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Economía

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Entinox, a la búsqueda de un inversor tras cinco meses en concurso de acreedores

Sus 42 trabajadores están afectados por un Expediente de regulación de empleo desde el 24 de septiembre, que se prolongará hasta el 31 de marzo

Imagen de 2016 de las instalaciones de Entinox en el polígono de Figueruelas.
Imagen de 2016 de las instalaciones de Entinox en el polígono de Figueruelas.
Raquel Labodía

La empresa Envases técnicos de Zaragoza (Entinox), dedicada a la producción de barriles de cerveza con una capacidad de 400.000 al año, atraviesa serios problemas financieros que la llevaron a entrar ya hace cinco meses en concurso de acreedores. Su futuro depende ahora de encontrar un inversor que le permita continuar la actividad industrial.

Según ha podido saber HERALDO, a principios de 2019 tenía que haber llegado una inyección de capital a Entinox que finalmente no se produjo –la propiedad ha iniciado la reclamación judicial oportuna– y que ha puesto contra las cuerdas a esta joven empresa que abrió sus puertas en 2015 en Figueruelas y que estaba duplicando producción de año en año hasta que a finales de 2018 empezó a sufrir falta de liquidez. La financiación del crecimiento se fue complicando no solo porque el acero inoxidable es muy caro, sino porque al dirigirse la mayor parte de las ventas a mercados de exportación tenía que financiar el IVA correspondiente que no se recuperaba hasta meses después mientras la compra de materiales se pagaba por adelantado. Además, la inversión intensiva en la planta, la última en comprar una máquina cortadora de discos de acero, agravó más el panorama.

Hubo un momento en que no había dinero para pagar a los proveedores ni tampoco la materia prima y se solicitó el concurso de acreedores. Entinox está en dicha situación desde el 24 de julio. «El concurso se ha instado voluntariamente por parte de la propiedad al no poder hacer frente a la situación financiera, ya que la entrada prevista de un nuevo inversor, según se estipuló en el contrato firmado en mayo de 2019, no se ha producido hasta la fecha», explicaron fuentes del sector. Pese al proceso concursal, la liquidación del negocio no es el objetivo, sino retomar la actividad tan pronto como sea posible, añadieron.

Mientras tanto, a los trabajadores de plantilla, unos 42, se les ha venido aplicando un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) desde el pasado 24 de septiembre que tenía de plazo máximo hasta el 31 de diciembre de 2019. Recientemente, con la autorización de la administración concursal, se ha ampliado hasta el 31 de marzo. Es decir, se alarga la interrupción temporal al objeto de que durante esta prórroga pueda llegar algún nuevo inversor.

De hecho, la propiedad tiene abiertas negociaciones con posibles inversores nacionales y extranjeros a fin de encontrar una solución que no sea el cese. Y ha rechazado ya alguna oferta por la compra de activos de la fábrica, al confiar, según las mismas fuentes, en poder reanudar la actividad. 

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