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memoria histórica

La familia de los hermanos Lapeña podrá recuperar sus restos tras años de litigio

Manuel y Antonio Lapeña Altabás, procedentes de Villarroya de la Sierra (Zaragoza), fueron fusilados por las tropas franquistas en 1936 y enterrados en Calatayud, pero en 1959 fueron trasladados al Valle de los Caídos. El Gobierno ha autorizado este miércoles la exhumación de 31 víctimas, entre ellas, las de estos hermanos.

Pura Lapeña, nieta de uno de los fallecidos del valle de los Caídos, que tiene reconocido por un juez su derecho a exhumar al enterrado desde 2016
Pura Lapeña, nieta de uno de los fallecidos del valle de los Caídos, que tiene reconocido por un juez su derecho a exhumar al enterrado desde 2016.
Guillermo Mestre

Tras años de espera, la familia de los hermanos Lapeña está más cerca que nunca de recuperar los restos de sus familiares asesinados por el franquismo. Patrimonio Nacional ha hecho pública este miércoles la autorización para exhumar a 31 víctimas del Valle de los Caídos, entre las que se encuentran los hermanos Lapeña.

Manuel y Antonio Lapeña Altabás, procedentes de Villarroya de la Sierra (Zaragoza), fueron fusilados por las tropas franquistas en 1936 y enterrados en Calatayud, pero en 1959 fueron reinhumados en el Valle de los Caídos.

Su familia lleva años litigando para poder recuperar sus restos y darles una sepultura digna. En mayo de 2016, un juez de San Lorenzo de El Escorial autorizó la exhumación de los restos mortales de los hermanos fusilados y enterrados en una fosa común en Calatayud. 

Las obras para acceder a la cripta arrancaron en julio de 2018, pero se encontraban paralizadas. Casi un año antes, familiares de los hermanos se reunieron en Moncloa para conocer los avances y, entonces, se les comunicó que la exhumación se retrasaría cuatro meses. Debían esperar el nuevo informe que debían elaborar los técnicos del Instituto Torroja sobre posibles problemas estructurales de los osarios donde se encuentran los restos.

Una de las medidas acordadas en esa reunión fue permitir el pasado marzo a seis familias de víctimas del franquismo acceder por primera vez a la cripta tras la toma de ADN. Miguel Ángel Capapé, portavoz de la familia Lapeña y de la Asociación por la Recuperación e Investigación contra el Olvido, comentó entonces que, desde ese momento, estaban esperando el informe necesario para exhumar a sus seres queridos.

El informe debía determinar si los restos de los hermanos Lapeña estaban o no en el tercer nivel de la cripta adyacente a la Capilla del Santo Sepulcro del Valle de los Caídos.

Finalmente, el informe encargado por Patrimonio a un instituto del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) determinó que, aún con restricciones por motivos de seguridad y por el estado de conservación, es posible el acceso al nivel 3 de la cripta adyacente a la Capilla del Sepulcro, donde se encuentran los restos de los Lapeña.

El estudio realizado posteriormente por el Consejo Médico Forense sobre el procedimiento para localizar, identificar y exhumar sus restos puso de manifiesto las dificultades de un proceso que obliga a mover más de 700 cajas que contienen 3.207 víctimas para localizar los columbarios en los que están los hermanos Lapeña, junto a alrededor de 80 cadáveres que fueron trasladados desde Catalayud.

Muestras de ADN

Una forense del Instituto de Toxicología de Barcelona se desplazó en febrero de este año a Zaragoza para tomar muestras de ADN a familiares de los enterrados aragoneses en el Valle de los Caídos. Dada su avanzada edad, estas personas no podían viajar a Madrid, donde se hizo la primera prueba el pasado 22 de enero, a la sobrina de José Antonio Marco de Viedma, quien fue fusilado en septiembre de 1936 en Calatayud.

En un principio, se solicitó al Instituto de Medicina Legal de Aragón hacer la prueba, pero contestaron que solo la podrían realizar si había una petición judicial. 

Se tomaron las muestras en su domicilio de Zaragoza a Manuel Lapeña Lapeña, de 94 años, hijo de Manuel Lapeña Altabás y sobrino de Antonio Lapeña Altabá.

Además, se realizaron las pruebas a Jesús Cansado Pérez (hijo de José Cansado Lamata y sobrino de Antonio Cansado Lamata) y Sagrario Fortea Herrero (sobrina de Manuel Herrero Martínez). Las muestras se guardaron para compararlas con los restos que se exhumarán en el Valle de los Caídos.

Más de 33.000 víctimas

En marzo de este año, en el Ministerio de Justicia, una veintena de personas -hijas, nietos, sobrinos...- recibieron certificados de reparación y reconocimiento personal como familiares de once víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista enterradas en Cuelgamuros, en la mayoría de los casos sin consentimiento ni conocimiento de las familias.

Según el censo del Ministerio de Justicia, en el Valle de los Caídos fueron enterrados entre 1959 y 1983 los restos de 33.833 personas (21.423 identificados y 12.410 sin identificar) de ambos bandos de la Guerra Civil.

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