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Internacional

Maduro y la UE fulminan su entendimiento

Bruselas convoca a la embajadora venezolana y estudia su expulsión, tras echar el mandatario a la representante de la Unión por sanciones al régimen.

Nicolás Maduro
Nicolás Maduro
Reuters

Las sanciones anunciadas el lunes por la Unión Europea (UE) contra once altos cargos del régimen bolivariano han prendido la mecha en las ya de por sí tensas relaciones del Gobierno de Venezuela y Bruselas. A la arremetida del presidente, Nicolás Maduro, que al grito de "¡colonialistas!" ha dado 72 horas a la embajadora del bloque comunitario en Caracas para que abandone el país, le siguió este martes una rápida y contundente respuesta de los Veintisiete. En primer lugar, convocando a la representante diplomática venezolana en Bélgica, y en segundo, con la advertencia de que pondrán en marcha medidas de "reciprocidad".

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, condenó enérgicamente la decisión de Maduro de echar de Venezuela a la embajadora de la UE en Caracas, Isabel Brilhante Pedrosa, y al tiempo advirtió que se trabajará en la adopción de acciones de igual envergadura. Como primer paso, la portavoz de la diplomacia comunitaria, Virginie Battu-Henriksson, informó que ya habían llamado a consultas a Claudia Salerno, la representante venezolana en Bruselas, y recordó que existe "un marco legal" para expulsarla.

Battu-Henriksson, en concreto, aludió a la Convención de Viena, cuyo artículo 9 ofrece la posibilidad de declarar "persona non grata" al responsable u otro miembro del personal diplomático de una misión. Eso sí, la decisión deberá ser aprobada de forma unánime por los Veintisiete, como ya ocurrió el pasado diciembre con el embajador de Benín. Asimismo, mostró su reprobación por la actitud de Maduro, que "contribuye a aislar aún más" a su régimen.

Fue el mandatario venezolano quien, en un acto en el Palacio de Miraflores la noche del lunes, ordenó la salida de Pedrosa, horas después de saber que Bruselas había ordenado medidas coercitivas contra el presidente electo de la Asamblea Nacional, Luis Eduardo Parra -al que la UE no reconoce-, y otra decena de altos funcionarios, incluidos fiscales y vicepresidentes de la Cámara legislativa.

"¿Quiénes son ellos para tratar de imponerse con la amenaza? ¿Quiénes son? ¡Ya basta! Por eso he decidido darle 72 horas a la embajadora de la Unión Europea para que abandone nuestro país y exigir respeto. ¡Ya basta del colonialismo europeo contra Venezuela!", espetó Maduro. De igual modo, amenazó con sanciones al embajador de España en Caracas, Jesús Silva, por su "complicidad" en los actos "criminales" que habrían sido promovidos por el opositor Leopoldo López en el supuesto intento golpista de principios de mayo.

Violaciones de derechos

A los once altos cargos del régimen -que elevan a 36 los dirigentes venezolanos sancionados por la UE- Bruselas les acusa de actuar contra el funcionamiento democrático de la Asamblea Nacional, al retirar la inmunidad parlamentaria a varios de sus miembros. Entre ellos está su presidente, el opositor Juan Guaidó, al que la mayoría de los Veintisiete consideran el jefe de Estado interino y "legítimo" del país. Otras acciones que se les atribuyen a esos cargos del régimen son juicios políticos, crear obstáculos a una solución pacífica para el país, así como violaciones de los derechos humanos y restricciones a las libertades fundamentales. Por ello, se les prohibirá viajar a países del bloque comunitario y se congelarán sus activos.

Al hilo de lo ocurrido, Guaidó condenó la "vergonzosa actuación del dictador Nicolás Maduro", quien "continúa su escalada en el totalitarismo". Paralelamente, expresó su solidaridad y agradecimiento a Pedrosa por sus "esfuerzos en favor de una transición".

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