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Economía

Bankia desaparecerá en verano para integrarse en CaixaBank

El banco, cuyo beneficio de 230 millones cae un 58% por la pandemia, cierra una década de vida al presentar sus últimos resultados en solitario.

FILE PHOTO: Logos of Caixabank and Bankia are seen in bank offices near Barcelona
Los logos de Bankia y CaixaBank, reflejados unos cristales en Barcelona.
ALBERT GEA

La fusión de Bankia en CaixaBank sigue el camino esperado por ambas entidades y será previsiblemente una vez superado el ecuador del año cuando el ahora banco nacionalizado desaparezca definitivamente como marca comercial. Así lo anticipó este jueves el presidente del grupo, José Ignacio Goirigolzarri, en una rueda de prensa que sonó a despedida de la sociedad, que no volverá a presentar resultados de forma independiente. Aunque para el ejecutivo vasco será un hasta luego, ya que ejercerá como presidente, según el acuerdo entre ambas partes.

Bankia dejará de existir previsiblemente este verano, tras finalizar el proceso de cambio de imagen de las distintas oficinas que, como ya se sabía, llevarán el nombre de CaixaBank. "El cambio de marca se empezará poco después del cierre mercantil de la operación", aclaró Goirigolzarri. Está previsto que esa operación registral se haga efectiva a finales de marzo, mientras que el proceso de cambio de marca podría llevar tres o cuatro meses. Después, con la marca unificada, la integración tecnológica de ambas entidades se prolongará hasta el cuarto trimestre del año.

Ese calendario previsto "está cumpliendo los plazos", indicó Goirigolzarri. Eso sí, siempre que las autoridades no retrasen las correspondientes autorizaciones. De hecho, la fusión debe recibir el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El ejecutivo no cree que el organismo de Competencia ponga obstáculos, aunque ha reconocido que tras la operación de integración la nueva Caixabank tendrá un 25% de cuota de mercado. A juicio de Goirigolzarri, son los mismos niveles a los que trabajan entidades similares en otros países.

En cualquier caso, ni el presidente de Bankia ni su actual consejero delegado, José Sevilla, quisieron pronunciarse sobre los cargos directivos que tendrá la nueva CaixaBank, donde aún no hay un puesto concreto para Sevilla, y ni siquiera está claro que vaya a incorporarse a la firma. Tampoco está claro el ajuste de empleos y oficinas que llevará a cabo el nuevo grupo, que cuenta con 50.000 trabajadores y 6.000 sucursales, la mayor red de toda España.

Provisiones de 500 millones

En su último año de vida, Bankia ha cerrado con un beneficio de 230 millones de euros, lo que implica una caída del 57,6% con respecto al año anterior, debido fundamentalmente a las provisiones que ha tenido que realizar con carácter extraordinario por 505 millones de euros para afrontar el impacto de la pandemia. Sin este impacto extraordinario, el beneficio de Bankia habría alcanzado los 816 millones de euros, con un crecimiento del 8%. Sus acciones repuntaron este jueves un 4,4% en la Bolsa.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha afirmado que, "pese a todas las dificultades y a que los tipos de interés han ahondado en el terreno negativo, Bankia ha cerrado un ejercicio muy positivo en términos de negocio, con importantes crecimientos en crédito a empresas, en producción hipotecaria y en fondos de inversión".

Por su parte, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ha puesto en valor que la entidad ha cerrado el Plan Estratégico 2018-2020 cumpliendo con los objetivos fundamentales con los que se había comprometido, como la generación de capital, la reducción de los activos improductivos o el buen comportamiento de los productos de alto valor para el cliente. Por otra parte, la tasa de morosidad se ha situado en el 4,7% a finales de 2020, frente al 5% en que se encontraba un año antes.

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