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Muere un comandante con raíces aragonesas al estrellarse otro caza en Murcia

El piloto no pudo saltar del aparato y se da la casualidad de que había sustituido a un soldado muerto en un accidente anterior.

El comandante Eduardo Fermín Garvalena Crespo, fallecido tras accidentarse cuando pilotaba un C-101 de la Patrulla Águila.
El comandante Eduardo Fermín Garvalena Crespo, fallecido tras accidentarse cuando pilotaba un C-101 de la Patrulla Águila
Ejército del Aire

El comandante Eduardo Fermín Garvalena, nacido en Granada hace 39 años, padre de tres hijas, y cuya familia paterna es zaragozana, falleció este jueves al estrellar el caza C-101 que pilotaba frente a La Manga del Mar Menor, a un kilómetro de la costa murciana. El oficial pertenecía a la Patrulla Águila, la unidad acrobática del Ejército del Aire, a la que llegó en 2017 en sustitución del también comandante Francisco Marín, muerto en un siniestro de otro caza similar hace seis meses.

El trágico suceso se produjo a primera hora de la tarde entre el kilómetro seis y siete de La Manga. El reactor se precipitó al mar por causas que se investigan y cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar hallaron restos del aparato y confirmaron que el piloto no se pudo eyectar.

Con más de 2.300 horas de vuelo en su carrera y experiencia en misiones internacionales, el comandante Garvalena era un ‘Solo’ o Águila 5 de la Patrulla Águila y era hijo del coronel Eduardo Garvalena Loscertales, nacido en Zaragoza y que fue director de la Academia General del Aire (AGA) de San Javier, en Murcia, entre los años 2004 y 2006.

El 18 de septiembre pasado se cayó al mar Menor otra aeronave de instrucción Tamar del AGA, falleciendo el instructor Daniel Melero y la alumna de tercer curso Rosa María Almirón. El accidente de este jueves se produjo mientras la unidad acrobática se encontraba en un vuelo de entrenamiento. Según testigos presenciales, el reactor cayó en picado, no pudo recuperar altura y explotó al impactar contra el agua. Los modelos C-101 están en la fase final de su vida útil, cuentan con más de 40 años y serán sustituidos por 24 aviones Pilatus de entrenamiento, previstos para 2021.

En "perfecto" estado

El C-101, denominado E-25 ‘Mirlo’, alcanza una velocidad de 770 kilómetros por hora a 8.535 metros. Está construido en España por CASA y sus características aerodinámicas, facilidad de manejo, bajo coste de operaciones y completa instrumentación le convierten en un avión adecuado para la enseñanza. Por sus mandos han pasado más de 2.000 alumnos, que los recuerdan como un aparato ágil en comparación con los cazas que luego manejan. Pesa poco más de tres toneladas frente a las 11,5 del Eurofighter o 12,7 del F-18.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, negó el pasado mes de agosto que estuvieran obsoletos y defendió que estaban en condiciones de operar «perfectamente».

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