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Nacional

El Rey preside por primera vez un Consejo de Ministros

Será previa a la que mantendrá el Ejecutivo y en la que se aprobará el anteproyecto de ley de Mutuas. 

Felipe VI, foto de archivo.
El Rey preside por primera vez un Consejo de Ministros
Reuters

El Rey presidirá este viernes por vez primera una reunión del Consejo de Ministros, que se celebrará en el Palacio de la Zarzuela con carácter deliberante y que será previa a la que ya con carácter decisorio mantendrá el Ejecutivo de Mariano Rajoy en la Moncloa y en la que se aprobará el anteproyecto de ley de Mutuas.

La Constitución, en su artículo 62, establece que entre las competencias que corresponden al Rey figura la de "ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las sesiones del Consejo de Ministros cuando lo estime oportuno, a petición del presidente del Gobierno".

El Rey Juan Carlos presidió el Consejo en cinco ocasiones entre 1975 y la aprobación de la Constitución en 1978; desde aquel momento encabezó otros doce a lo largo de su reinado, con los gabinetes de Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

La última tuvo lugar hace dos años, el 13 de julio de 2012, un encuentro en el que don Juan Carlos subrayó que "nadie puede quedar excluido de los efectos de la recuperación económica".

La reunión del Gabinete que presidirá mañana Felipe VI tendrá carácter deliberante porque las decisiones se adoptarán en una reunión posterior, ya sin la presencia de don Felipe, en el Palacio de la Moncloa, en un Consejo de Ministros decisorio.

En esta reunión el Gobierno prevé aprobar el anteproyecto de ley para la reforma del régimen jurídico de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, que permitirá un ahorro relacionado sobre todo con la mejora de la eficiencia en la gestión de las bajas laborales.

Según el último borrador del anteproyecto que se presentó a los sindicatos a principios de este mes, las mutuas ya no tendrán la potestad de dar el alta a un trabajador, como se preveía inicialmente, pero seguirán manteniendo una excesiva vigilancia sobre el sistema, a juicio de las centrales.

La propuesta del Gobierno establece que la mutua puede proponer el alta de un trabajador al médico de cabecera, y este deberá estimarla o rechazarla en un plazo de cinco días.

Si en esos días no hay contestación, la mutua podrá solicitar ese alta al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que tendrá a su vez un plazo de cuatro días y el compromiso de dar una respuesta.

De esta forma, el nuevo borrador no activa el punto más polémico de la ley que permitía a la mutua dar el alta al trabajador si el médico de cabecera no había respondido en el plazo de los cinco días marcados, lo que se entiende como "silencio administrativo positivo".

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