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Internacional

Tercer Milenio

Una propuesta contra los confinamientos y por la inmunidad grupal aviva el debate científico

Profesores de Stanford, Oxford y Harvard piden el fin de los encierros y 80 expertos responden que la protección de rebaño "es una falacia".

La Gran Vía de Madrid, completamente vacía en una imagen del 1 de abril, durante el confinamiento.
La Gran Vía de Madrid, completamente vacía en una imagen del 1 de abril, durante el confinamiento.
Javier Soriano/AFP

Acabar con los confinamientos e impulsar la inmunidad de rebaño, dejando circular el virus entre los jóvenes y protegiendo únicamente a las personas vulnerables es la propuesta a contracorriente lanzada por tres epidemiólogos de prestigio mundial que ha agitado en los últimos días las aguas de la ciencia, con adhesiones y descalificaciones a través de las revistas científicas.

'La Declaración de Great Barrington', que así se llama el controvertido documento, ha acaparado gran atención por su enfoque novedoso y porque sus autores se encuentran en la élite de la investigación global: Martin Kulldorff es profesor de Medicina en la Universidad de Harvard, epidemiólogo y especialista en bioestadística; Sunetra Gupta es profesora de la Universidad de Oxford y experta en inmunología y vacunas; y Jay Battacharya es profesor de Medicina en Stanford, médico, economista de la salud y experto en políticas de salud pública.

Kulldorff, Gupta y Bhattacharya abogan, primero, por acabar con los encierros masivos de la población. "Las actuales políticas de confinamiento están produciendo efectos devastadores en la salud pública a corto y largo plazo. Estos efectos incluyen tasas de vacunación más bajas, empeoramiento en los resultados de enfermedades ardiovasculares, menores detecciones de cáncer y deterioro de la salud mental (...) siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad aquellos sobre los que recaerá el peso más grande de estas medidas. Dejar a los niños sin escuela es una grave injusticia", exponen estos científicos.

Su planteamiento se basa, afirman, en que "el conocimiento del virus está creciendo". Así, explican, "sabemos que la vulnerabilidad a la muerte por covid-19 es más de mil veces mayor en los ancianos y débiles que en los jóvenes. En efecto, para los niños, la covid-19 es menos perjudicial que muchos otros peligros, incluyendo la influenza (gripe)".

Frente a la relativa seguridad sanitaria de los menores, reclaman "proteger mejor a aquellos que se encuentran en riesgo", un concepto que denominan 'protección focalizada' y que centran en las personas mayores. "Los asilos deberían emplear personal con inmunidad adquirida y realizar con frecuencia test PCR. Las personas jubiladas que viven en casa deberían contar con provisiones esenciales enviadas a su casa y reunirse con sus familiares sólo en exteriores", indican.

Y tras pedir esta 'protección focalizada' sostienen su segunda propuesta, más polémica todavía: los gobiernos deben favorecer la inmunidad de rebaño, esto es, permitir la infección de amplios grupos de población para de esta manera desarrollar una protección comunitaria. ¿Cómo se logra esa inmunidad de rebaño? Haciendo que "aquellos que no son vulnerables reanuden inmediatamente su vida normal", insisten.

Al contrario del camino tomado por la mayoría de los países, Kulldorff, Gupta y Bhattacharya abogan por: abrir "escuelas y universidades para la enseñanza presencial"; "reanudar los deportes"; "los adultos jóvenes de bajo riesgo deberían trabajar con normalidad, en lugar de hacerlo desde casa"; "los restaurantes y otros negocios deberían abrir"; "las artes, la música, los deportes y otras actividades culturales deberían reanudarse". Y de esta manera, concluyen, "la sociedad en conjunto disfruta de la protección otorgada a los vulnerables por aquellos que han desarrollado inmunidad de rebaño".

Según los autores, a 'La declaración de Barrington' se han sumado ya medio millón de personas, entre los que se encuentran 10.000 médicos, epidemiólogos y expertos en salud pública. Pero a la vez, el texto ha generado una fuerte reacción contraria que se ha concretado en una carta abierta publicada en 'The Lancet'.

En esta revista científica, ochenta investigadores sentencian que "cualquier estrategia contra la pandemia que se apoye en la inmunidad de las infecciones naturales por coronavirus es un error" y califican la inmunidad de rebaño como "una gran falacia que no se soporta en datos científicos". "Una transmisión incontrolada en la gente joven puede significar enfermedades y fallecimientos para conjuntos amplios de la población", esgrimen para desmontar la idea de 'protección focalizada' expuesta en 'La Declaración de Great Barrington', ya que estiman que "la proporción de personas vulnerables alcanza el 30% de la población en algunas regiones". Los autores de 'The Lancet', al contrario, recuerdan que la covid-19 ya ha dejado más de un millón de muertos en todo el mundo y defienden la necesidad de restricciones a corto plazo para "reducir la transmisión".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) entró el lunes en el debate y se puso del lado de los investigadores de 'The Lancet'. "Nunca en la historia de la salud pública se ha usado la inmunidad colectiva como estrategia para responder a una epidemia, y mucho menos a una pandemia. Es científicamente y éticamente problemático", declaró el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. "Dejar vía libre a un virus peligroso, del que no comprendemos todo, es simplemente contrario a la ética. No es una opción", agregó. Pero en el seno de la OMS han surgido voces discrepantes. El médico británico David Nabarro, uno de los responsables de la organización en la lucha contra la covid-19, pidió a los gobiernos que "dejen de utilizar el confinamiento como el principal método de control" de la pandemia.

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