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Nacional

tras el 10-N

Encuentros y desencuentros para una coalición del PSOE y UP

Cataluña y la reforma laboral son, entre otros, asuntos con visiones distintas del futuro gobierno de coalición.

El preacuerdo de gobierno de coalición entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en imágenes.
El preacuerdo de gobierno de coalición entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en imágenes.
Agencias

El gobierno de coalición que aspiran a conformar el PSOE y Unidas Podemos deberá salvar muchas diferencias, algunas en temas de Estado como Cataluña y otras en materia laboral donde los de Iglesias piden derogar toda la reforma del PP frente a la abolición parcial que quieren los socialistas.

Entre los dos partidos son más las coincidencias, especialmente en asuntos sociales como la implantación de una agenda feminista, la apuesta por la muerte digna o la equiparación de los permisos de maternidad y de paternidad.

Las principales diferencias y similitudes entre los programas electorales de los dos partidos que aspiran a conformar una coalición progresista son las siguientes:

- CATALUÑA: Aunque en el pacto suscrito el martes se apuesta por "buscar fórmulas de entendimiento y encuentro dentro de la Constitución", las dos formaciones han mantenido en campaña posiciones opuestas sobre cómo abordar el conflicto catalán.

El PSOE se opone rotundamente al referéndum de autodeterminación que Unidas Podemos sí contempla, al igual que sucede con un hipotético indulto a los presos del procés que no está encima de la mesa para los socialistas mientras que Podemos lo defiende.

Unidas Podemos también quiere derogar el delito de sedición del Código Penal, posibilidad que no entra en las expectativas del PSOE.

Otra discrepancia es cómo se ve el tema catalán: si un problema de convivencia como dice el PSOE o político como sostiene Podemos.

Podemos apela a la plurinacionalidad y al federalismo, palabras que no aparecen en el programa del PSOE.

ECONOMÍA Y FISCALIDAD: la gran batalla de Unidas Podemos en materia económica es derogar la reforma laboral del PP de 2012, de la que el PSOE sólo garantiza abolir los aspectos más lesivos. Sin embargo, coinciden en reformar el Estatuto de los Trabajadores y limitar los contratos temporales.

La "mochila austriaca", aunque no aparece en el programa del PSOE, ha sido un tema recurrente en la campaña. Pablo Iglesias ha acusado a la ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, de querer implantar este sistema que traslada a los trabajadores una parte del pago de su pensión.

Uno de los miedos del partido de Pablo Iglesias es que el PSOE se doblegue ante las presiones empresariales y de Bruselas en el caso de tener que aplicar recortes, aunque en el acuerdo de ayer los de Podemos se comprometen a "controlar el gasto público para sostener el Estado del bienestar".

Hacer que los bancos devuelvan su rescate a través de un impuesto es la principal diferencia en materia impositiva. En este asunto ambos abogan por elevar el IRPF a las rentas altas y establecer un tipo mínimo en el impuesto de sociedades para las grandes compañías.

Coinciden también en subir el impuesto del patrimonio y crear una nueva tasa a las grandes fortunas.

Están de acuerdo en subir el Salario Mínimo Interprofesional de forma progresiva en los próximos cuatro años aunque discrepan en la cuantía, en revalorizar las pensiones y aumentar las mínimas.

ENERGÍA Y VIVIENDA: La principal diferencia es que Podemos quiere controlar el precio de la energía mediante la creación de una empresa pública, algo que no contempla el PSOE.

Sin embargo, es conjunta la prohibición de realizar cortes de agua, luz y gas a hogares vulnerables y el derecho a la vivienda.

Ambos coinciden en pinchar la burbuja del precio del alquiler aunque difieren en el cómo: el PSOE propone frenar las subidas abusivas y Podemos quiere establecer un tope en los precios.

INMIGRACIÓN, SEGURIDAD Y CORRUPCIÓN: El PSOE aboga porque la inmigración se produzca de manera ordenada mientras que Unidas Podemos urge a cerrar los centros de internamiento de extranjeros (CÍE) y evitar más muertes en el Mediterráneo.

El PSOE quiere un pacto de Estado sobre inmigración y propone una reforma legal que permita votar en las municipales a medio millón de extranjeros a partir de 2023.

Podemos pide derogar la ley de Seguridad Ciudadana -conocida como ley mordaza- mientras que el PSOE reivindica una nueva.

Podemos también quiere eliminar los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos y de injuria a la Corona y una reforma del Código Penal para acabar con la criminalización de la libertad de expresión y opinión, en la calle y en internet.

El Gobierno en funciones y Podemos chocan por la continuidad de las "cloacas del Estado". Mientras que el PSOE insiste en que no existen tales, la formación morada asegura que hay pruebas de que "las cloacas" no se han desarticulado.

IGUALDAD, DERECHOS Y LIBERTADES: Las políticas feministas suscitan un gran acuerdo entre ambas formaciones, que coinciden en reclamar permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles, el fin de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la elaboración de una Ley de igualdad laboral.

El PSOE y Podemos coinciden en una ley contra la Violencia Sexual y la ampliación de la violencia machista más allá de la pareja y el PSOE apuesta también por abolir la prostitución, un asunto en el que Podemos no profundiza.

La memoria histórica suscita más coincidencias que divergencias, aunque Podemos pide ir más allá que el PSOE e implementar un programa de exhumaciones de las víctimas que continúan en fosas comunes y retirar las medallas concedidas a Billy el Niño y a otros torturadores del Franquismo.

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