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El pedrisco castiga cosechas de cereal y fruta en varios puntos de Aragón

Las tormentas causan daños en Ricla, Calatorao, Monreal del Campo, Muniesa y la zona más oriental de Huesca.

Campo de cereal dañado en Teruel.
Campo de cereal dañado en Teruel.
Heraldo

Aún es pronto para hacer balance, pero en algunas zonas los daños han sido considerables. Las tormentas registradas a última hora de la tarde del domingo castigaron las cosechas de cereal y fruta en varios puntos localizados en las tres provincias aragonesas, en particular en la zona de Monreal del Campo y Muniesa, en Teruel; en explotaciones de fruta ubicadas entre Ricla y Calatorao, en Zaragoza, y en la zona más oriental de Huesca. «No ha habido perjuicios en grandes extensiones, pero sí pérdidas elevadas en zonas específicas», apuntó ayer José Manuel Roche, secretario general de UPA Aragón, quien lamentó las pérdidas de fruta de hasta el 70% y el 80% en la comarca de Valdejalón, sin llegar a La Almunia, o del 50% entre Muniesa y Argente, en Teruel.

En Monreal del Campo, alrededor de 2.500 hectáreas de cereal, lo que supone una cuarta parte del término municipal, resultaron dañadas. Hay campos en los que se ha perdido la mitad de la producción, si bien en otros los destrozos se limitan al 30% de la plantación, según explicó el técnico de la UAGA José Antonio Latorre, quien destacó que el cultivo más afectado fue el de cebada al estar los tallos de las plantas en una fase temprana, mientras que el trigo, ya granado y a punto de ser segado, habría resistido mejor el embate de la tormenta, que descargó granizo del tamaño de una canica.

La comarca de las Cuencas Mineras fue otra de las zonas de Teruel castigada por el pedrisco. Si bien los agricultores y los sindicatos no se atrevían a concretar la superficie dañada, todos ellos hablaban de «bastantes hectáreas» y calificaban la situación de «preocupante». En Muniesa hubo campos de trigo arrasados por completo, mientras en otros municipios próximos, como Ariño, Alloza, Alcorisa o Andorra, los efectos dañinos de la granizada se extendieron también a olivares y cultivos de almendros, donde la piedra destrozó la flor –en el caso de los olivos– y tiró al suelo almendras aún en proceso de formación, lo que mermará la cosecha. El granizo barrió también la zona del Campo de Visiedo, provocando daños en los campos de trigo de Argente y Bueña, principalmente.

En Valdejalón, los principales daños se centraban en el corredor entre Ricla y Calatorao, en dirección hacia Muel. Fuentes de UAGAprecisaron que solo en Ricla serían unas 800 hectáreas. En el caso de Calatorao, las afecciones llegaron hasta la fábrica de Zufrisa, tanto en frutal como en viña. «Todavía es pronto, porque todo depende de a qué variedades ha podido afectar. Si son tardías y solo han sido golpe o alguna herida leve, tienen mucha capacidad de recuperación», explicó un productor de la zona.

En Huesca, el granizo destrozó huertos y pastos en Plan. El alcalde de esta localidad, José Serveto, explicó que durante la tarde del domingo llegaron a registrarse hasta tres episodios de pedrisco. El segundo de ellos fue el que más daño provocó, ya que el tamaño de la piedra fue considerable y se alargó durante 20 minutos. ·Los vecinos habían plantado hace unos 15 días y las tormentas han arrasado con todo», indicó. Los campos donde pace el ganado también se vieron afectados.

En Monesma, en la comarca de Ribagorza, la tromba de granizo y agua también tuvo sus efectos en los campos de cereal, sobre todo en los de cebada, que están más cerca de la cosecha. La piedra también cayó sobre los cultivos de trigo, que se han plantado más tarde y todavía no ha terminado su proceso de maduración. «Aquí los daños se verán en el momento de cosechar», dijo Higinio Ciuta, agricultor. La tormenta dejó un palmo de granizo sobre la carretera. 

(Con información de María Ángeles Moreno, Jorge Zorraquín e Isabel García Macías).

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