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Internacional

Los olivos turolenses que quieren salvar la España vacía llegan a Londres

La iniciativa 'Apadrina un olivo' llega a la capital británica en busca de clientes para los negocios rurales.

Campo de olivos.
Campo de olivos en la localidad de Oliete.
Laura Uranga

El éxodo rural y la despoblación son la cruda realidad de muchos municipios de España que se están quedando desiertos, una realidad que productores aragoneses intentan revertir con proyectos como 'Apadrina un olivo', que presentó este lunes en Londres.

“Con iniciativas altruistas como esta, podemos volver a regenerar España”, aseguró Pilar Brennan, presidenta de la Asociación Amigos de Teruel y embajadora entusiasta de 'Apadrina un olivo'.

Impulsado por cinco jóvenes españoles en 2014, este proyecto de emprendimiento social, medioambiental y de desarrollo rural consiste en apadrinar un olivo con una aportación anual de 50 euros y tiene como objetivo recuperar más de 100.000 olivos centenarios abandonados en la localidad de Oliete (Teruel).

La iniciativa, ya conocida en España, ahora busca unir sinergias en el Reino Unido.

La Asociación para la recuperación de Olivos presentó asimismo su propio aceite de oliva extra virgen, Mi Olivo, en el prestigioso restaurante londinense Hispania London, donde también se dio visibilidad al famoso tomate rosa de Barbastro.

“Esperamos que el maridaje entre estos dos productos sirva para traer nuevos productos de la tierra aragonesa y de España. Lo que pretendemos es acercar nuestra gastronomía a todo potencial consumidor que viva en Reino Unido”, explicó Ángel Pintado, uno de los organizadores del evento en Londres.

Las madrinas y padrinos londinenses del proyecto degustaron en directo las cualidades del tomate rosa de Barbastro junto con el aceite de oliva extra virgen de Mi Olivo, una “conjugación tradicional", afirmó el cocinero oscense Mateo Sierra", "que nunca deja de estar de moda”.

“Al final lo que buscamos es que el cocinero trabaje con un producto que esté a la altura de lo que los clientes solicitan y, en este caso, ambos productos son de la máxima calidad”, añadió el chef, finalista del programa televisivo español 'Masterchef' y responsable de elaborar la degustación.

Tanto Mi Olivo como el tomate rosa de Barbastro son fruto de la práctica de la agricultura orgánica y se presentan como alternativas para dar esperanzas al medio rural en lucha contra la despoblación, apuntó Pintado. “Su futuro depende de la gastronomía, la alimentación y el turismo”, agregó.

“Con iniciativas como esta intentamos crear ese aliciente de que hay trabajo en el campo y que es un trabajo que al final merece la pena”, añadió el joven cocinero oscense, quien, consciente del gran problema que supone el éxodo rural, considera que iniciativas sociales como estas son “muy necesarias”.

En la actualidad, 'Apadrina un olivo' cuenta con más de 4.000 madrinas y padrinos y genera puestos de trabajo en Teruel, muchos de ellos destinados a personas en exclusión sociolaboral y con discapacidad.

“Gracias a la creación de estos puestos de empleo, la escuela de Oliete, que antes no tenía alumnos, ahora ya tiene diez. Este proyecto es sensacional porque abarca muchos aspectos, además de crear empleo, vuelve a llenar las escuelas”, indicó Pilar Brennan.

Afincada en Inglaterra desde hace cincuenta años, Brennan lleva muy a gala las raíces de su tierra natal, Teruel. Esta provincia española es la ejemplificación del éxodo masivo en las zonas rurales: durante el transcurso de un siglo, la provincia ha perdido la mitad de su población.

Según la turolense, cuando hablamos de despoblación rural hay que hacerlo con una “mirada amplia”.

“Esto solo es un ejemplo de todas las cosas que podríamos hacer. Ojalá el resto de España pudiera tener ideas de este tipo para repoblar la población rural. Donde mejor se vive, a veces, es en los pueblos”, concluyó.

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