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Raúl Igual

''Entender de vinos es solo la parte más sencilla de mi trabajo''

El turolense Raúl Igual, uno de los propietarios del restaurante Yain de Teruel, se ha convertido en el mejor sumiller de España, tras ganar en la XII edición del Congreso Internacional de Gastronomía San Sebastián Gastronomika.

Raúl Igual, en la bodega del restaurante Yain, de Teruel.
¿Entender de vinos es solo la parte más sencilla de mi trabajo¿
ANTONIO GARCÍA

Tras participar en su primer concurso nacional de la especialidad, ¿cómo califica la experiencia? ¿Fue una competición sencilla?

No, para nada. El certamen fue muy largo y tenía muchas pruebas a lo largo de todo el día. Primero, todos los aspirantes nos tuvimos que enfrentar a un examen teórico con preguntas sobre gastronomía en general, no solo de vinos y bebidas; después desarrollamos por escrito una cata de tres bebidas y, por último, la prueba de idiomas. Y esto solo fue la semifinal.

¿Cuánta gente participó en la semifinal?

Para estas pruebas estuvimos como unas treinta personas.

Y de todos esos concursantes, ¿cuántos llegaron a la final?

Pues después de todas las eliminatorias, solo llegamos tres.

Menuda criba. Sin embargo, lo más difícil no había llegado todavía.

No, en la final las pruebas son con público y, además, calculan los tiempos. Cata de vinos, identificación de bebidas alcohólicas, identificar los errores de una carta de vinos, que pueden ser desde ortográficos, hasta añadas incorrectas... Son complicadas. También hay una prueba de maridajes y, la última, es la decantación. Esta es en la que más fallé. Si yo hubiera estado en el jurado le hubiera puesto un cero a alguien que realizase la decantación como yo la hice.

Es decir, que no se esperaba la victoria.

No, en absoluto.

Por lo que parece por las pruebas a las que les someten, ser sumiller es un trabajo bastante complejo.

La gente se piensa que el sumiller sabe de vinos y punto. Pero esa es solo la parte más sencilla y bonita de mi trabajo. Un buen sumiller debe conocer todas las bebidas a la perfección, desde aguas hasta vinos, pasando por el resto de bebidas alcohólicas. También debe conocer todos los platos y guisos para poderlos combinar según sus propiedades.

¿Cuánto tiempo le puede costar a una profesional llegar a ser un buen sumiller?

Toda la vida. Yo llevo diez años en esto y en San Sebastián me di cuenta de que no tenía ni idea de nada.

Hombre, de algo de su oficio sí que sabrá, no se llega a ser el mejor sumiller de España sin saber nada.

Sí, pero nunca es suficiente, siempre queda mucho más por aprender.

Tras la victoria a nivel nacional, ¿se plantea asumir un reto internacional?

Bueno, me queda superar una prueba más para poder competir en el mundial. Como se celebra en 2013, los ganadores a nivel nacional de 2011, 2012 y 2013 tendremos que competir entre nosotros para ver quién representa a España en el Mundial.

Tendrá que seguir preparándose entonces.

Claro y además con muchas ganas porque me han dicho que el Mundial igual se celebra en Tokio y un viaje pagado a Japón motiva mucho. Así que ya estoy estudiando, para no perder forma.

¿Cuál es la clave para llegar a ser un sumiller de nivel?

La humildad. Es un consejo que me dieron cuando yo empezaba y tiene mucho sentido. Cuando empiezas, aprendes cuatro cosas y piensas que lo sabes todo, pero es un mundo tan amplio…

Ahora sus amigos no se atreverán a invitarle a cenar en casa por miedo a las críticas.

¡Qué va! Si es muy divertido hacer cenas improvisadas. Es la mejor forma de conseguir nuevas combinaciones, probar y jugar con la comida y la bebida. Además, lo más bonito del mundo del vino es poderlo compartir con los demás, con los amigos, con la pareja, con la familia...

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