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Internacional

El Rey de los belgas pide perdón al Congo por su pasado colonial

El monarca expresa al presidente de Congo sus "remordimientos" por las atrocidades coloniales de su antepasado Leopoldo II.

Felipe, nuevo rey de Bélgica
Foto de archivo de Felipe, rey de Bélgica
EFE

El seísmo global provocado por el movimiento ya global 'Black lives matter' enfrenta a Bélgica desde hace varias semanas con la vergüenza de su pasado colonial. Manifestaciones multitudinarias, monumentos arrasados y ahora su monarca, Felipe, pidiendo perdón. Ha tardado décadas en hacerlo, pero la contrición ha llegado.

En una carta dirigida al presidente de la República Democrática del Congo, Félix Antoine Tshisekedi Tshilombos, el que es rey de los belgas desde 2013 expresa "profundo arrepentimiento" por las heridas que su país, y especialmente uno de sus predecesores en el trono, (Leopoldo II) causó al antiguo Congo Belga, un territorio que saqueó, y en el que provocó hasta diez millones de muertos nativos durante largos años de cruenta esclavitud.

El 'mea culpa' (avalado por el Gobierno federal) lo entonaba Felipe este martes, coincidiendo con el 60 aniversario de la independencia del país centroafricano. Un giro inédito en la historia de esta Bélgica compleja, que se enfrenta una y otra vez a los fantasmas de su pasado. Quiere reparar el dolor y viene haciendo intentos para resarcirlo desde hace años. En 2018, por ejemplo, Bruselas entregó una de sus plazas a uno de los artífices de la independencia congoleña, Patrice Lumumba, en cuyo asesinato en 1961 Bélgica ha reconocido la "responsabilidad moral" de algunos sus dirigentes y compatriotas de la época.

'Zoo humano'

También ha sometido a una profunda transformación el Museo Africano, que en el pasado llegó a ser una especie de 'zoo humano', con oriundos de la colonia exhibidos ante la población local como animales exóticos a los que se había 'reconducido' hacia la civilización.

El anterior primer ministro y hoy presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pedía perdón en abril de 2019 por el secuestro de miles de niños mestizos congoleños, pero también de Burundi y Ruanda, durante los años 40 y 50 del siglo pasado. Hasta 20.000 hijos de colonizadores belgas y mujeres negras fueron secuestrados para acabar en orfanatos, o con familias adoptivas en la metrópoli.

Vergüenza y arrepentimiento. "Nuestra historia está hecha de logros comunes, pero también ha experimentado episodios dolorosos" de "violencia y crueldad", asume el monarca en la misiva que hacía pública el martes la Casa Real. Aunque no hacía mención expresa a su antepasado, Leopoldo II (rey desde 1865 a 1909), sí reconocía el "sufrimiento y la humillación" causados a los congoleños bajo su reinado. Él fue el propietario único del Congo Belga y se enriqueció a su costa con la explotación de bienes preciados como el caucho y el marfil. Durante los más de dos décadas en que fue su 'colonia privada', se cometieron las mayores atrocidades con su población.

"Quisiera expresar mi más profundo arrepentimiento por estas heridas del pasado, cuyo dolor revive hoy por la discriminación que todavía está demasiado presente en nuestras sociedades. Seguiré luchando contra todas las formas de racismo", añade el hoy rey Felipe en el cuarto párrafo de una carta de seis de extensión, en la que apela a "hablar de nuestra larga historia común con toda verdad y serenidad" para "fortalecer aún más nuestros lazos y desarrollar una amistad aún más fructífera". El monarca apoya, asimismo, "la reflexión iniciada por nuestro Parlamento para que nuestra memoria se pacifique definitivamente".

El pasado 17 de junio, todos los partidos belgas, a excepción de la extrema derecha flamenca Vlaams Belang, dieron luz verde a una comisión especial de "verdad y reconciliación" sobre la memoria colonial. Dicho grupo contará con expertos europeos y africanos, a fin de entrar de lleno en todos los abusos cometidos durante la ocupación del Congo, Ruanda y Burundi. El presidente de la Cámara, Patrick Dewael, aseguraba al respecto que había llegado "la hora de que Bélgica haga las paces con su pasado".

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