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Gastronomía

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Restaurantes 

Distrito 37, raciones generosas y mucho donde elegir

Este restaurante apuesta por una carta amplia y variada para cubrir todos los momentos gastronómicos del día.

Distrito 37 Con Mucho Gusto
Juan Sarto, propietario de Distrito 37, con dos de los platos de la carta.
Toni Galán

En el entorno de la plaza de Salamero de Zaragoza hay bastantes restaurantes y locales de tapas donde satisfacer inquietudes de todo tipo. Sin embargo, escasean los establecimientos todoterreno dirigidos a cubrir con buena nota los diferentes momentos gastronómicos del día. Distrito 37, en la calle Azoque, abrió hace unos meses con el objetivo de alcanzar ese propósito y en muy poco tiempo lo está consiguiendo. Un detalle importante es el ambiente, cálido y acogedor. El diseñador Pedro Abuelo ha transformado el local en una mina. Bueno, esa más bien ha sido la inspiración, así que el color negro tiene mucho protagonismo. Sin embargo, en contra de lo que pudiera parecer, el establecimiento es luminoso y nada oscuro gracias a una combinación de luces muy conseguida.

En fin, que es de esos sitios donde apetece estar. Además, desde muy pronto y hasta tarde, porque el planteamiento gastronómico va desde el desayuno a la copa de la noche. Tortillas y minis variados, pan de masa madre y la barra bien surtida de tapas desde primera hora completan la propuesta salada, a la que hay que unir la oferta de repostería.

Los almuerzos y las tapas, que continúan en el vermú, hacen de transición hacia el menú de mediodía (12,50 euros) de cocina casera y raciones generosas. Por cierto, este último detalle prácticamente se puede aplicar a todos los argumentos de la carta.

En ella, llama la atención el surtido de croquetas, sobre todo por la presencia de dos de ellas: de risotto de shitake al parmesano y de pollo en caramelo. Entre las ensaladas, merece la pena probar las de tomate rosa y burrata de búfala, y la de lomos de bonito con pimientos de piquillo de Lodosa.

Las hamburguesas de vaca vieja, de 200 gramos, se acompañan con pan de masa madre con aceite de oliva. Una de las más curiosas es la pizzaburguer, cuyos ingredientes -huevo, queso, bacón y cebolla caramelizada- se envuelven en masa de pizza casera y así se presentan delante del comensal.

La masa fina y crujiente de las pizzas también está muy conseguida. Predominan las saladas, pero las hay dulces como la de chocolate blanco con Oreo. Y para los celíacos hay dos opciones sin gluten. Los postres son caseros y uno de los mejores hallazgos en este local es la tarta de queso.

Carta en evolución 

La carta es amplia y aunque el establecimiento no lleva mucho tiempo abierto, sigue evolucionando. Lo próximo en llegar van a ser tataki de atún, hamburguesa con foie, distintas versiones de huevos rotos y productos como paleta ibérica de cebo y cecina de León. Finalmente, en este proyecto también encaja la primera copa de la noche en un ambiente relajado que se consigue gracias a una iluminación más tenue.

En cualquier caso, en breve habrá más novedades para terminar de cubrir todo el día. A la hora de la merienda se van a ofrecer mini pizzas de diferentes gustos (incluso dulces), además de una ración a elegir entre patatas, mini croquetas de jamón y bebida, por 7,50 euros. Y en el desayuno y a media tarde se podrá degustar chocolate con churros.

Distrito 37

  • Calle de Azoque, 37. Zaragoza.
  • Teléfono: 976 026 671.
  • Horario: de lunes a viernes, 8.00 a cierre. Sábado, de 12.00 a cierre. Descanso: domingo, cerrado.
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