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La niña Sara le dijo a su padre que el acusado la había hecho un cardenal

La Fiscalía pide provisionalmente prisión permanente revisable para los dos acusados en el juicio, la madre de Sara y su pareja.

El padre de la niña Sara, de 4 años, declara como testigo en el juicio.
El padre de la niña Sara, de 4 años, declara como testigo en el juicio.
Efe

El padre de la niña de 4 años, Sara, muerta del 3 de agosto de 2017 supuestamente tras sufrir maltrato y violación, ha manifestado que su hija le dijo que el ahora acusado por el crimen de la menor, Roberto H.H., al que la pequeña llamaba "vampiro", le había hecho un cardenal en el brazo.

El padre de Sara ha declarado este jueves como testigo en el juicio que se sigue en la Audiencia de Valladolid por el crimen, agresión sexual y maltrato cometidos contra la pequeña, hechos por los que están acusados la madre de la niña, Davinia M.G., y su pareja entonces, Roberto H.H.

El progenitor de la víctima ha explicado que el 14 de mayo de 2017 acabó su relación con la madre de Sara, quien le dijo que había conocido a otro hombre.

Ha narrado que el 23 de junio se fue a Pedrajas de San Esteban (Valladolid) con las dos niñas y dos tíos maternos de la pequeñas y vio un cardenal pequeño en una nalga de su hija.

Preguntó cómo se lo había hecho a su hermana, quien le contestó que había sido ella -la hermana- jugando al darle con la puerta del baño.

El testigo ha declarado que, en otro momento, vio un moratón en el brazo de su hija y preguntó a la menor qué la había pasado, ante lo que Sara le respondió que había sido "el vampiro" -nombre con el que solía llamar la pequeña al acusado, Roberto H.H.-.

La comparecencia del testigo ha aportado además en la vista oral que Davinia le había dicho que el acusado le tenía controlado su teléfono con algún programa que le había instalado.

Por este motivo, la procesada llamó desde su trabajo -era cabo en el Ejército- al padre de Sara, cuando él ya se encontraba en Rumanía, el 11 de julio, para decirle que se iba a presentar una denuncia por maltrato de la niña -no le dijo contra quien- tras llevarla al pediatra por inflamación de los labios y observar varios cardenales.

También le llamó desde el mismo lugar el 28 de julio para explicarle que la niña se había dado un golpe en la cara con una mesa en casa.

Mientras se encontraba en Rumanía, el padre de Sara recibió una tercera llamada desde España, en este caso de la Policía, el 3 de agosto, en la que le informaron de que su hija había fallecido, ha narrado el testigo, quien ha roto a llorar mientras ha recordado esos momentos.

La Fiscalía pide provisionalmente prisión permanente revisable para los dos acusados en el juicio, que continuará este viernes con la declaración de más testigos.

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