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Gastronomía

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Siete claves para iniciarse en la repostería y no morir en el intento

La precisión en las medidas de los ingredientes necesarios para cada elaboración es la principal regla a seguir.

La clave para conseguir la mezcla perfecta está en ser preciso con las cantidades y amasar constantemente.
La clave para conseguir la mezcla perfecta está en ser preciso con las cantidades y amasar constantemente.
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El mundo de la repostería requiere de mucha ciencia: la clave está en respetar, con gran precisión, las medidas de los ingredientes necesarios para elaborar las suculentas recetas. Desde las propuestas tradicionales hasta las últimas tendencias en repostería que circulan por las redes, como las tartas de unicornios regordetes o los 'cupcakes', todas requieren de la proporción exacta para lograr el éxito. Sin duda, la personalización es la clave para dar una vuelta de tuerca a la repostería de toda la vida pero, para lograr verdaderas obras de arte en la cocina, primero hay que empezar por la base. EstAs son las claves para iniciarse en este ámbito y no morir en el intento.

Di adiós a la mantequilla fría

Es la base de la mayoría de postres: desde los de chocolate para los más lamineros hasta el tradicional roscón de Reyes, pero también reina entre las propuestas saladas como en el pan de hamburguesa. La mantequilla debe estar fuera del frigorífico si se va a trabajar con ella porque la temperatura ambiente hace que la masa sea más suave y uniforme.

Sí a la báscula... de cocina

Si todavía no ha quedado claro, la precisión de las medidas es la base de la repostería. Para ello, la mejor aliada es una báscula de cocina que permite eliminar el peso del recipiente que contiene los ingredientes y, así, ofrecer una cantidad exacta.

La temperatura del horno

Aunque hay tartas que no necesitan horno, como esta de queso, este electrodoméstico, que siempre hay que limpiar para que parezca como nuevo, tiene gran protagonismo en la repostería. La clave está en precalentarlo. De esta forma, se evitan cortezas pastosas y elaboraciones poco hechas.

Los toques mágicos

Para conseguir una textura perfecta, hay que dejar caer el molde sobre la encimera unas cuantas veces después de haberlo llenado de masa. Así, las burbujas de aire se liberan.

Los trucos tradicionales siempre funcionan

Una de las catástrofes culinarias más habituales en repostería es que la masa se pegue a la bandeja o al molde. Para evitarlo, hay que untar todo el recipiente con mantequilla y, después, poner una capa de harina. El papel de horno también ayudará a evitar este desastre.

El secreto está en la masa

A la hora de hacer merengue, conseguir la mezcla perfecta requiere de incorporar las claras de huevo de forma suave y con movimientos sencillos hasta llegar al punto de nieve. Otra de las elaboraciones recurrentes es la crema pastelera y para conseguir una perfecta, hay que verter despacio la  leche caliente en las yemas sin dejar de batir. Después, el restante hay que removerlo constantemente con rapidez.

¿Está ya cocido?

Es difícil averiguar, a simple vista, cuándo está listo el postre. La solución pasa por abrir o pinchar la elaboración. Si sale con restos de masa, es que todavía le falta cocción.

Con estos trucos, ya puedes ponerte manos a la obra y preparar unos suculentos 'cupcakes', sorprender con la repostería internacional o innovar con flores de repostería.

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