Nacional

aeropuertos

Estas son todas las huelgas aéreas programadas en lo que queda de verano

Los tripulantes de cabina de Ryanair han convocado paros los días 1, 2, 6, 8, 13, 15, 20, 22, 27 y 28 de septiembre en las trece bases españolas. El personal de tierra de Iberia también tiene previstas huelgas en los aeropuertos de Barcelona-El Prat y Madrid Barajas los dos últimos fines de semana de agosto.

Vista de la T-4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Vista de la T-4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Efe

Aunque el final del verano está próximo, todavía quedan varias semanas en las que muchos viajeros aprovechan para disfrutar de los últimos coletazos de la temporada con unas merecidas vacaciones. Quienes tengan previsto desplazarse en avión han de tener en cuenta que varias compañías aéreas y aeropuertos mantienen huelgas convocadas para estas fechas, entre ellas Ryanair o Iberia.

En el caso de Ryanair, la huelga ha sido convocada por los tripulantes de cabina para los días 1, 2, 6, 8, 13, 15, 20, 22, 27 y 28 de septiembre en las trece bases españolas de la aerolínea. El principal motivo de esta es tratar de impedir el cierre de las bases que Ryanair posee en Gran Canaria, Gerona y Tenerife Sur.

Además, los pilotos de Ryanair de Reino Unido han convocado huelga desde el 22 de agosto hasta el 4 de septiembre para reclamar mejores condiciones salariales. Por este mismo motivo, se espera una huelga de tripulantes de cabina de esta aerolínea en Portugal del 21 al 25 de agosto. En estos casos, los viajeros que regresen a España desde esos destinos podrían verse afectados.

En Iberia, el personal de tierra ha convocado una huelga por la negativa por parte de la compañía de estabilizar las condiciones de empleo en el sector por la sobrecarga de trabajo. En el aeropuerto de Barcelona-El Prat, se esperan paros los días 24, 25, 30 y 31 de agosto. Se estima que el personal de Iberia gestiona en torno al 60 o 65% de las operaciones en el aeropuerto de la ciudad condal, por lo que se prevén retrasos y cancelaciones.

El personal de la aerolínea en Madrid-Barajas también ha convocado una huelga para los días 30 y 31 de agosto. Los trabajadores piden poner en marcha un nuevo plan de empleo que reduzca la flexibilidad de los contratos y que aumente la contratación a tiempo completo. Además, reclaman la renovación de la flota de vehículos en rampa, terminal y carga, así como la formación de los empleados en su utilización.

La aerolínea Alitalia también tiene programados paros. En concreto, los pilotos y el personal de cabina han convocado una huelga para el 6 de septiembre por la entrada en concurso de acreedores de la compañía y el temor a una suspensión de pagos. Los trabajadores convocaron una huelga para el pasado 26 de julio que iba a durar 24 horas, pero tras las negociaciones de los sindicatos con la aerolínea, se acordó posponerla a esta nueva fecha y que su duración sea de 4 horas.

Asimismo, el personal de facturación de Easyjet en el aeropuerto de Londres-Stansted sigue convocando parones tras el fracaso de las negociaciones para la actualización de sus salarios. La última huelga será del 23 al 29 de agosto. A pesar de que la aerolínea ha anunciado un plan para minimizar el impacto de los paros, es muy posible que se produzcan retrasos e incluso cancelaciones en vuelos.

Derechos del pasajero ante una huelga

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en su sentencia del 17 de abril, indica que “la ausencia espontánea de una parte importante del personal de navegación de una aerolínea no constituye una 'circunstancia extraordinaria' que les exima de indemnizar a los pasajeros afectados. Según el TJUE, una huelga de personal no es una causa de “fuerza mayor” si no se cumplen los requisitos de ajenidad (ajena a la aerolínea), inevitabilidad e imprevisibilidad.

“Desde las aerolíneas, siempre van a tratar de comunicar que son circunstancias extraordinarias, sin embargo, la realidad es que los juzgados nos están dando la razón a nosotros”, explica Rafael de la Peña, CEO de la plataforma Reclamación de Vuelos. Por este motivo, recomienda consultar siempre con expertos, independientemente de los mensajes que se reciban desde las aerolíneas.

Según esta plataforma, "aunque el pasajero acepte el cambio, si este no se avisa o se avisa con más de 14 días de antelación, se podrá reclamar la indemnización más los gastos que se generen o se dejen de disfrutar, como hoteles, coches de alquiler, comidas…".

"Es obligación de la aerolínea pagar esa indemnización y deberá reprogramar el vuelo sin coste en una fecha posterior convenida con el pasajero o reembolsar el dinero si no puede ofrecerla o el pasajero rechaza las alternativas", añaden desde Reclamación de Vuelos.

Indemnizaciones

El pasajero afectado tiene derecho a una indemnización de 250 a 600 euros, según la distancia en vuelo hasta el destino final. Si el vuelo es de menos de 1.500 km, tendrá derecho a 250 euros, mientras que si la distancia va de 1.500 a 3.500 km, la indemnización asciende a 400. Además, si el trayecto supera los 3.500 km y es un vuelo comunitario, esta será de 400 y si es extracomunitario, de 600.

En el caso de que la compañía no reprograme el vuelo de forma gratuita o que el pasajero no desee aceptar la alternativa porque no le conviene, podrá reclamar el reembolso del billete comprado. Por otra parte, si el pasajero compra un nuevo vuelo para llegar a su destino, podrá exigir a la aerolínea que pague por el nuevo vuelo contratado (que generalmente es más caro debido a que su compra se realiza con muy poca antelación), en lugar del reembolso del primer vuelo.

Otros gastos que se pueden reclamar como daño y perjuicio en caso de verse afectado por una huelga son los derivados de esta o los que se deje de disfrutar: hoteles perdidos en destino o pagados por el afectado durante la espera, taxis, comidas en el aeropuerto o fuera de él, tours perdidos, días de vacaciones, reuniones de trabajo, alquiler de coche...

Etiquetas
Comentarios