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Economía

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Los ojos que vigilan la codiciada alfalfa aragonesa

Aragón concentra el 60% de la producción total de alfalfa en España, y los drones y los sensores se perfilan como la mejor tecnología para monitorizar el desarrollo de los cultivos.

El bloqueo comercial entre Estados Unidos y China ha convertido al país asiático en uno de los grandes importadores de esta planta.
El bloqueo comercial entre Estados Unidos y China ha convertido al país asiático en uno de los grandes importadores de esta planta.
HA

El cultivo de alfalfa en Aragón continúa despuntando y, prueba de ello es que la comunidad concentra casi el 60% de la producción total de España. La campaña de 2019 ha finalizado con cifras satisfactorias para los agricultores tanto por el precio como por el volumen de producción, en parte, debido al veto comercial entre China y Estados Unidos. El bloqueo comercial ha convertido al país asiático en el segundo importador de alfalfa deshidratada –unas 230.000 toneladas-, solo por detrás de Emiratos Árabes Unidos.

Aragón cuenta con una superficie de 57.588 hectáreas de alfalfa, muy por delante de Cataluña y Castilla y León, que ocupan el segundo y tercer puesto en el ranquin de productores españoles. El cultivo de esta especie en la región tiene un gran impacto económico y emplea a miles de personas, por lo que su calidad sigue siendo la principal preocupación de quienes se dedican al sector. Y cada vez más, los productores confían la tarea de supervisar sus campos a unos vigilantes incansables: drones, sensores y satélites que se convierten, día y noche, en los ojos del agricultor.

Un agricultor en el campo aragonés.
Un agricultor en el campo aragonés.
HA

"Es uno de los cultivos en los que más se está incrementando la demanda de nuestros servicios, ya que su precio, en relación a las ventajas que obtenemos, es muy bajo y asumible", explica José Manuel Ruiz, cofundador de Paintec, una empresa de Ejea de los Caballeros que ha desarrollado A3 Paintec, una herramienta que será presentada en la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA).

La mayoría de los clientes de esta compañía se dedican, precisamente, al cultivo de alfalfa y cereal, porque la teledetección ofrece numerosas ventajas. Frente a la agricultura tradicional, la conocida como agricultura de precisión permite reducir costes, utilizar la cantidad precisa de recursos y minimizar el impacto de su cultivo sobre el medioambiente. En definitiva, sacar el máximo rendimiento a las explotaciones mediante la introducción de tecnología puntera. "El uso de estas tecnologías es capaz de reducir significativamente el consumo de agua y otros productos fitosanitarios", señala Ruiz.

Colocados en la tierra, los sensores miden parámetros como la profundidad del suelo, su salinidad, textura y capacidad de retención de agua. Al mismo tiempo, desde el aire, los drones pilotados y los satélites generan imágenes espaciales que la herramienta procesa para ofrecer al agricultor toda la información que necesita. "Adaptamos la tecnología a la necesidad de nuestros clientes. Por ejemplo, para la estimación de necesidades hídricas utilizamos imágenes satelitales, y para la detección de malas hierbas y sus mapas de aplicación utilizamos drones", afirman desde Paintec.

De esta manera, los campos reciben agua solo cuando la necesitan, se abonan con la cantidad precisa de fertilizantes y son más resistentes a las plagas, ya que la teledetección hace posible su detección precoz.

"Lo que la tecnología permite es detectar y contabilizar la zona afectada para poder realizar una aplicación variable. Esto genera una mejor toma de decisiones, lo que supone una mejor gestión del cultivo", explica Ruiz. Algo que resulta fundamental si se tiene en cuenta que, plagas como la bacteria Xylella fastidiosa generan perdidas de cerca de 550€ por hectárea en los cultivos de alfalfa de regadío y más de 270 €/ha en el caso del secano, según un estudio publicado en la revista ITEA, Información Técnica Económica Agraria.

Por otra parte, y aunque la alfalfa ya se considera un cultivo respetuoso con el planeta por no requerir de abonos nitrogenados ni generar excesiva erosión del suelo, "A3 Paintec permite minimizar, todavía más, su impacto medioambiental a través del ahorro de recursos", detallan desde Paintec en una nota.

Todas estas cuestiones y muchas más serán tratadas en la I Jornada Española del Cultivo de la Alfalfa, que se celebrará el 11 de febrero en Zaragoza. Más de un millar de participantes, entre agricultores, productores y cooperativistas asistirán a este encuentro organizado por la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), que tiene su sede en la capital aragonesa. 

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