctricos dentro de 20 años. Pero para ello no habrá restricciones, sino que "se pondrán en marcha medidas que faciliten la penetración de estos vehículos, que incluirán medidas de apoyo a la I+D+i".

Fuentes del departamento dirigido por Teresa Ribera aclaran que se irán tomando medidas de acuerdo a lo que vaya estipulando la Unión Europa. Y en la UE cada país tiene, por ahora, una estrategia distinta: en algunos casos se plantean restricciones en apenas diez años, pero en otros miran más allá de 2040 para planificar el futuro del diésel, el gran motor económico e industrial del Viejo Continente. En el caso de España, la automoción representa un 13% del PIB y la mayor parte de los modelos, que en un 80% son exportados, son diésel.

Desde el Ejecutivo confían en que la propia evolución del mercado anticipe el fin de las ventas de diésel a principios de la próxima década. De hecho, el IDAE seguirá con sus planes de ayudas a la compra a coches enchufables, cuya dotación para este año ascenderá a 65 millones de euros. En ningún caso se plantean por ahora subvenciones para reducir el envejecimiento del parque móvil español, tal y como piden fabricantes y concesionarios.

El proyecto que hoy aprobará el Consejo de Ministros incluye las grandes líneas avanzadas en el anteproyecto. Se determina que España deberá alcanzar la neutralidad climática no más tarde de 2050. Además, el sistema eléctrico tiene que ser 100% renovable. Para ello, en 2030, las emisiones del conjunto de la economía deberán reducirse en al menos un 20% respecto al año 1990. Será una reducción en 2030 de entre el 50% y el 55% de las emisiones respecto a los niveles de hace 30 años. Además, al finalizar la próxima década, como mínimo el 35% del consumo final de la energía deberá ser de origen renovable.

Acelerar frente a la covid-19

El Ejecutivo espera sostener una buena parte de la recuperación económica tras la crisis del coronavirus precisamente en este tipo de proyectos renovables, reformas sostenibles o autoconsumo. De hecho, espera acelerar algunas de esas decisiones para fomentar la inversión y poder recuperar una parte del empleo.

En este sentido, Transición Ecológica prevé lanzar este año las primeras subastas renovables bajo un nuevo marco que permite al consumidor eléctrico aprovecharse del precio más barato de estas tecnologías y no descarta ser "más ambicioso" de inicio en sus objetivos de desarrollo de proyectos ‘verdes’ para ayudar a la recuperación económica ante la crisis por la pandemia.

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