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Nacional

Cuatro de cada diez españoles votará en función de la situación en Cataluña

El 20% de los ciudadanos exige una política de mano dura con los independentistas catalanes.

Sánchez se reunió con Torra en el Palacio de Pedralbes
Sánchez se reúne con Torra en el Palacio de Pedralbes
Efe (Toni Albir) / Reuters (Albert Gea)

Cuatro de cada diez ciudadanos decidirá a qué partido vota en las próximas elecciones en función de la situación en Cataluña. No importará que las votaciones del 26 de mayo sean autonómicas, municipales o europeas, el criterio político para este segmento de la población será el escenario catalán. Un fenómeno ya se constató en las elecciones de Andalucía del 2 de diciembre aunque no llegó a tener estas dimensiones.

El último estudio del CIS recoge que el 42,9% de los consultados dice que la situación catalana influirá mucho y bastante en el sentido de su voto. El 51,1%, en cambio, señala que el pulso independentista y la respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez serán irrelevantes o tendrán escasa influencia en su decisión de apoyar en las urnas a un partido u otro.

Este fenómeno de votar en un ámbito territorial en función de la situación en otro ya se produjo en las elecciones andaluzas de hace dos meses. A falta de los análisis postelectorales que pongan cifra, hay un claro reconocimiento por parte de los líderes políticos y los expertos de que así sucedió. La ya expresidenta de la Junta de Andalucía reconoció que cometió un error al rehuir el tema catalán en la campaña mientras sus contrincantes lo hacían. "Cuando Juan Marín (Ciudadanos) hablaba de Cataluña, yo le decía que debería centrarse en Andalucía. Albert Rivera pedía el voto con los independentistas. Siempre he pensado que teníamos que centrarnos en Andalucía. Pero a la vista de los resultados tengo que reconocer que la que estaba equivocada era yo y Cataluña tenía mucho que ver en estas elecciones", se sinceraba la socialista Susana Díaz dos días después de los comicios.

Voto ciego

La papeleta se ha convertido en una herramienta para mostrar la conformidad o disconformidad con asuntos que no se dilucidan en las elecciones. Así lo demuestra también el estudio del CIS, que constata que el voto ciego es cada vez menor. Solo el 41% afirma que el 26 de mayo apoyará al mismo partido para las tres convocatorias, local, autonómica y europea. El 44% discriminará y respaldará a fuerzas distintas o se abstendrá en función del ámbito geográfico de la urna.

El barómetro señala que aunque la preocupación por la independencia de Cataluña ha disminuido, solo para el 6,8% es el principal problema de España, los ciudadanos quieren premiar o castigar a los partidos en función de sus respuestas políticas al desafío soberanista. Los más mediatizados por la situación catalana son los simpatizantes de Ciudadanos, seis de cada diez dicen que decidirán su voto de acuerdo a la evolución de los acontecimientos catalanes. Pero también la mitad de los seguidores del PP reconoce que el color de su voto dependerá de la marcha del proceso soberanista.

En el otro extremo están los votantes de PSOE y Unidos Podemos. Un tercio de los socialistas afirma que su papeleta dependerá del escenario catalán. Lo mismo piensa el 28% de los simpatizantes morados.

Este voto mediatizado no tiene por qué ir a las fuerzas más beligerantes con el independentismo porque son mayoría los ciudadanos que apuesta el "diálogo y la negociación" con la Generalitat de Quim Torra, el 35%, y los que piden una combinación de "diálogo con el cumplimiento de la ley", 37%. Una postura que es muy minoritaria entre los votantes del PP, el 8%, y Ciudadanos, el 14%.

La opción de "mano dura" con los separatistas tiene pocos adeptos, apenas dos de cada diez reclaman más contundencia en las respuestas al soberanismo. El 48% de los simpatizantes del PP y 29% de los de Ciudadanos piden más firmeza al Gobierno. Algo que solo demandan el 12 y el 5% de los votantes del PSOE y Podemos.

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