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Economía
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La falta de suministro de un chip electrónico baja el ritmo de producción en BSH La Cartuja

Desde el lunes y hasta después de Semana Santa, la línea de la tarde dejará de fabricar y no se renovará a casi 70 eventuales.

Imagen de 2017 de la fábrica de lavadoras de BSH en La Cartuja de Zaragoza
Imagen de 2017 de la fábrica de lavadoras de BSH en La Cartuja de Zaragoza
A. N.

La falta de suministro de componentes electrónicos que está afectando de lleno a la industria de la automoción ha llegado también a la de los electrodomésticos. La planta de BSH La Cartuja ya redujo este viernes el ritmo de producción de lavadoras por este motivo y aunque mantendrá las dos líneas de producción de la mañana quitará temporalmente la de las tardes, desde el lunes hasta pasada la Semana Santa. Según informaron fuentes de la representación de los trabajadores, "no es un problema de producción, porque los pedidos están, sino de que falta una pieza de la electrónica de la lavadora que el proveedor no puede servir al volumen que lo hacía hasta ahora y que ha motivado que se tenga que bajar el ritmo de producción".

Desde la compañía confirmaron que el ritmo se redujo desde este viernes, pero que "era algo que estaba previsto hacer ya y que ha tenido que adelantarse por el fallo de suministro de los microcontroladores, unos ‘microchips’ insertados en la electrónica de lavadoras".

Según pudo saber HERALDO, el fallo de suministro que persistirá durante estas semanas de menor producción hará que en lugar de fabricar a diario entre 2.700 y 2.800, se hagan unas 850 menos al día. Si bien, a posteriori, una vez que se solucione este problema de aprovisionamiento de dicho componente electrónico, previsiblemente se retome esa producción. No obstante, de momento, ese menor volumen implicará la no renovación de los contratos de cerca de 70 trabajadores eventuales a los que ya se comunicó este pasado miércoles que desde el lunes no acudan a trabajar, dado que para la producción señalada es suficiente con la plantilla fija de La Cartuja de unos 350 empleados entre directos e indirectos.

Fue este pasado jueves cuando la dirección de BSH comunicó al comité de empresa este problema de la falta del componente electrónico. Lo de bajar el ritmo de fabricación ha sido una sorpresa para la representación sindical. Debido a la pandemia se está produciendo el ‘efecto hogar’ de mayor compra de electrodomésticos porque en general las personas pasan más tiempo en sus domicilios y no se contaba con tener que reducir volúmenes. Sin embargo pese a este imprevisto, confían en que se pueda mantener la producción prevista de unas 520.000 lavadoras este 2021.

Fuentes del sector de la línea blanca explicaron que "al parecer este problema de suministro en componentes electrónicos se debe a que se ha incrementado mucho el consumo de móviles, ordenadores y todo tipo de soportes digitales, lo que ha creado un problema de desabastecimiento a otros sectores industriales como el de la automoción o ahora los electrodomésticos".

La electrónica requiere de algunas materias primas como el sílice y habría dificultades para incrementar su producción, la mayor parte en manos China y la India, principales países suministradores.

Desde el comité de empresa de BSH apuntaron que "no sería descartable que estos fallos de suministro volvieran a repetirse este año", pero indicaron que "hay suficiente flexibilidad en el calendario para que no se tenga que bajar de las dos líneas".

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