Despliega el menú
Nacional

Ribera confirma su política contra el carbón y asegura que es "antieconómico"

Defiende que aporta el 17% de la energía y representa el 58% de las emisiones.

La ministra, ayer durante su comparecencia en la comisión del Congreso de los Diputados.
Ribera confirma su política contra el carbón y asegura que es "antieconómico"
Efe/Zipi

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, arremetió ayer duramente contra el carbón, del que dependen más de 4.000 empleos directos e indirectos en Aragón, durante su comparecencia en la comisión de Transición Energética del Congreso de los Diputados. Aunque no puso fecha al ‘carpetazo’, sí aseguró que el carbón representa "un coste antieconómico para los titulares de las instalaciones y del país en su conjunto".

En su opinión, mantener abiertas las centrales más allá de 2030 "no tiene sentido en el modelo de generación actual", ya que, según las cifras que maneja el Ministerio, "el carbón aporta el 17% de la energía que consume el país y representa el 58% de las emisiones de gases de efecto invernadero del sistema eléctrico". Ribera aseguró que abandonar el carbón en la próxima década supondría un ahorro de cerca de 400.000 millones de euros.

La ministra aseguró que el carbón impacta negativamente "en el precio del mercado mayorista de electricidad". A su entender, países como Francia o Alemania son capaces de minorar el alza del precio de la luz por la mayor presencia de renovables en el mix energético, una postura que comparte y que juega en contra de los intereses de la Comunidad.

Aunque no concretó cuándo se produciría el temido ‘carpetazo’, sí opinó que en estos años se ha perdido un "precioso tiempo" que se tiene que recuperar. Confirmó, a este respecto, que sus políticas caminan "hacia un modelo energético diferente, más plural y positivo para el medio ambiente". Son palabras que no comparte el Gobierno de Aragón, que se ha desmarcado en varias ocasiones de las políticas del Ministerio. La última, ayer durante la comisión de Economía, en la que el director general de Energía y Minas, Alfonso Gómez, calificó el cierre que propone Ribera de "prematuro".

‘No’ a los parches

Ayer, la ministra insistió en que el sistema energético actual "adolece de debilidades a las que hay que dar respuesta de manera integrada y eficaz". "No podemos seguir proponiendo parches que sean incompatibles con los objetivos a medio y largo plazo", aseveró. A su juicio, se necesita "un sistema capaz de aprovechar el potencial renovable, maximizando la eficiencia e integrando a los múltiples actores que hoy ya existen", aseguró durante su comparecencia.

El modelo actual, subrayó Ribera, "no emite las señales adecuadas". "Corregirlo y acompañar a los vulnerables en la etapa de cambio es responsabilidad de todos, pero en particular, del Gobierno", admitió. Contrapuso, en este sentido, los "inmensos costes" de los combustibles fósiles con el potencial de las renovables.

Esta última fuente, subrayó, es "cara y está sujeta a una gran volatilidad". "Y lo será cada vez más", advirtió. La titular de Transición Ecológica abogó por "una reforma urgente y profunda del sistema energético". "No hacerlo impediría y encarecería la transición", manifestó.

Las comarcas responden: "Aún es imprescindible"

Las reacciones a las declaraciones de la ministra no se hicieron esperar. Francisco Montull, representante de minería de UGT Aragón, se preguntó cómo pretende Teresa Ribera cubrir ese 17% medio de consumo si el carbón desaparece "de un plumazo" del mix energético. "Hay picos en los que el carbón supone hasta el 23%", reflexionó. Asimismo, recordó que lo que defiende el sector minero turolense es que se mantenga el lignito como recurso autóctono que "garantice el suministro eléctrico" en momentos de alta demanda. "Esto se puede conseguir al mismo tiempo que se apuesta, claro que sí, por las renovables", manifestó ayer.

Su homólogo en Comisiones Obreras (CC.OO.), Antonio Montoyo, se refirió al porcentaje de contaminación. "¿Qué centrales suponen el grueso contaminante? ¿Las que queman carbón autóctono o las que queman carbón de importación?", se preguntó. Subrayó, a este respecto, que de los 20 millones de toneladas que se quemaron el año pasado, solo dos son de carbón procedente de las minas españolas. Además, recalcó que si finalmente se acometen las inversiones que necesitan las térmicas para seguir operando más allá de junio de 2020, los niveles de contaminación se reducirían.

En el caso de Andorra se necesitan unos 190 millones de euros que Endesa no está dispuesta a desembolsar si no se garantiza el futuro del carbón. Ambos representantes sindicales volvieron a lamentar las duras críticas de Ribera hacia el sector. Y más a solo unas horas de la reunión que se celebrará en el Ministerio con los sindicatos para abordar el nuevo Plan del Carbón que debe entrar en vigor en 2019.

El primer encuentro, que tuvo lugar la semana pasada, fue "decepcionante" para los sindicatos, que no esperan que el Ejecutivo cambie de actitud.

El voto de confianza, agotado

La alcaldesa de Andorra, Sofía Ciércoles, tampoco comparte las declaraciones de la ministra. "Le dimos un voto de confianza, pero estamos viendo que las políticas del PP fueron nefastas y las que se van a aplicar ahora no van a ser mucho más favorables", dijo. Recordó, en este sentido, que su ayuntamiento ya aprobó una moción manifestando su desacuerdo con las políticas del actual Ministerio de Transición Ecológica.

Ciércoles defiende que el carbón sigue siendo "rentable y competitivo", así como que su eliminación del mix energético "encarecería notablemente el precio de la luz". Asegura, por otra parte, que la ministra aún no ha puesto fecha a su visita a Andorra.

Etiquetas
Comentarios