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Android advierte a la plantilla que "no hay ningún margen de maniobra"

La dirección de la auxiliar espera que el comité tenga un plan B y avisa de que no "puede optar a ningún nuevo negocio además de no poder garantizar el cumplimento del actual contrato que finaliza en diciembre de 2019".

Industria auxiliar
Interior de las instalaciones de la planta de Opel PSA en Figueruelas
Heraldo de Aragón

"Nos hemos quedado sin ningún margen de maniobra", advierte Simón Rosales, director de Operaciones de Android en Europa, después de que la mayoría de la plantilla de esta auxiliar de automoción que trabaja dentro de la factoría zaragozana de Opel PSA dijese 'no' a la propuesta de convenio preacordada entre la dirección y la mayoría del comité de empresa. "Estamos muy preocupados y esperando que OSTA tenga un plan B porque "actualmente Android no puede optar a ningún nuevo negocio además de no poder garantizar el cumplimento del actual contrato que finaliza en diciembre de 2019". 

La compañía avisa de que hay un riesgo "muy alto" de que el cliente, el grupo francés, "nos plante una oferta encima de la mesa" y en ese caso, solo "nos quedaría la aplicación de las indemnizaciones con la consiguiente pérdida de empleo o que se pudiera continuar con otra empresa". Sin embargo, Rosales ve muy díficil que se produzca una sucesión de empresa como hubo en 2011 ya que ahora lo que el cliente está pidiendo son costes más ajustados y no tendría sentido que mantuvieran las mismas condiciones laborales. 

En varios comunicados remitidos a la plantilla, el directivo transmite a la plantilla la situación de "gran incertidumbre" que se está viviendo y esperan que el comité de empresa que va a reunirse este viernes les traslade la próxima semana alguna solución. Ahora, ya en frío, con los resultados de la votación analizados, saca varias lecturas. Por un lado, cree que la campaña de OSTA pidiendo el 'no' ha sido decisiva, así como el tener acordado ya un pacto de indemnizaciones en caso de pérdida del contrato y "la vivencia de los trabajadores de un 2011 en que hubo un proceso de extinción con una garantía de empleo al día siguiente pero que termino vía judicial en una declaración de sucesión de empresa en puertas y salpicaderos". A juicio de este directivo, "a día de hoy sería imposible que se repitiera eso ya que una pérdida del contrato acarrearía la perdida automática del empleo". Y por otra parte, Rosales no entiende que se haya desechado la propuesta de convenio que garantizaba la contrata hasta 2022 solo por dos "puntos que nos separaban de OSTA: las jornadas adicionales del 1,75% al 1,5% y la posibilidad de usar como medida de flexibilidad los contratos a tiempo parcial", cuando, añade, "nuestros competidores están aplicando las condiciones del convenio del Metal".

Simón Rosales quiere dejar claro que aunque confíaban en obtener otro resultado, el que salió "debemos aceptarlo". "Esperábamos un respaldo del preacuerdo y hoy estar hablando de una extensión del contrato del montaje de puertas y salpicaderos y de una garantía de la continuidad del montaje de las suspensiones hasta diciembre de 2022 y, sin embargo, nos encontramos ante un escenario de absoluta incertidumbre y con una verdadera preocupación tanto de los trabajadores que han respaldado el preacuerdo como de esta empresa". Además, quiere dejar constancia de que en la planta 21, la del chasis, "ha quedado claro que existe una disposición a continuar y en garantizar la viabilidad del empleo" y no  en la planta 31 donde los resultados respaldan lo contrario. Por último, afirma que ya "el viernes 15 de marzo Android dijo que la garantía caducaba ese día".  

Por su parte, desde OSTA, quisieron aclarar que son más de dos puntos los que separan las posiciones entre dirección y representantes de los trabajadores y enumeraron los siguientes:  "Aumento de jornadas adicionales en viernes noche y sábado mañana de 15 a 20 (trabajando 6 días a la semana en cadena) bajando el valor de la hora del 1,75% al 1,50% del valor de la hora ordinaria; reducción de 5 minutos diarios de descanso, trabajando en cadena; reducción en el plus de presentismo, donde querían imponer que por hacer uso del derecho a permisos retribuidos no se cobrase, así como los dos primeros días de baja común tampoco cuando actualmente si se cobra; la reducción de un 0'25% del valor actual de las horas extras; la creación de contratos a tiempo parcial de un 65% de la jornada, el más precario que existe, teniendo trabajadores a la carta, y por supuesto con jornadas de lunes a domingo para no pagarles ni jornada adicionales".

Desde OSTA cuestionaron también las declaraciones "extremadamente demagógicas de UGT en prensa" e indicaron que es mucho más que la cantidad a la que se pagan los sábados lo que diferenciaba las posiciones entre las partes. Asimismo, rechazaron la garantía de empleo de la que se habla, ya que argumenta el sindicato, "esta garantía únicamente es para la empresa, que se asegura trabajar 4 años más con PSA-OPEL, pero ¿quién nos garantiza que los trabajadores/as actuales de Android seguiremos trabajando estos 4 años y no nos sustituirán por nuevas contrataciones más baratas con contratos de lunes a domingo?". Y por último, fuentes de OSTA incidieron que la plantilla decidió libremente y debe entenderse que "los derechos y salarios de los trabajadores no pueden ser subastados como una mercancía ni hacer de la amenaza una forma de actuar" en la negociación delas relaciones laborales. Para no dejar ningún margen de duda, recordaron que "todo el mundo tiene que saber que los trabajadores y trabajadoras de Android cobran actualmente unos 1000 euros al mes netos" y que llevan más de un año peleando por mantenerlos y si es posible mejorarlos. 

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